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	<title>Especiales - Cabañas en Villa Ventana</title>
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	<description>Villa Ventana &#124; Alojamientos &#124; Información &#124; Cabañas &#124; Turismo</description>
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	<title>Especiales - Cabañas en Villa Ventana</title>
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		<title>¿Qué hacer en un día de lluvia en Villa Ventana?</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Oct 2025 13:12:08 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¡Que la lluvia no arruine tu viaje! Si amaneciste con nubes grises sobre Villa Ventana, no te preocupes. Este hermoso destino serrano ofrece muchas alternativas para disfrutar incluso bajo un paraguas. Es cierto que las caminatas de montaña más largas&#8230;</p>
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<p class="has-medium-font-size">¡Que la lluvia no arruine tu viaje! Si amaneciste con nubes grises sobre <strong>Villa Ventana</strong>, no te preocupes. Este hermoso destino serrano ofrece muchas alternativas para disfrutar <strong>incluso bajo un paraguas</strong>. Es cierto que las caminatas de montaña más largas pueden cancelarse por seguridad cuando llueve mucho, pero eso solo significa que tendrás la oportunidad de descubrir el <strong>lado cultural, histórico y aventurero</strong> de la comarca desde otra perspectiva. A continuación, te proponemos opciones para un día de lluvia que combinan <strong>historia local, paseos pintorescos y diversión</strong> sin mojarse (demasiado).</p>



<div style="height:61px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading has-medium-font-size"><strong>Cultura e historia a salvo de la lluvia</strong></h2>



<p style="font-size:16px">Un día lluvioso es ideal para sumergirse en la <strong>rica historia y cultura serrana</strong>. En el pintoresco pueblo de <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/tornquist/">Tornquist</a></strong>, por ejemplo, puedes refugiarte en la <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/religioso/iglesia-santa-rosa-de-lima/">Iglesia Santa Rosa de Lima</a></strong>, un imponente templo neogótico inaugurado en 1907 con la presencia del presidente argentino de la época (Roca). Dentro de esta iglesia centenaria apreciarás sus vitrales y pinturas en el techo, e incluso encontrarás los sepulcros del fundador del pueblo, Don Ernesto Tornquist, y su esposa. Mientras escuchas el repiqueteo de la lluvia afuera, sentirás que viajas en el tiempo entre sus muros históricos.</p>



<p style="font-size:16px">Si te apasiona el turismo religioso, en la vecina localidad de Saldungaray la <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/religioso/iglesia-nuestra-senora-del-transito/">Iglesia Nuestra Señora del Tránsito</a></strong> también abre sus puertas: fue construida a comienzos del siglo XX y alberga un retablo y una imagen de la Virgen traídos especialmente desde Europa en 1905. Visitar estos templos bajo techo te permitirá apreciar la arquitectura y devoción local <strong>cómodamente resguardado de la lluvia</strong>.</p>



<p style="font-size:16px">No muy lejos de allí, la historia ferroviaria y las tradiciones criollas te esperan en <strong>Sierra de la Ventana</strong>. Muy cerca del centro, se encuentra la antigua <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/estacion-de-tren-de-sierra-de-la-ventana/">Estación de tren y Museo Ferroviario</a></strong> local. Aunque ya no pasan trenes de pasajeros por allí, la estación se mantiene impecable –¡es perfecta para unas fotos melancólicas con cielo nublado de fondo! y al final del andén funciona un pequeño museo con objetos históricos del ferrocarril. Podrás ver instrumentos, fotografías y piezas que cuentan cómo el tren ayudó al desarrollo de la comarca.</p>



<p style="font-size:16px">A pasos de la estación está el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/museo-de-la-trochita/">Museo de La Trochita </a>(Ramal 111)</strong>, dedicado a la legendaria locomotora de trocha angosta que unía el pueblo con el famoso Club Hotel de la Ventana en el siglo pasado. Creado por vecinos para preservar la identidad local, este museo exhibe cómo aquel trenecito fue un ícono fundamental del progreso serrano. Sumergirse en estas historias bajo techo, mientras las gotas repiquetean afuera, tiene su encanto: aprenderás anécdotas y curiosidades locales sin mojarte ni un poquito.</p>



<p style="font-size:16px">Por otro lado, la escena cultural local tampoco se detiene por unas gotas. En la misma Sierra de la Ventana, el <strong>Centro Cultural</strong> te ofrece un refugio creativo. Ubicado detrás de la vieja estación de tren, este centro comunitario alberga durante todo el año exposiciones de arte y eventos donde participan artistas locales y nacionales. En días lluviosos muchas veces encontrarás allí alguna muestra interesante para ver con tranquilidad, o incluso puedes toparte con un ensayo de música en vivo. Además, este lugar es sede de celebraciones importantes: cada enero, por ejemplo, organiza la <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/festividades/fiesta-provincial-de-los-reyes-magos/"><strong>Fiesta Provincial de los Reyes Magos</strong></a>, donde se montan espectáculos para toda la familia y numerosos <em>food trucks</em> con delicias gastronómicas mientras los Reyes descienden desde el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-del-amor/">Cerro Ceferino</a>. Aunque esa fiesta ocurre en verano, el Centro Cultural es un punto de encuentro permanente.</p>



<p style="font-size:16px">Y ya que estás por la zona, aprovecha para visitar el <strong>Museo Ferroviario</strong> contiguo que mencionamos y, si el horario coincide, date una vuelta por la <strong>Feria Municipal de Artesanos</strong> en la calle Roca. Esta feria artesanal (cuando el clima lo permite) reúne puestos con productos hechos a mano, desde tejidos y velas aromáticas hasta cuchillos de platería y cerámicas, todos elaborados con dedicación por emprendedores locales. Es un paseo diferente donde podrás comprar un recuerdo auténtico, conversar con los artesanos bajo sus gazebos y apreciar la creatividad serrana sin que la lluvia te gane la pulseada.</p>



<div style="height:53px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading has-medium-font-size"><strong>Paseos pintorescos con paraguas en mano</strong></h2>



<p style="font-size:16px"><strong>El imponente <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/religioso/portal-del-cementerio/">Portal del Cementerio de Saldungaray</a></strong> –una de las obras más famosas del ingeniero Francisco Salamone– es prueba de que incluso bajo cielos grises su arquitectura asombra por su simbolismo. En efecto, si decides hacer un <strong>paseo en auto hasta <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/saldungaray/">Saldungaray</a></strong> (a pocos kilómetros de Sierra de la Ventana) aunque esté lloviendo, podrás admirar esta monumental entrada de cementerio sin bajarte demasiado del vehículo. Se trata de una estructura circular de hormigón con una enorme rueda de 18 metros de diámetro y una cruz central, decorada con una cabeza de Cristo de estilo cubista. Aun con lluvia ligera, vale la pena acercarse: las tonalidades húmedas del cemento y el brillo de sus azulejos azules le dan un aire misterioso. Puedes estacionar cerca, contemplar y sacar fotos rápidas con el paraguas en mano –te aseguramos que la postal <em>gótica y dramática</em> del portal bajo la lluvia será de las más memorables de tu viaje. Y ya que estás en Saldungaray, si la lluvia amaina un poco, da una vuelta por el histórico <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/fortin-pavon/">Fortín Pavón</a></strong> junto al arroyo Sauce Grande o por la <strong>Plaza Independencia</strong> del pueblo. Quizás hasta puedas entrar en alguna tiendita local a probar dulces caseros mientras esperas que pase el chaparrón.</p>



<p style="font-size:16px">De regreso en <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/villa-ventana/">Villa Ventana</a></strong> y <strong>Sierra de la Ventana</strong>, la lluvia suave puede añadir un encanto especial a los paseos urbanos. En Villa Ventana, por ejemplo, <strong>las calles arboladas adquieren un aroma a tierra mojada delicioso</strong>. Un recorrido recomendable es el <strong>Circuito de Artesanos</strong> disperso por sus pintorescas calles. Con una campera impermeable, disfruta descubriendo talleres y puestitos de arte local: desde pinturas y esculturas hasta trabajos en madera. La lluvia ligera suele ahuyentar las multitudes, así que tendrás la oportunidad de charlar con los artesanos con tranquilidad e incluso verlos trabajar mientras tararean bajo sus techos de chapa.</p>



<p style="font-size:16px">En Sierra de la Ventana, tampoco dejes que unas gotas frenen tus ganas de explorar. Puedes dar un corto paseo hasta el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/el-puente-negro/">Puente Negro</a></strong>, un antiguo puente ferroviario peatonal que cruza el Río Sauce Grande conectando Sierra de la Ventana con <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/villa-arcadia/">Villa Arcadia</a></strong>. Este puente de fines del siglo XIX, construido en hierro negro, enmarca el paisaje serrano de forma única. Cruzarlo con cuidado bajo la lluvia ligera, escuchando el ruido del río crecido abajo, es toda una experiencia: cada tablón húmedo bajo tus pies parece contar historias de viajeros de antaño. Además, la vista desde el puente, con las sierras difuminadas por la neblina, te hará sentir dentro de una pintura impresionista.</p>



<p style="font-size:16px">Si el clima mejora a llovizna, otra opción es subir en coche hasta la <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/noticias-de-sierra-de-la-ventana/1-cumpleanos-de-la-plaza-del-mirador-de-sierra-de-la-ventana/">Plaza del Mirador</a></strong> en Sierra de la Ventana. Esta placita panorámica se ubica en uno de los puntos más altos del pueblo. Ofrece juegos infantiles (quizás vacíos y brillantes bajo la lluvia) y esculturas de animales autóctonos, como una gran lechuza y un puma, que parecen vigilar el valle. Desde allí arriba, tendrás <strong>vistas espléndidas incluso en días nublados</strong>: los cerros circundantes aparecen entre brumas y si tienes suerte, podrás ver cómo las nubes bajas se deslizan entre ellos. Muchos viajeros coinciden en que ver <strong>las sierras bajo la lluvia tiene un encanto especial</strong>, los tonos verdes se vuelven más intensos y el aire se siente purificado. </p>



<p style="font-size:16px">Ya sea desde el Mirador de Sierra o simplemente conduciendo por la ruta serrana (con precaución), aprovecha para disfrutar de ese paisaje diferente. Al fin y al cabo, <strong>no todos los días se ven cascadas espontáneas formándose en las laderas del <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/abra-de-la-ventana/">Abra de la Ventana</a>, ni arroyos cantando con más fuerza</strong> gracias a la lluvia.</p>



<p style="font-size:16px">Para quienes prefieren algo de aventura tranquila pero igual de especial, existen <strong>pequeñas excursiones de naturaleza</strong> ideales para hacer con llovizna, las cuales puedes consultar con la gente de <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/ventania-turismo/">Ventania Turismo</a></strong>. Por ejemplo, en el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/parque-provincial-ernesto-tornquist/">Parque Provincial Ernesto Tornquist </a></strong>se organiza una breve visita guiada al <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/jardin-botanico-pillahuinco/">Jardín Botánico Pillahuincó</a></strong>, ubicado en la base del Cerro Bahía Blanca. Es una caminata fácil (apta para todas las edades) de solo una hora, donde un guía te muestra la flora nativa de la región. Con lluvia ligera, los colores de las plantas se realzan y probablemente veas flores silvestres brillando con gotas como diamantes. Además, aprenderás consejos para armar jardines con especies autóctonas que requieren poca agua ¡bastante oportuno cuando está lloviendo a tu alrededor! Eso sí, siempre consulta antes de ir, porque si la lluvia es muy intensa o los senderos están intransitables, las autoridades del parque pueden cerrar temporalmente las actividades por seguridad.</p>



<p style="font-size:16px">La buena noticia es que <em>apenas mejora un poco el clima,</em> estos paseos educativos se retoman para que nadie se quede sin conocer la naturaleza serrana. Otra caminata sencilla es el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/riberadelbelisario/"><strong>Sendero Ribera del Belisario</strong> </a>en Villa Ventana, un recorrido autoguiado corto junto al arroyo Belisario. Con un impermeable puesto, andar entre el bosque húmedo y escuchar el murmullo crecido del arroyo puede ser de lo más relajante y renovador. Solo toma precaución con el terreno resbaloso y evita este tipo de senderos si la tormenta está fuerte o el caudal muy alto, pero con lluvia débil verás que el entorno se vuelve casi mágico, envuelto en <em>un silencio de gotas y verdes intensos</em>.</p>



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<h2 class="wp-block-heading has-medium-font-size"><strong>Diversión y sabores bajo techo</strong></h2>



<p style="font-size:16px">No todos los planes en las Sierras implican mojarse ¡también hay entretenimiento bajo techo de sobra! Una opción clásica para la noche de un día lluvioso es probar suerte en el <strong>Casino de Sierra de la Ventana</strong>. Este casino ofrece un ambiente cálido, elegante y lleno de diversión para grandes (recuerda, solo mayores de 18). En su sala de juegos encontrarás tragamonedas brillantes, mesas de ruleta y cartas, todo acompañado por un cómodo espacio de bar y restaurante. Muchos turistas y locales se refugian aquí cuando llueve, disfrutando de una copa o un café caliente mientras escuchan la lluvia repiquetear a través de las ventanas. ¿Quién dice que un chaparrón no puede traer suerte? Tal vez entre apuesta y apuesta escuches cómo afuera cae un aguacero, pero adentro las risas y brindis no se detienen. El casino se ha vuelto <strong>un clásico de las noches serranas</strong>, así que vivir esa experiencia te permitirá conocer otro lado de Sierra de la Ventana: el del ocio nocturno y glamoroso de este pequeño pueblo turístico.</p>



<p style="font-size:16px">Por último, un día de lluvia es la excusa perfecta para <strong>saborear la gastronomía local</strong> con calma. Muchos restaurantes, paradores y casas de té de la comarca ofrecen espacios acogedores donde refugiarse del agua mientras se degustan platos regionales. Imagina almorzar unas empanadas calentitas o un plato de cordero serrano lentamente braseado, con la ventana al lado mostrando cómo la lluvia riega los jardines. O entrar a una confitería histórica a la hora de la merienda: el aroma a chocolate y masas dulces llenando el aire, un buen chocolate caliente humeando en tu taza, y tú secándote la campera junto a la estufa a leña. Son pequeños placeres que <strong>hacen que el mal tiempo valga la pena</strong>. Incluso hay alojamientos que sirven picadas con productos locales (quesos, chacinados, escabeches) para disfrutar sin salir de la cabaña, una gran idea si decides que ese día prefieres quedarte puertas adentro escuchando la lluvia desde la comodidad de tu balcón cubierto. </p>



<p style="font-size:16px">Como ves, <strong>las Sierras de la Ventana no pierden su magia bajo la lluvia</strong>. Por el contrario, un día lluvioso puede convertirse en una aventura distinta: te invita a descubrir museos y capillas que quizá en un día soleado pasarías por alto, a contemplar el paisaje con otros matices y a disfrutar de momentos de descanso merecido. Ya sea recorriendo un puente histórico envuelto en bruma, brindando en el casino, o chapoteando divertido en un paseo 4&#215;4, <strong>las Sierras de la Ventana tienen opciones para todos los gustos cuando llueve</strong>. La próxima vez que el pronóstico anuncie lluvia en tu viaje, recuerda estos consejos: arma tu mochila con campera impermeable y botas, carga el termo con café o mate caliente, ¡y sal a vivir la Sierra de la Ventana desde una perspectiva nueva y refrescante! Después de todo, <strong>no hay mal clima, sino aventuras diferentes por vivir</strong>.</p>



<p style="font-size:16px">Y si ya planeas visitarnos, no cometas el error de reservar tu alojamiento a través de las redes sociales, donde puedas ser víctima de las múltiples estafas en grupos de Facebook, ni pagar mas a través de los populares sitios de reservas online. En nuestra web, encontrarás un completo&nbsp;<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/alojamientos/"><strong>índice de establecimientos y cabañas</strong></a>, desde el cual contactarse directamente con sus dueños o administradores.</p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/alojamientos/"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2024/08/alojamientos-sierra-de-la-ventana.png" alt="" class="wp-image-21834"/></a></figure>



<div style="height:56px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:16px">Si quieres&nbsp;<strong>mantenerte informado de novedades de índole turístico</strong>, o eventos tradicionales que se programen, fotos de la actualidad de nuestros paisajes, o previsiones a corto plazo sobre posibles nevadas invernales, te recomiendo nos sigas en nuestras redes sociales de&nbsp;<strong><a href="https://www.facebook.com/sierradelaventana.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Facebook</a></strong>&nbsp;(60 mil seguidores) e&nbsp;<strong><a href="https://www.instagram.com/sierrasdelaventana.com.ar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instagram</a></strong>&nbsp;(32 mil seguidores), y sobre todo en nuestro nuevo&nbsp;<strong><a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaAjX1U9Gv7QjRPvkK2X" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Canal de WhatsApp</a></strong>.</p>



<p style="font-size:16px">Para finalizar, este es un destino que combina a lo largo de sus localidades y serranías, aventura, naturaleza, y tranquilidad. Con actividades para todos los gustos y edades, es un lugar que invita a desconectar y disfrutar de la belleza de las sierras bonaerenses. Ya sea explorando sus cerros, disfrutando de sus ríos o degustando su gastronomía, la visita es sin lugar a dudas una <strong>experiencia inolvidable</strong>.</p>



<div style="height:52px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:34% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="733" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-1024x733.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-12597 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-1024x733.jpg 1024w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-629x450.jpg 629w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-768x549.jpg 768w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2.jpg 1100w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>



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			</item>
		<item>
		<title>Crónicas de Caciques y etnias en la región de Villa Ventana</title>
		<link>https://www.villaventana.com.ar/especiales/cronicas-de-caciques-y-etnias-en-la-region-de-villa-ventana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 13 Apr 2023 20:46:22 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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<p class="has-black-color has-text-color has-medium-font-size"><strong>Estas crónicas rescatadas de bitácoras expedicionarias de principios del siglo 19, tienen como fin revelar datos concretos y objetivos de las culturas primitivas y sus caciques, a través de los acontecimientos que involucraron un intento de tratado de paz con 9 caciques y 3240 indios en la región de <a href="https://www.villaventana.com.ar/">Villa Ventana</a>.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Comienzo a redactar esta nota especial de sierrasdelaventana.com.ar después de varios años de mucho trabajo indagando distintas fuentes y bitácoras originales, con la esperanza de que podamos comenzar a reconstruir y revelar el pasado cultural originario de nuestras serranías, que durante miles de años fueron hogar transitorio de otros seres humanos en cuevas y toldos, donde desarrollaban la caza y la recolección, y manifestaban sus creencias a través del arte rupestre.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Estos acontecimientos que les compartiré, marcan la presencia de determinadas etnias en un período determinado de tiempo en nuestras sierras, y <strong>no hay registros históricos que indiquen la presencia de un cacique o una etnia local específica en la zona de Sierra de la Ventana durante la expedición de 1822</strong>. Es importante tener en cuenta que la región de Sierra de la Ventana estaba habitada por varias etnias indígenas diferentes en el momento de la llegada de las fuerzas militares argentinas, incluyendo a los <strong>pampas, ranqueles y mapuches</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Sin embargo, si se tienen registros de que en otros <strong>períodos anteriores (años 1500 al 1700) hubo otras culturas que probablemente hayan sido las originarias de las Sierras de la Ventana</strong>. Estas fueron los <strong>Chechehet o Pampas Serranos Puelches de los Querandíes</strong>, que, a opinión personal, son los <strong>verdaderos pueblos originarios de nuestras serranías</strong>.&nbsp;</p>



<div style="height:38px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>


<div class="wp-block-image">
<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/mapa-sierra-de-la-ventana-etnias.jpg" alt="Mapa de las Crónicas de Caciques y etnias en la Sierra de la Ventana" class="wp-image-20458"/></figure>
</div>


<div style="height:45px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Los <strong>Chechehet</strong> fueron una de las numerosas etnias indígenas que habitaron el territorio de la actual Argentina antes de la llegada de los europeos. La etnia Chechehet, <strong>también conocida como Chechehetra</strong>, pertenecía al grupo de los pampas, que se extendía desde el centro de Argentina hasta la región de la Pampa Húmeda.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Según los registros históricos, los Chechehet eran un pueblo nómade que vivía de la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. También eran <strong>expertos jinetes y guerreros</strong>, y a menudo entraban en conflicto con las fuerzas militares argentinas y las poblaciones locales de origen europeo.</p>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/mapa-chechehet-sierra-de-la-ventana-etnias.jpg" alt="Mapa de las Crónicas de Caciques y etnias en la Sierra de la Ventana" class="wp-image-20457"/></figure>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La presencia de <strong>los Chechehet en la región de Sierra de la Ventana</strong> durante el período de la expedición de 1822 no está documentada específicamente. Sin embargo, dado que la región estaba habitada por varias etnias indígenas diferentes en ese momento, es posible que los Chechehet hayan estado presentes en la zona cuando se desarrollaron los acontecimientos que narra la bitácora del coronel García rescatada en esta nota de Sierrasdelaventana.com.ar</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Es importante destacar que, si bien la expedición de 1822, fue un evento histórico significativo, también tuvo graves consecuencias para las poblaciones indígenas locales, que fueron despojadas de sus tierras y sometidas a la violencia y la opresión por parte de las fuerzas militares argentinas. Por lo tanto, mi intención además es abordar estos hechos desde una perspectiva crítica y reflexiva, reconociendo la complejidad de la historia y sus impactos en las comunidades indígenas.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">He aquí la importancia que cobran las bitácoras de los primeros viajeros, ya que a diferencia de las múltiples historias que uno puede escuchar o leer redactadas de interpretaciones personales de vencedores o vencidos, éstas cuentan de primera mano como sucedieron los hechos cronológica y detalladamente.</p>



&nbsp;
<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/alojamientos/"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/pauta-alojamientos.gif" alt="Alojamientos y Cabañas en Villa Ventana" width="850" height="160" border="0" /></a>

&nbsp;



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Debido a lo extensa y muy minuciosa narración de esta bitácora, he extraído y destacado las partes mas relevantes o interesantes de ella, para no sucumbir al lector en un mar de información, ya de por si extensa en esta nota.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Inicialmente comparto los pasajes donde se informa aspectos muy interesantes de sus costumbres y referencias vinculadas a nuestras sierras, a las cuales las confundían llamándolas como los “pequeños Andes”, y al Cerro Curamalal como Curumualá (nombre original). Luego, transcribo partes cronológicas de la bitácora, en donde se podrá descubrir los nombres de los caciques y etnias protagonistas de aquellos tiempos, y los lugares que ocupaban en la región.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Esta expedición tuvo como objetivo explorar la región y establecer una presencia militar para proteger la frontera sur de la provincia. Durante la expedición, se llevaron a cabo varios encuentros con las poblaciones indígenas locales, incluidos los ranqueles, pampas y huilliches, y se registraron varios incidentes en la zona de la Sierra de la Ventana.</p>



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<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/etnias-caciques-aborigenes-indios-sierra-de-la-ventana-11.jpg" alt="Crónicas de Caciques y etnias en la Sierra de la Ventana" class="wp-image-20456"/></figure>



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<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Además de los enfrentamientos, la expedición de García también registró i<strong>nformación valiosa sobre la geografía y los recursos de la región de la Sierra de la Ventana</strong>. Se informó sobre la existencia de minerales y se registraron detalles sobre la topografía, fauna y vegetación de la zona.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Dejo al final de la nota, un índice de otras notas especiales de nuestro medio, vinculadas a este tema, para quienes quieran luego continuar leyendo sobre estos temas.</strong></p>



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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>Costumbres funerarias de los caciques</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>La mujer más antigua del cacique Pichiloncoy debía ser enterrada viva con su marido, porque es costumbre que los caciques que mueren, lleven una mujer</strong>, todos sus bienes, haciendas, armas, alhajas, etc., etc.; la razón es porque creen que el hombre que deja de existir en este mundo, va a existir a otro imaginario, y para que no lo pase solo, le dan la mujer, y todos sus demás bienes, para que transmigren a otro país en donde van a existir segunda vez; creen como uno de los dogmas más respetables de su creencia, la transmigración de las almas.</p>



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<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/etnias-caciques-aborigenes-indios-sierra-de-la-ventana-5.jpg" alt="Crónicas de Caciques y etnias en la Sierra de la Ventana" class="wp-image-20455"/></figure>
</div>


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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>Costumbres de sepultura</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En la falda de la Sierra Lima-huida se encontraron algunos cadáveres, medios enterrados, al parecer de indígenas, y algunas otras sepulturas que demostraban la existencia de otros muchos. No pudimos averiguar, de los naturales que nos escoltaban, cuál era el motivo de encontrarse allí aquellos cadáveres. Uno de ellos, bastante racional, nos informó, que hacía algún tiempo que aquellos cuerpos habían sido sepultados; que antes de la expedición del año 21, cuando los naturales habitaban estas comarcas, era aquel lugar enterratorio de los indios, y que así había quedado, habiendo sido abandonado por los poseedores de aquel país, que de aquel modo honraban las cenizas de los que morían, preservando sus cadáveres de ser alimento de las fieras. La información no dejó de hacernos conocer un acto de humanidad, y una costumbre piadosa, a pesar de encontrarse en ellos varias otras que no debieran oírse sino con horror. Esta costumbre la conservan desde tiempos atrás. <strong>En la Sierra de la Ventana, en una de sus concavidades intransitables, está uno de estos depósitos o enterratorios; no lo vimos, ni tampoco sabíamos el lugar.</strong></p>



<p>Quizás te pueda interesar nuestra nota sobre la «<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/destruyeron-importante-patrimonio-arqueologico-de-sierra-de-la-ventana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">destrucción de una posible tumba</a>» o la del «<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/arqueologico/cementerio-tehuelche/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Cementerio Tehuelche</a>«.</p>



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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>Pilmatum, el juego deportivo.</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>El pilmatum</strong> es un juego semejante a la lucha; para presentarse a la palestra, se desnudan ocho o diez jóvenes los más gallardos y más aguerridos en ella, forman bandos de cuatro y cinco de parte a parte; describen una circunferencia de cuatro varas de radio, marcándola con rayas o lazos para no traspasarla. </p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En el centro se colocan los lidiadores, formados ambos partidos a 1/2 vara, cara a cara. Uno de ellos tiene una pelota en la mano; este la arroja con violencia sobre el cuerpo de su contrario; este la recibe, y la dirige sobre otro enemigo, distinto de él que se la arrojó primero; este la recibe, y con fuerza la arroja sobre otro del partido opuesto; así es que este continuo movimiento para no perder la pelota, lo ejecutan de un modo pronto y&nbsp;ágil; cuando recibe uno el golpe en cualquiera parte del cuerpo, corresponde al mismo o a otro del partido opuesto con igual tiro; si alguno no acierta al contrario, pierde cierto número de tantos; y si no corresponde con la pelota al recibir el golpe, o la deja caer en tierra, pierde igualmente cierto número de tantos; si alguno traspasa el límite descripto, pierde igualmente un número determinado; y un cierto número de pérdidas completa una partida, a la que juegan intereses de ambas partes. </p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Si la pelota cae acaso en tierra, lidian luchando para tomarla primero ambos partidos, porque ganan una corta cantidad de puntos; en estas luchas arrancan con las uñas, que al propósito se las dejan crecer, algunos pedazos de carne de los contrarios para conseguir la pelota. Era ciertamente singular la perspectiva de este juego; la hermosura de la juventud lidiadora, su agilidad, destreza y viveza, proporcionaba un rato de diversión. </p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El partido que gana recibe su premio en especies de plata, telas u otras cosas que apuestan; y recibe por conclusión música y festejos de los mirones. La música que gastan son flautas de cañas, arcos de cerdas con cascabeles, en forma de violines; y para la pelea, trompas de cuerno, y bocinas de tonos tristes.</p>



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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>De hábitos y cualidades</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Las <strong>comidas son en extremo asquerosas</strong>: estas las disponen para sus esposos las mujeres; ellas, como lo hemos dicho, llevan consigo los trabajos más fuertes y dificultosos de su sexo. El varón, holgazán, acostumbrado a que le ensillen el caballo, le maten el ganado para comer, le den todo hecho, no piensa en buscar medios de industria para entretener su familia. Algunos vimos que se ejercitaban en tejidos, y las mujeres en disponer la lana, tejer cosas ordinarias, y siempre entretenidas con labores. </p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Los Ranqueles no son de la misma especie que la tribu Pampa</strong>. El varón, aunque igual al otro, no reposa en la holgazanería; las telas son su principal entretenimiento, con más finura y gusto que los demás. Las mujeres hacen lo mismo, y en su vida doméstica ejercitan los pesados trabajos de la otra tribu. Ninguna de ellas llega al grado de civilización e industria de los Araucanos. Sus telas finas las introducen a estos en cambio de ganados, y aun de las suyas mismas. El Ranquel parece haberle heredado (como familia que de ellos recibe su origen) el valor y la constancia para la lucha, pero no sus virtudes, que los hacían recomendables en medio de su estado salvaje. </p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>El Pampa,</strong> raza que recibe su origen, al parecer del occidente de los Andes, se halla más adulterado en sus costumbres que el anterior. No tienen las virtudes, el valor extraordinario de los primeros, ni la constancia de los segundos. Son guerreros por naturaleza, pero no valientes con orgullo como sus antepasados, y sus vecinos. Amigos del robo más que los otros, avaros sin cotejo, audaces y orgullosos en su suelo, hipócritas y humildes en el ajeno, piratas en el comercio, y desconfiados sin iguales. Los Ranqueles con muy corta diferencia tienen las mismas cualidades; más guerreros y sanguinarios, y de su valor hacen fe sus acciones; ambiciosos, orgullosos e hipócritas como sus vecinos los Aucaces; constantes en la pelea y en sus opiniones, hacen alarde de cometer acciones horrorosas, y en la mezcla se distinguen por su intrepidez; desafían en la lid mano a mano a sus adversarios, y se desdeñan batirse con menor número que sus fuerzas, a no ser que sean batidos. Gallardos y ágiles en el caballo, y de tallas regulares, desnudos y pintados hasta medio cuerpo, se presentan en las líneas con sus densos cabellos extendidos, que hace más imponente y respetable su figura.</p>



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<figure class="aligncenter size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/etnias-caciques-aborigenes-indios-sierra-de-la-ventana-3.jpg" alt="Crónicas de Caciques y etnias en la Sierra de la Ventana" class="wp-image-20453"/></figure>
</div>


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<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Los Aucaces </strong>no ejercen esas acciones particulares de valor, pero son guerreros, aunque no en igual grado. Se presentan del mismo modo, y aun podemos asegurar que son más ágiles y poseen mejor el caballo que todas las tribus; son más sanguinarios que los Ranqueles, porque son más cobardes; cargan y cubren sus líneas con sus mujeres e hijos en estado de cargar la lanza. En ellas sufren los contrastes a la par la mujer amable y sencilla (cualidad natural de este sexo) es sacrificada a sus caprichos. <strong>Las Ranqueles son amables</strong>, y sus esposos no tienen esa costumbre impropia que es tan común en los Aucases. Estas dos castas traen su origen de los Araucanos; su idioma y costumbres son las mismas, sin embargo, de que el primero se halla algo adulterado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Los Huilliches</strong>, tribu de distinta especie, son hombres con cualidades diferentes de las otras dos. Estos no descienden de aquellos, y sí de los Patagones; su talla es aventajada, su tez más negra, su figura más noble. Habitan el país que más atrás se ha descrito; son ágiles y bien hechos, manejan el caballo en igual grado que los Aucases, son guerreros e infatigables en la lucha, valientes con honor, no cometen esas acciones degradantes, que afean a los demás; hospitalarios y afables, constantes en sus amistades, amables en su vida doméstica, hombres de bien, legales en sus tratos, e industriosos más que todos. Sobremanera orgullosos en la lid, pero virtuosos, dan cuartel al rendido; poco avaros y nada desconfiados, su buena fe la ostentan en todas partes. En la lucha se presentan del mismo modo que los otros, pero son turbantes llenos de plumas; cargan las mismas armas, se pintan el rostro, y el aspecto de sus facciones es el más imponente. Sus mujeres tienen las mismas calidades que sus varones. Su idioma es diferente del de las demás tribus, sin ninguna diferencia de los Patagones; sus costumbres son idénticas a las de las demás naciones.</p>



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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>De hierbas medicinales</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En su cima o meseta, como de 50 varas, de figura irregular, se encuentra agua, depósito de las lluvias que se conservan en una pequeña fuente; en toda su superficie, se encuentran igualmente piedras de mucha magnitud; en sus superficies no hay pastos; <strong>una sola yerba es la que cubre la de todos estos montes, así como el de la Ventana, llamada <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/virtudes-de-nuestro-biomonitor-en-las-sierras-la-barba-de-piedra/">yerba de la piedra</a></strong>, la que tiene algunas aplicaciones en la medicina.</p>



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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>Confunden a Sierra de la Ventana y Tandil como parte de los Andes</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La primera cadena de los Andes, que corre más de 50 leguas al NO desde el cerro del Volcán (Tandil), en la costa del Atlántico, atraviesa la vasta pampa, hasta el paralelo de la Guardia Luján. La segunda, desde el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-ventana/"><strong>cerro de la Ventana</strong></a>, a 22 leguas del Océano, en la altura de la Bahía Blanca, corre paralelamente a la primera, a 60 leguas de distancia, hasta la vista de la laguna de Salinas, y atraviesa el desierto por más de 25 leguas. Ni una ni otra se encuentran en las cartas anteriores; y si se ignora hasta este grado la geografía de aquel país, ¿a qué aventurarnos a grandes operaciones?</p>



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<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/alojamientos/"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/pauta-alojamientos.gif" alt="Alojamientos y Cabañas en Villa Ventana" width="850" height="160" border="0" /></a>

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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>¿De Mapuches o Tehuelches?</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A lo largo del viaje del coronel García, alternó con tres grandes conjuntos étnicos que estaban estrechamente emparentados entre sí: los que designaba como pampas, ubicándolos en el territorio que mediaba entre la frontera y el fuerte del Carmen; los ranqueles o del Monte, de las Salinas hacia el oeste, y los araucanos o chilenos asentados en distintos puntos de las pampas y la cordillera, aunque yendo y viniendo de un lado a otro de los Andes. Era notoria la animadversión que se tenían unos a otros y que los llevaba a estar «siempre en declarada guerra, sacrificándose mutuamente como lo he visto, siendo el nombre de ellos recíprocamente odioso a no poderse tolerar, ni contener» (García 1810: 293).</p>



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<h2 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>La Expedición de 1822.</strong></h2>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La <strong>expedición a Sierra de la Ventana</strong> liderada por el Coronel Don Pedro Andrés García fue una expedición militar que partió de Buenos Aires el 6 de marzo de 1822, en compañía de 14 indios chasquis y el cacique Antiguan.</p>



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<blockquote class="wp-block-quote has-text-align-center is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><em>“La Comisión, destinada a establecer las paces con las tribus de indios al sud, tiene la honra de presentar a Vuestra Excelencia el diario de su viaje <strong>hasta las faldas de la Sierra de la Ventana</strong>, su derrota, observaciones facultativas, planos y demás que ha puntualizado en cumplimiento de sus deberes”. </em>Así da inicio el diario de viaje del Coronel García, que cito: <em>“la reunión la habían acordado hacer en el Sauce Grande, esto es, al pie de la Sierra de la Ventana”.</em></p>
</blockquote>



<div style="height:52px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h3 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>Inicio de fragmentos de la bitácora.</strong></h3>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El <strong>día 11 de marzo</strong> arribaron a la Guardia de Lobos, punto destinado a reunirse las carretas, escolta y demás carruajes, con los víveres y útiles que debían servir al viaje y cumplimiento de la Comisión. El teniente de húsares y capitán graduado, don Julián Montes, que debía acompañarnos, ya se hallaba en aquel punto con la escolta, e igualmente las carretas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En medio de la agitación con que se trabajaba en los aprestos, se recibió en la Comandancia militar una orden circular que comunicaba dando parte a todos los comandantes de fronteras para que vigilasen en la seguridad respectiva de ellas, poniéndose alerta contra una nueva invasión de los indios, que se sabía debía verificarse en el presente mes, al mando del cacique Pablo (ranquel) dirigidos por tránsfugas, desertores y resto de chilenos de los de Carreras, que aun existían entre ellos. Este comunicado, les sorprendió mucho más cuando estaba de por medio la buena fe tantas veces manifestada por los caciques en el pedimento reiterado de la Comisión, para hacer una paz sólida y permanente con la provincia: a que se agregaban otras poderosas razones para no creer semejante movimiento ofensivo de aquel cacique, que tantas veces había instado por la quietud y armonía a que aspiraba, con los demás de su clase.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El <strong>Cacique Antiguan</strong> manifestó motivos a la Comisión para hacerle entender, que no podría dar un paso más en su marcha sin asegurar antes la certeza de esta novedad, y para ello se hacía necesario que el mismo, con uno de los intérpretes del gobierno, pasase a los toldos, reuniese los caciques y los hiciese sabedores del caso; previniéndoles que la Comisión esperaba sus resultas en aquel punto. El cacique se prestó gustoso a la medida, y salió el día 14, acompañado de dos indios y el intérprete, habilitados de caballos, yerba, tabaco y otros menesteres para el camino; ofreciendo volver a los quince días de su salida.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La Comisión adoptó aquella medida que creyó más prudente, y se dedicó a hacer tareas varias y relevamientos en la zona de la laguna y las ruinas del Fortín de Lobos, mientras esperaba el regreso de la avanzada del Cacique Antiguan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Los días pasaban a la espera de la partida remitida en comisión a los Toldos, demora que ya ofrecía muchas dudas sobre la conducta de los indios; especialmente con los varios movimientos ofensivos, anunciados con frecuencia por circulares comunicadas de las mismas guardias fronteras. Todas las circunstancias inclinaban a creer que la demora procedía de aquellas ocurrencias, y que debía la Comisión prepararse a una defensiva, avanzando partidas con aquel objeto.</p>



<div style="height:48px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h3 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>¿Qué ocurrió en la misión del Cacique Antiguan?</strong></h3>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique Antiguan con su comitiva e intérprete salió el 14, en activa diligencia de pasar a las tolderías y averiguar ciertamente la verdad sobre las incursiones parciales que se hacían en las fronteras del norte. Su empeño le hizo acelerar la marcha, pero a los cinco días se les rindieron los caballos, y siguió con ellos cansados, hasta quedar totalmente a pie. Siguió así, hasta que afortunadamente topó con una de las muchas partidas avanzadas que tenían puestas los indios, temerosos de ser atacados por el gobierno, según avisos que se les había dado. Con este motivo fueron auxiliados de todo lo necesario, hasta ser transportados al mismo toldo de Antiguan, que llegó bastante enfermo a los nueve días de viaje. Dio aviso a todos los caciques, y los invitó a tener una entrevista, y conferenciar sobre los motivos de su misión y resolución última de todos juntos, para comunicarla al gobierno, con quien quedaba comprometido de hacerlo: urgiendo más esta pronta medida, cuanto que de ella dependía la existencia del cacique Cayupilqui, que de acuerdo con todos los de su clase, se hallaba prestado con Antiguan a quedar en rehenes, mientras se hiciese la paz que ellos habían pedido.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Reunido un número considerable de caciques Pampas, Guilliches y Ranqueles en los toldos de Antiguan, este expuso a la reunión el objeto y causas de su mensaje, cuyo interesante motivo le había impulsado a emprender tan molesto y desagradable viaje, en virtud del irregular procedimiento de los indios, para desmentirlo si no era cierta; y si tenía algo de verdad ¿por qué se quería sacrificar a Cayupilqui, a él y a los muchos indios que se hallaban en Buenos Aires?</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Los caciques Pablo, Calimacú y Ancafilú, con algún otro de los principales, manifestaron su opinión; y se altercó en ella la mayor parte de la noche en que se tuvo la sesión. Antiguan les dio en cara con su proceder; protestó que vengaría la sangre de Cayupilqui y de las demás víctimas que resultasen de esta felonía, procediendo contra sus autores. Dijo que el gobierno de Buenos Aires había creído de buena fe la paz que se le había pedido: había igualmente accedido a la solicitud hecha para que, viniese en su nombre a asentarla el coronel don Pedro Andrés García, el cual quedaba ya en la frontera, esperando la confirmación de esta novedad, para seguir su marcha o retirarse. Últimamente exigió una contestación categórica, asegurando la mejor buena fe por parte del gobierno; pero que temiesen los resultados, porque ya no existían Carreras ni Ramírez que los habían comprometido, faltándoles a todo lo que les habían ofrecido; y que hoy el gobierno, libre de aquellos enemigos, aplicaría todas sus fuerzas para destruirlos, y lo conseguiría bien presto. Entonces los caciques disidentes expresaron, que por muchos conductos habían sido informados de que el gobierno trataba de sorprenderlos y atacarlos: que por lo tanto creían deberse poner en armas, y que ciertamente lo habrían hecho, si él no hubiese llegado. Adujo Antiguan otros muchos razonamientos de conveniencia e interés. Les demostró los males de la guerra; la pérdida de su comercio; la de muchos artículos de consumo entre ellos, que ya se habían hecho como de primera necesidad; la inquietud y continua agitación en que vivían, huyendo de unos y temiendo de otros. Sin embargo, uno u otro de los Ranqueles manifestó su descontento, como motores de los movimientos anunciados, y cuyas partidas habían invadido por el norte nuestros campos. Acto continuo tomó la palabra el cacique Neclueque, conocido por el Platero, manifestó razones que creía poderosas para aceptar la paz, e impuso en tono amenazante a todo aquel que fuese de contraria opinión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique principal y más antiguo, Lincon, que había sido mero espectador de la discusión hasta entonces sostenida, siendo el más adicto a la paz propuesta, habló enérgicamente, y dirigiendo su alocución a los disidentes, les dijo: «Que el que no estuviese por la opinión de la paz antes convenida, y pedida al gobierno de Buenos Aires, se retirase en el instante de aquella reunión con todos los suyos; que pusiesen en ejecución sus planes hostiles contra la provincia, que ellos también pondrían los suyos para escarmentar a la facción agresora y a hacer una paz sólida y permanente, que les proporcionase un perpetuo sosiego a sus familias, que hacía algún tiempo no disfrutaban por causa de los malvados; que en el momento el encargado Antiguan regresaría a dar cuenta al Gobierno de lo resuelto, y conducir a la Comisión que se mantenía detenida en la Guardia de Lobos».</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A virtud de este último razonamiento accedieron los disidentes, aparentando entrar todos en la paz, que quedó sancionada: y determinando, que cualquiera que dijese que el gobierno pretendía sorprenderlos o atacarlos, por este mero hecho debía ser muerto como perturbador de la paz; y Antiguan debería marchar inmediatamente con un enviado de cada cacique principal, que saludase al Coronel comisionado y le acompañase en su viaje, dando de este modo más fuerza a la seguridad de su oferta y decisión; cuya conferencia había presenciado el intérprete del gobierno, que la ha referido de conformidad con el emisario Antiguan.</p>



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<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/alojamientos/"><img decoding="async" class="alignnone" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/pauta-alojamientos.gif" alt="Alojamientos y Cabañas en Villa Ventana" width="850" height="160" border="0" /></a>

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<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El 19 de abril estuvo de vuelta a la Guardia, a los 19 días de haber salido de ella con catorce indios, parientes e inmediatos deudos de los caciques a los fines expresados, con otras varias partidas de comercio que pasaron a esta capital.</p>



<div style="height:62px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h3 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color"><strong>Retomar la marcha al sur</strong></h3>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Así entonces, el retorno del Cacique Antiguan con desmentidos de los rumores esparcidos por toda la campaña, que habían perturbado su tranquilidad; siendo necesario aprestarse a la marcha, la Comisión trató de reunir sus trabajos, y hacer la remisión de ellos al gobierno, antes de su partida o al mismo tiempo; entretanto, no puede dispensarse de hacer una descripción del pueblo y laguna que dieron motivo a sus tareas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Concluidos los trabajos en el partido de la Guardia de San Miguel del Monte, se reunió la Comisión sin pérdida de instantes en donde acababan de arribar los indios emisarios, y duplicada comitiva que les acompañaba en clase de chasquis; inmediatamente se dio cuenta al gobierno remitiendo al intérprete para que la expusiese recomendar al cacique Antiguan, por la eficacia de su diligencia, y cuanto había trabajado con los demás de su clase por la paz, exponiendo su vida por haber quedado a pie en la ida, en falta de caballos. El resultado de su misión hará ver cuán acreedores se hicieron estos emisarios a una recompensa por sus distinguidos servicios.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La Comisión, aumentada doblemente con la comitiva de indios y apremiada de la estación para emprender su marcha a las sierras, reinició entonces el día 11 de abril con rumbo sudoeste constante. Ese día se cumplieron los deseos de la Comisión. Ansiaba ver el resultado, despreciando el peligro que por todas partes se le anunciaba: anhelaba poner en planta sus reducidos conocimientos en beneficio del país, que la honraba con un encargo de tanta importancia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El <strong>día 12 de abril </strong>llegaron al paso del río Salado, en donde vieron todo el horizonte cubierto de montes, al parecer poblaciones de labranza sin ganado. Un aspecto bastante triste relata, aunque por todas direcciones llena de bosques de durazno de los antiguos establecimientos. <em>Pero muy poco tardó él desimpresionarnos de nuestra ilusión. Al acercarnos a ellos no encontramos sino vestigios de que un día existieron. Los bárbaros, en sus últimas y sangrientas incursiones, asolaron todos los situados en esta y la otra parte del río, en este partido. Al aproximarnos descubrimos las ruinas de aquellas pequeñas poblaciones de los labradores que un día servían de abrigo a su indigencia, y que el fuego devorador había consumido; solo existían tristes y ensangrentados restos de algunos árboles; rastrojos destruidos o pequeñas sementeras quemadas, que servían de sustento a las familias de un labrador honrado que allí moraba.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><em>Descubrimos más; vimos aun sus cadáveres, cuyos esqueletos servían de alimento a los pájaros y fieras, al lado de los restos de un arado con el que hacía menos penosa su existencia. Por otra parte, se encontraban huesos de cadáveres asesinados por el bárbaro, entre los arbustos y lagunas que la sorpresa les hacía ganar para defenderse; allí perecían, y aún más, llevando a la tumba el desconsuelo de ver arrastrada por los asesinos su mujer e hijos, los que se libraban de ser envueltos en las ruinas que el fuego consumía.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Dejando a retaguardia este espectáculo afligente, continuaron la marcha y a lo largo de varios días, fueron experimentando distintas observaciones sobre el relieve, la fauna y la flora del territorio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El <strong>día 22 de abril</strong> vieron una partida de jinetes al NO, que se dirigía hacia ellos. <em>El capitán cona, y uno de los suyos picaron y salieron a su encuentro; a media legua de haber avanzado se reunieron con otros indios paisanos que venían de regreso de la frontera, y temerosos que fuese alguna partida de cristianos armados, trataron de reconocerla para dar cuenta; pues, por el recelo de ser invadidos, reconocían el campo diariamente. Supieron por el cona, que era la Comisión que iba a tratar de paces; y contentos con verla tan cercana a sus poblaciones, se retiraron a llevar primeros la nueva de aquel encuentro a sus camaradas, pegando fuego al campo, y marcando su camino para ser visto y seguir sus huellas por el mejor terreno.</em></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Temerosos, como hemos dicho, de ser invadidas todas sus poblaciones situadas en la sierra pasada, es decir, desde el Volcán hasta el Cairú, fueron abandonadas por sus dueños; entre ellos el célebre cacique Ancafilú y Pichiloncoy se retiraron a la vista de la segunda Sierra de la Ventana. Las poblaciones las desampararon poco antes del paso de la Comisión por la sierra, pues se encontraban aun claros en donde habían existido. El cacique Ancafilú fue el primero que abandonó la suya, situado con su tribu en las márgenes del arroyo Chapaleofú, cerca de las faldas del Tandil, cuando fue sorprendido y acuchillado en la expedición del año 20 (en donde nos hallamos) hasta cerca de la Ventana, adonde permanece al presente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Al día 23</strong>, nuestro compañero cona dio parte a la Comisión que ocho indios jóvenes, parientes de otros tantos caciques, y a nombre de ellos, venían a felicitarla. El lugar del aviso no era propio para recibirlos, y a media legua más adelante se hizo alto, para cumplimentarlos, a las 41/2 leguas de la salida. Los comisionados, después de esta ceremonia, dijeron al Coronel enviado, que los caciques principales Lincon, Avouné y otros de segunda clase, los enviaban a felicitar a la Comisión por su feliz viaje hasta aquel punto; que, suplicaban los caciques que apresurase sus marchas, pues lo deseaban para entablar la paz que tanto anhelaban. Que marchase segura que no sufriría ningún daño, ni menos ultraje alguno de las tribus; añadiendo los comisionados, que el cacique principal Lincon no tendría el gusto de abrazar a su antiguo amigo el Coronel comisionado, hasta pasado cuatro días que eran necesarios para reunirse y conferenciar con todos los caciques, destinar el lugar en donde debían ser los tratados, y día en que debía reunirse para ello; y que mientras se tomaba esta determinación, la Comisión podía hacer alto, y aguardar el aviso en la primera laguna y toldos que se encontraren, o a casa del capitán cona, quien se hallaba encargado de hospedarla.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La Comisión dio las gracias a los enviados, por las buenas intenciones con que procedían los caciques, y la buena fe con que la hospedaban; dijo que haría todo lo posible para que los tratados de paz se celebrasen cuanto antes, para ver de este modo unidos a sus hermanos, y ver acabada para siempre esa guerra desoladora que los había destruido y afligido por tanto tiempo; que aguardaría el resultado de la reunión que trataba el cacique Lincon, y que marcharía incontinente a los toldos del capitán cona a aguardar allí la determinación que tomasen. Los comisionados fueron regalados con yerba, tabaco, azúcar, etc., y se marcharon juntos con la Comisión, que, por no haber allí agua ni leña, siguió más adelante para encontrarla, o si era posible, llegar hasta los toldos del capitán cona, que según él, poco distaban del lugar de la conferencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Al día 24,</strong> pasadas las 8 de la mañana nos pusimos en marca con rumbo SO, y a las 10 de la mañana llegamos a una laguna hermosa en donde hicimos alto. <strong>En esta jornada se vio sobre el horizonte la hermosa y elevada Sierra de la Ventana</strong>, demorando los mogotes que se veían, el primero al SO, y el segundo al OSO. El primero se elevaba sobre el horizonte más que el segundo; el más elevado pertenecía a la Ventana, y el segundo a otra sierra unida a la primera, llamada de Guaminí. La cerrazón de la mañana, con la niebla que aún no se había despejado, no permitía ver con más claridad las sierras unidas a la Ventana, que prolongándose al NO, forman la segunda cadena o ramificación de sierras, todas perpendiculares a la costa del mar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Aguardábamos con impaciencia se despejase el horizonte para verla con más claridad. En la laguna de la parada encontramos situados en su circunferencia al SO, algunos toldos, pertenecientes al cacique Huilletrur, y al capitán Antiguan, o cona. La laguna en donde paramos es de 1300 pies de circunferencia; agua salada, limpia en su centro, sin barrancas, situada en un terreno bajo y húmedo; tierra negra blanda y arenisca, buenos pastos. Los toldos situados en su circunferencia eran diez; más al SE como a 12 cuadras, se halla otra pequeña laguna, en donde se hallan situados los toldos de Antiguan, que son cuatro. Al SE se halla otra pequeña laguna a 6 cuadras de distancia; todas en un terreno bajo y húmedo, que en tiempo de invierno debe ser inhabitable, o transformarse en un bañado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Después de haber parado la Comisión, marchó a felicitar al amigo y compañero Antiguan a sus toldos; llegamos a ellos y encontramos al cona, su mujer, hijos y una caterva de indios, chinas y muchachos que a la novedad se habían reunido. Madama Antiguan nos convidó con asiento, teniendo al efecto preparado una tipa tapada con un quillango que debía servir de asiento al señor Coronel comisionado, y todos los demás adonde hemos dicho. Al efecto, madama invitó con mate al señor Coronel, y enseguida al oficial ingeniero y demás que lo acompañaban, los que por no desairar a los invitantes, tomaron el que les tocó por turno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Acabada esta operación, <strong>nos invitaron con un usado de cordero que también habían preparado; este obsequio es para ellos el mayor que pueden hacer, y la carne que más aprecian. El asado nos lo presentaron semicrudo, que es del modo que ellos lo comen</strong>, y nosotros concluimos tomando unos cuantos bocados, y nos preparamos para retirarnos. Al efectuarlo, despidiéndonos de madama, rodeados de multitud de indios y muchachos, llegaron hacia los toldos algunos jinetes, y entre ellos el cacique Huilletrur, a cumplimentar a la Comisión; fueron recibidos por el señor Coronel con demostraciones de cariño.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique apeándose del caballo y dando la mano al Coronel, dijo a este por medio del intérprete: que no extrañase que antes no hubiese salido a recibirlo y felicitarlo; que él, y demás compañeros caciques, tenían órdenes expresas de los demás principales de no apersonarse ninguno a la Comisión, hasta que se decidiese a donde debían hacerse los tratados, y día en que cada uno debía reunirse con su tribu para hacer la paz; pero que creía que, hallándose la Comisión en su casa, era un deber suyo hospedarla, hasta que pasase más adelante, o al punto en que se hiciesen los tratados.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El comisionado contestó, dándoles las gracias, y reiterándole su afecto, con el placer de haberlo conocido por primera vez; que no podía dejar de ser agradecido a los favores hechos a la Comisión por su hermano el capitán cona, y que este motivo le había impulsado a llegar a su casa, antes que haberlo hecho a las demás de los caciques; pues se hallaba persuadido que sería disimulable este paso, mayormente cuando sabía que el haberlo hecho con algunos caciques antes de la reunión, hubiera causado celos y desconfianzas de los caciques principales y de los demás; y que así se reservaba, para el día de la reunión, abrazar a todos sus amigos y hermanos, entablando una paz sólida y permanente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique Huilletrur, y los que lo acompañaban, se despidieron de la Comisión, y se marcharon a sus casas. Nosotros incontinenti hicimos lo mismo, marchándonos a nuestro campo, en la orilla de la laguna principal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Pasado 1/4 de hora, arribaron a él Madama Antiguan, sus hijos e hijas, multitud de chinos, chinas y muchachos a pagarnos la visita; estos impertinentes no se retiraron hasta las 6 de la tarde, después de habernos molido con petulancias continuas a esta hora se despidieron, marchándose, bien recompensados de la visita que habían hecho.</p>



<div style="height:57px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/04/etnias-caciques-aborigenes-indios-sierra-de-la-ventana-1-1024x515.jpg" alt="Crónicas de Caciques y etnias en la Sierra de la Ventana" class="wp-image-20451"/></figure>



<div style="height:48px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A esta misma hora arribó un chasque de los caciques Lincon y Avouné, avisando a la Comisión, que el primero llegaría al día siguiente de concluir la suya, de prevenir a todos los caciques para la reunión general, y que lo felicitaban por su feliz arribo; debiendo ambos dentro de dos días arribar a este punto y abrazarlo, en prueba de amistad antigua que le profesaban. Los chasques comisionados por despedida, presentaron grandes bolsas de yerba y azúcar para que fuesen llenas, pues así lo pedían los caciques, sus señores; fueron complacidos en su pedimento, añadiendo el señor Coronel que agradecía los recuerdos amistosos de sus hermanos; que anhelaba por el día en que se efectuase la reunión, para reiterarles de nuevo su amor y antigua amistad que les profesaba. Se marcharon contentos, llevando el presente para sus caciques.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Al día siguiente (25)</strong>, a las 11 empezaron a reunirse en nuestro campo todos los indios y chinas de las poblaciones vecinas, que con interés de las dádivas que su petulancia podía sacar, no quedaba uno solo en sus toldos; así es que a esta hora teníamos alrededor de nuestras tiendas y carruajes más de 1500 de ambos sexos, que nos aturdían, pidiéndonos por un lado yerba, tabaco, azúcar, por otro jugando a la baraja, por otro al dado, armando con estos corrillos gran bulla y confusión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 12 vimos se presentaba al frente del campo multitud de jinetes, formando una línea en ala, de ciento y tantos; aproximándose, descubrimos que se veía algún personaje que presidía aquella comitiva; el aire de gravedad y de importancia que se daba en su marcha, nos hacía creer esto mismo. A cuatro cuadras del campo, hizo alto toda ella, mandando un indio ayudante intérprete a hablar con el coronel comisionado. La misión se reducía a que dicho señor saliese a recibirlo a la distancia en que se hallaba; que tenía que comunicarle asuntos interesantes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El Comisionado con alguna repugnancia se preparaba a salir, pero el personaje y demás se aproximaban, hasta que a media cuadra de nuestro campo, hizo alto y allí nos dirigimos. Averiguando el nombre de este cacique, se nos dijo por el intérprete se llamaba Ancaliguen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El Coronel comisionado, después de haber llegado a la presencia de aquel indio, le dio la mano con señales de amistad; el bárbaro con tono y aire imponente la dio, y al mismo tiempo hizo que la diera a otros dos personajes al parecer que se hallaban formados sobre su derecha.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Concluida esta ceremonia, tomó la palabra el cacique, y dijo por medio del intérprete; que felicitaba a la Comisión por su feliz arribo hasta aquel punto, y por el objeto que la conducía; <strong>que este placer y el de conocer al Comisionado por primera vez le era muy agradable, porque veía que los habitantes de aquel país iban a disfrutar de los placeres de una paz permanente</strong>, que vería realizada muy pronto, y que coadyuvaría con toda su opinión y respetos a que así fuese lo más pronto posible; que su misión a su vista era con consentimiento y aprobación de los caciques Lincon y Avouné, y que su objeto principal era prevenirle de parte de ellos, que este no era el lugar en donde debían celebrarse los tratados, y si una laguna distante 11/2 leguas, que al objeto, se había elegido, y a donde debía dirigirse para la reunión general.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Toda esta conferencia, se tenía ante toda la comitiva del personaje, y la multitud que se hallaba reunida antes de su llegada a nuestro campo, a más de la que se reunió a la novedad, de los establecimientos vecinos, la que había formado un círculo a nuestras personas, tan limitado, que no podíamos darnos vuelta.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique hizo apartar a la muchedumbre, y continuó su discurso, dirigiéndose al Comisionado; añadiendo, que uno de los encargos especiales que traía en su Comisión era que, no hallándose satisfechos algunos caciques e indios de la buena fe que presidía en los tratados con esta Comisión, y desconfiados que bajo la capa de paz se tramase algún movimiento ofensivo contra ellos, era menester que tomasen medidas y precauciones para no ser sorprendidos; que se les había dicho que la Comisión venía escoltada con mucha gente armada, y por consiguiente era necesario reconocer el número de los que la componían, para dar cuenta a las tribus, y al mismo tiempo satisfacerse, y satisfacer a su comitiva y demás.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El coronel comisionado contestó, entre la bulla de la turba multa que pedía a grandes voces que querían ver a la gente armada que venía, y que saliesen; repitiendo, salgan, salgan, a gritos y algazaras. <strong>El cacique impuso silencio y oyó la contestación del Comisionado, que se reducía a manifestarle el gusto y placer que sentía al verlo interesado en la paz que todos deseaban, y que cuanto antes partiría al lugar que se le destinaba para celebrar la unión que anhelaba, y para concluir unos tratados que asegurarían para siempre la paz</strong>; que esos temores que manifestaban algunos caciques indios eran infundados, pues bien pronto se desengañaría él y su comitiva, que el número de hombres que escoltaba la Comisión no era temible, y mucha menos incapaz de traicionar la buena fe de sus tratados, y que el Comisionado había expuesto su existencia, arriesgándose a emprender una marcha y una comisión, con grave daño de su salud y edad, solamente porque sus hermanos los caciques, lo habían solicitado con el Gobierno repetidas veces, como el único capaz por su opinión de entablar los tratados de paz; que esta conducta bien clara y manifiesta, estaba en contradicción con los recelos y desconfianzas que expresaban algunas tribus; y por fin, que verían el número de la comitiva, y se desengañarían.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Al efecto se mandó se formasen enfrente del campo, y delante del cacique, la escolta, peones, etc.; y efectuado esto, contó el cacique uno por uno, comenzando por el Comisionado hasta el último peón, el número de treinta y tantos. Concluido este escrutinio, hecho por la mayor parte de su comitiva, habló el cacique con tono airado, y dirigiéndose a los suyos, les dijo: que ya veían el número de los que venían a hacer la paz; que no debían tener ninguna desconfianza; y enseguida dijo al Comisionado, que no temiese ningún ultraje de las tribus; que con toda confianza marchase a la laguna destinada, que todo el mundo lo recibiría con los brazos abiertos, como a su bienhechor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Concluyó su discurso pidiendo yerba, tabaco, pasas, etc., de lo mejor que hubiese; lo que al momento se le mandó dar, y al mismo tiempo a los personajes que lo acompañaban.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Enseguida se despidieron y se marcharon, dejándonos aun multitud de corrillos y circos de juego, que nos mortificaban sobremanera, y con tanta petulancia, que era menester evitar su vista para librarse de ellos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Estos corrillos se formaban por todas partes, conforme se llegaban los aficionados, y se aumentaba la bulla en proporción de la pérdida o ganancia que hacían con las apuestas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En unos observamos que jugaban al dado, y en otros a la baraja; en los primeros manejaban con suma destreza y orden cuatro dados, no pulidamente construidos ni cuadrados, pero sí con sus caras y señales de suerte y pierde, marcada con puntos. <strong>A ellos jugaban una especie de moneda adoptada, en el juego (unas pequeñas argollitas amarillas, como sortijas) que cada una tenía su valor determinado en cierta especie, y un cierto número de ellas determinaba su valor, y entonces el que las perdía la entregaba, ya en un caballo, ya un chapeado o espuelas, estribos, etc, que antes de empezar el juego apostaban.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En los dos observamos al mismo tiempo, que <strong>jugaban con destreza, ya al monte, paro y otros juegos conocidos, pero con más generalidad el llamado tenderete</strong>, que lo usan mucho y lo prefieren a todos los demás; a él, como a los otros, se descamisan y juegan todo lo que tienen, con las argollas o equivalentes al valor de una especie. Este sistema lo adoptan por cómodo, pues cuando se reúnen en las ferias no pueden cargar ni armar las telas y bestias destinadas al juego, y sí aquella moneda que, perdida, el acreedor o ganador ocurre o va en persona a recibirse de su ganancia. Muchas veces algunos se hacían dueños de la escasa fortuna de un pequeño rodeo de vacas, y las pocas telas que tenía para sustento, quedándose reducido a la mendicidad, y por consiguiente sin tener cómo alimentar a su familia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Es una de las pasiones o vicios que más predomina en estos bárbaros, y lo excesivo de él es lastimoso cuando no respetan para sacrificarlo lo más sagrado, cual es, la vida de su mujer e hijos; porque faltándoles el sustento ninguno se lo facilita</strong>. El egoísmo ha llegado a tal grado que asombra, y por consiguiente da a conocer el estado de barbarie en que se hallan sumergidos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 5 de la tarde se retiraron todos reunidos a sus casas, quedándose en nuestro campo a dormir algunos, con objeto de jugar y robar lo que pudiesen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Por la mañana observamos en medio de la confusión y desorden de los reunidos, a la hermosa Sierra de la Ventana, que con la claridad del horizonte se distinguía toda su ramificación, y principalmente el mogote elevado que lleva aquel nombre</strong>. Este demoraba de nuestra posición al rumbo O 20’’ SO, y el segundo, o del Guaminí, al rumbo O 5º NO, prolongándose este por una sucesión de mogotes hasta el NO, en donde se pierde en colinas en la vasta pampa por donde pasa el camino a Salinas, que sigue hasta las fronteras de la provincia de Cuyo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Todas estas sierras son por consiguiente casi perpendiculares a la costa del mar, y paralela a la primera ramificación. <strong>Deseábamos aproximarnos a ella para adquirir conocimientos de su verdadera situación y particularidades, y al mismo tiempo para reconocer algunos arroyos que de ellas descienden, y que generalmente oíamos nombrar a los indios.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 26</strong>. A las 8 salió el sol con brisa del SE, la que despejó el horizonte. Desde esta hora se comenzaron a reunir los mismos corrillos del día anterior, con la misma confusión y desorden. Entre varios indios, que se habían quedado en nuestro campo a dormir, de los del día anterior, se presentó uno al señor Coronel comisionado, el que, antes de apersonarse, había hablado largamente toda la noche con el intérprete, imponiéndole de su misión, para que este lo hiciese al día siguiente con el Comisionado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En efecto, él se presentó acompañado de este, el que dio cuenta al señor Coronel, que por la narración que le había hecha el indio, era enviado por el <strong>cacique Neclueque</strong> a dar cuenta a la Comisión, que sabía que los caciques Ranqueles no querían hacer la paz con ella, porque se hallaban imbuidos por la multitud de tránsfugas desertores que ellos abrigan, los que se valían de cuentos para alucinarlos y discordarlos, y al efecto habían hecho creer a todos ellos que los presentes que la Comisión llevaba para regalarlos después de hechas las paces, estaban todos envenenados y cargados del gualicho o cosa mala, para hacerlos víctimas de la buena fe con que se prestaban a tratar, y que así no creyesen en tal Comisión enviada con miras siniestras por el Gobierno de Buenos Aires para engañarlos, mientras tanto que se preparaban para hacer una expedición contra ellos; y que lo que convenía era no hacer la paz, y mantenerse en guerra abierta como hasta entonces.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Concluida la relación del intérprete, dijo el indio, que su cacique lo felicitaba, deseando que llegase el día que se verificase la reunión general para entablar duraderas relaciones de amistad, que afianzasen para siempre la paz; y que dicho cacique añadía a su mensaje, que <strong>los desertores que se abrigaban entre los disidentes eran veintisiete, la mayor parte chilenos, restos de la división de Carreras, capitaneados por un oficial nombrado Curado, también chileno</strong>. El Comisionado pidió, por último, yerba, tabaco, azúcar, etc., para su cacique, lo que al momento se le satisfizo; y también se le contestó al mensaje de su cacique, disuadiéndole de la creencia de semejantes mentiras, e invitándole a la paz, mediando con sus respetos y opinión, para que los disidentes, si acaso hubieren, entrasen en tratados, y les asegurara por su parte la falsedad de los chilenos que les habían introducido los tránsfugas. Se marchó con esta respuesta el enviado, muy contento, y cargado de regalos para su señor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Toda la mañana lo pasamos rodeados de los corrillos de juega, y recibiendo visitas que nos hacían algunos indios principales, entre ellos uno que vimos se llegó a saludarnos, venía muy bien vestido, y con un excelente apero, adornado con un chapeado completo de plata. Su figura no era despreciable, y su tez era blanca; no dijo su nombre, ni los indios concurrentes a quienes preguntamos tampoco lo sabían, por lo que creímos que no fuese principal, ni cacique, sino uno de los muchos que han robado largamente en las incursiones en la provincia, y vienen a lucir en sus tierras la presa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 12 del día arribó un chasque del <strong>cacique Lincon</strong>, el que venía acompañado de una multitud considerable, y entre ellos el capitán cona. Este, después de muchas ceremonias, antes de entrar a manifestar su embajada, dijo: que su cacique saludaba a la Comisión con todo aquel respeto que le merecía su carácter; que en aquel mismo día acababa de llegar de concluir felizmente la suya; que de ella se esperaban buenos resultados, con haber reducido a hacer la paz a muchos que no la querían; que un día hermoso y lleno de delicias se esperaba, en el que se unirían para siempre con lazos indisolubles todas las tribus con la provincia de Buenos Aires, con unos tratados permanentes, que muy pronto y con buen resultado se harían; y que así esperaba que sin pérdida de instantes se pusiese en marcha para la laguna que se había destinado, sirviéndole de guía el mismo chasque a la que al día siguiente se reuniría él y todos los caciques, con sus tribus, a celebrar los tratados; que deseaba llegase ese momento para abrazar a su antiguo amigo, y renovar la amistad que en el año 10 contrajo en su viaje a Salinas; que no se sorprendiese de las ceremonias y demostraciones, y maniobras que se harían en la reunión, por las divisiones que debían asistir armadas, según el régimen que en estos casos se usa.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Concluida la misión del chasque, contestó el Coronel comisionado, que era grande el placer que sentía al ver próximo el día de la unión general, en que iba a abrazar a sus amigos y hermanos; que sentía la necesidad que se efectuase cuanto antes, pues ni su salud, ni el mal estado de los carruajes y cabalgaduras permitía que la estación del invierno lo tornase en la campaña, ni tampoco demorase demasiado. Enseguida de esta contestación, se mandó cargar los equipajes y poner todo pronto para marchar al lugar destinado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 4 de la tarde nos pusimos en marcha, llevando un numeroso acompañamiento de indios, por delante, por detrás y por los flancos, multitud de chinas y muchachos con grande bulla y alboroto, mezclado entre ellos <strong>el fiel Antiguan</strong>, haciendo cabeza a los vivas de paz, que a cada instante se prorrumpían por la muchedumbre. Con rumbo OSO, inclinándonos por algunas sinuosidades del camino al OS, arribamos a la laguna a las 4 de la tarde, distante 11/3 leguas de la anterior. En el camino se encontraron dos lagunas pequeñas, la primera a una legua de la salida, sobre la derecha del camino, de 150 varas de circunferencia; buena agua, buenos pastos, sin barrancas, en un terreno sumamente húmedo, y con 4 toldos situados en su circunferencia; la segunda a 6 cuadras de esta más adelante, de 55 varas de circunferencia, ambas regulares y con las mismas calidades; con diferencia que esta estaba llena de juncales y duraznillo, y en la misma, calidad de terreno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En la que se hizo alto, encontramos buena proporción para hacer una parada con comodidad; en magnitud es de 500 y más varas de circunferencia, bastante regular, de rica agua, con bastante leña de duraznillo en su centro, con buenos pastos en sus cercanías, sin barrancas y abordable por todas partes, aunque situada en un terreno demasiado húmedo, que con muy poca diferencia era un bañado. En su circunferencia se hallan situados más de ocho toldos de población, y a más <strong>se encontró pescado bagre en abundancia</strong>. En la parte de su circunferencia que mira al OSO, nos acampamos, formando un pequeño, campo, atrincherado circularmente con los carruajes, para impedir que ninguno pudiera entrar dentro del círculo a caballo ni aun a pie, para no sufrir el mismo desorden de corrillos de juego, y confusión que anteriormente. En él pasamos la noche con comodidad, no obstante que con algún recelo, fuese positiva la noticia dada por el <strong>cacique Neclueque</strong>, y que por consiguiente se entorpeciese el éxito de la Comisión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 27.</strong> <strong>Debiéndose celebrar en este día la reunión general</strong>, nos dispusimos para preservarnos de la confusión y desorden, que con la multitud de concurrentes habría; atrincheramos al pequeño campo o circuito en que estábamos para no ser atropellados, ni exponernos a ningún ultraje de tanto facineroso, debiendo entrar a él solamente los caciques, para tratar y hacerlo con alguna formalidad, como creíamos; pero nos engañamos. Pasemos a los sucesos de este día, demasiado tristes y peligrosos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 10 de la mañana arribó un chasque del <strong>cacique Lincon</strong> en que avisaba que dentro de pocos momentos arribaba con su tribu, y que al mismo tiempo que él, arribarían los demás con sus gentes; que se estuviese pronto, y no nos sorprendiésemos de las operaciones que debían hacer en esta reunión.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 12 del día se presentaron al SO de la laguna, como a 10 cuadras de ella, 200 y más jinetes, formados en batalla en ala, algo desordenados, con el <strong>cacique Lincon</strong>; los que se aproximaron, conservando esta formación, paso a paso y con marcha majestuosa al son de cornetas y bocinas, hasta dos cuadras del campo, en donde hicieron alto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Enseguida de esta ceremonia prorrumpieron en grande alboroto, desordenándose la línea, corriendo o dando cargas en grupo con sable en mano y lanza tirando cortes y lazazos al aire a diestro y siniestro; dando vueltas a toda carrera circularmente alrededor del cacique que se hallaba en el medio, presenciando este ensayo guerrero de su tribu.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Algunos de los jinetes que acompañaban al jefe de la división, <strong>se presentaron con los caballos enjaezados, con cuentas, cascabeles y campanillas; encoletados con una túnica de cuero perfectamente hecha, como una saya, y con sombrero de cuero</strong>, formando un solideo con su grande ala semejante al de un fraile, de seis a siete cueros de fondo, lo mismo que los coletos; con la diferencia que estos son tan blandos y dóciles como una seda, porque lo benefician de tal modo, que los ponen en este estado, y aquellos tan duros coma una piedra, que un sable no les penetra, ni tampoco a los primeros una bala de fusil a distancia de media cuadra, por observación hecha anteriormente con uno semejante, en la campaña del año 21 al sud.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Estos personajes o ayudantes de órdenes, traían además su sable de latín cada uno, sus pistolas aunque inútiles, las lanzas, bolas y puñales, los que se apersonaron al Comisionado a saludarlo de parte de su cacique. <strong>A las 12 se presentaron, cubriendo el horizonte por todas partes, líneas de batalla en ala, que abrazaban una extensión considerable de terreno, y presentaban a la vista del observador un aspecto imponente y pintoresco</strong>. A la 1 llegaron a tres cuadras del campo, lo cercaron o hicieron alto; su marcha, desde que se presentaron, fue pausada y majestuosa; al son de cornetas de cuerno y caña que manejaban algunos indios en cada división, y cada una de ellas con sus caciques a la cabeza, con mucho orden en la formación, sin dar voces.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Esta uniformidad nos asombraba, y al mismo tiempo el alineamiento y silencio que guardaban, presentando el aspecto de escuadrones disciplinados, con sus sables y lanzas en asalto y guardia. Esta primera perspectiva nos hizo conocer el carácter guerrero y militar a que tiende directamente el genio de estos bárbaros, y que él mismo los conduce a un adelantamiento que tal vez nos será funesto.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Veíamos con dolor a estas líneas, cargadas con sables de latón, multitud de armas blancas, y aun de chispa, que por su barbarie no las sabían aprovechar, y que habían sido adquiridas en los infinitos combates y guerrillas, en que han atemorizado a nuestras milicias de campaña, y veíamos aún más, algunos uniformes y gorras de nuestros soldados adquiridos del mismo modo, con multitud de carabinas y tercerolas inútiles, que por lujo o insulto las cargaban a la espalda, para que les viésemos, y hacernos entender, y ver por nuestros propios ojos el estado preponderante en que se hallaban, así en fuerza como en instrumentos de defensa, y maniobras de caballería, aunque brutales, dirigidas solamente por su genio, o por cosas semejantes que han visto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En esta posición, las divisiones al parecer aguardaban órdenes del cacique principal, que se hallaba con su gente formado del mismo modo; y en efecto, no tardó poco en que vimos salir de su división dos encoletados, que le servían, como hemos dicho, de ayudantes. Estos se dirigieron a la división de <strong>Avouné</strong>, <strong>uno de los caciques principales</strong>, y su misión la repitieron dos veces al mismo, hasta que su división se puso en marcha, que se hallaba al SE de la laguna, como a dos cuadras de la primera, y de las más próximas a ella.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La marcha con que rompió fue a gran carrera, con gritos de alegría, y con las mismas ceremonias que lo hizo la primera; vio cesando de dar estas cargas hasta que dio tres veces vuelta la línea de la primera división que se hallaba forjada, y que se conservaba en este orden mientras que la otra concluyó su ceremonia, la que enseguida de este acto, pasó a formar en batalla, a continuación de la primera, y al mismo frente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Incontinenti de este acto marcharon los mismos ayudantes a practicar igual diligencia con la tercera división, que se hallaba formada al este de la laguna como a dos cuadras, y después de una larga parla con el <strong>cacique Anepan</strong>, que la mandaba, hizo este la misma evolución que la anterior. La cuarta división del <strong>cacique Pichiloncoy</strong>; la quinta del <strong>cacique Ancaliguen</strong> y otros; la sexta de los <strong>caciques Llanqueleu Huilletrur, Antiguan</strong> y otros; la séptima de los caciques Chañabilu, Chañapan, Neculpichay, Trignin; la octava, de los <strong>caciques Cachul, Catriel</strong> y otros; la novena, de los caciques <strong>huilliches, Nigiñile, Quiñifoló, Pichincurá</strong>, y las que se hallaban formadas en la circunferencia de la laguna, pasaron a formar en batalla, haciendo antes las mismas evoluciones que las otras, antes de practicar esta última hasta que formaron una hermosa y regular línea en orden de parada, y con el mayor silencio, que hacían guardar las jefes de cada una de las divisiones, y por consiguiente la alineación con la primera división que formaba la cabeza.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Concluida la formación de la línea, los dos caciques principales, <strong>Lincon y Avouné</strong>, mandaron formar un círculo a toda ella, lo que se efectuó sin alboroto, pero desordenadamente, porque a pesar del silencio y buena disposición con que lo hacían, no podían ejecutarlo, y para hacerlo era menester que el desorden presidiese la maniobra. Formado el círculo, todos los caciques se metieron dentro de él, y tuvieron una larga parla de más de dos horas, acerca de los tratados que se iban a celebrar nuevamente, y al mismo tiempo, acordar con el pueblo las bases que debían presidir, y si debían celebrarlos por sí solos, sin la reunión de los Ranqueles, cuando se dudaba de la buena fe de estos, no obstante que muchos querían tratar.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El <strong>cacique Lincon</strong> dijo en la reunión, que los tratados no debían efectuarse sin la asistencia de los <strong>Ranqueles</strong>, pues que cualesquiera que fuesen los que se hiciesen, serían efímeros si con aquellos no se contaba; que se aguardase a que se reuniesen, ya todos o algunos, que entonces se harían con más formalidad, y todos disfrutarían de los presentes que el Gobierno les hacía por medio de la Comisión; y que hacer lo contrario traería malas consecuencias a ellos mismos, porque se renovaría el rencor que se tenían, y a la Comisión, que había dado un paso tan precipitado, sabiendo que <strong>aquellas tribus son las más fuertes</strong>, y con las que principalmente debía hacerse una liga.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La franqueza con que este bravo y elocuente cacique habló en la reunión, no pudo menos que chocar con el orgullo y disposición de sus compañeros, que se manifestaron contrarios a esta opinión. El interés particular, más bien que el deseo que demostraban por la paz, era el que obraba en este caso; los cortos artículos que la Comisión llevaba para obsequiarlos eran tales, que para los reunidos no alcanzaban, y cada uno de ellos se creía dueño y poseedor de todo, y no querían que otros disfrutasen esta liga premeditada que todos formaron, chocó igualmente al desinterés y buena fe del cacique Lincon. Él sostuvo su opinión hasta el último extremo contra el cacique Avouné, y demás de los reunidos, que querían celebrarlas incontinenti, y que después de canjeados los tratados con ellos, como una tribu diferente o independiente de los Ranqueles la Comisión marchase a celebrarlos con los caciques que de esta tribu quisiesen.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El <strong>cacique Lincon</strong> conocía demasiado por su experiencia la codicia e interés de sus paisanos; él sostenía aquella opinión, porque la creía conciliatoria con los dos partidos siempre opuestos, y al mismo tiempo libraba a la Comisión de los riesgos que esta medida podía haberle ocasionado. Él sabía que, efectuándose en esta reunión, las conferencias, íbamos poco más o menos a ser saqueados, y por consiguiente cuando se celebrase la segunda con los otros, no podríamos llenar las miras del Gobierno y de la Comisión, y esta se expondría a un desaire, a una ruina inevitable, si aquellos traslucían que la Comisión había obsequiado a sus enemigos, con las especies que para todos se destinaban, para celebrar una paz con la provincia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Esta opinión juiciosa del cacique Lincon, vertida en la reunión, hubo de costarle el sacrificio de su existencia; su conocido amor al orden, las consideraciones que había merecido de las autoridades del país, y su opinión entre todas las tribus, aumentaban los celos y envidia de los demás caciques, y principalmente del principal Avouné, joven orgulloso y aspirante, hermano y sucesor del célebre <strong>Carritipay</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El pueblo, que se hallaba reunido y presenciaba su discurso, no pudo menos que seguir la opinión de los caciques, y lo insultaba a grandes voces e invitaba y mandaba que ella fuese seguida. <strong>El respeto del viejo cacique contenía estos insultos, reprendiéndolos voz en cuello, y haciendo ver a sus compañeros que el paso que iban a dar traería funestos resultados</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Todos despreciaron sus consejos, excepto algunos viejos caciques octogenarios y sus tribus pequeñas; pero fueron arrastrados por la opinión tenaz de la fuerza principal, que ordenó incontinenti, de acuerdo con Lincon, que el Comisionado se presentase a la reunión para conferenciar y comunicarle la medida que se había sancionado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 2 de la tarde recibimos la orden de apersonarnos delante de los caciques, y desde luego marchamos, el Comisionado, el Ingeniero y el intérprete, hacia ellos, que distaban seis cuadras de nuestro campo al SE.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Enseguida a esta orden el cacique Lincon se dirigió a comunicárnosla, y tras él se desordenó enteramente toda la línea o círculo en donde se había tenido la parla. Este desorden comenzó en derrota; unos a dar carreras con gritos, bulla y confusión, y otros se dirigían del mismo modo a nuestro campo; en él se armó una terrible zambra; todos pedían, <strong>todos gritaban, y clamaban por tabaco, yerba etc</strong>., etc. Rompieron por último el pequeño círculo que lo rodeaba, y no quedó uno de los petulantes que no fuese satisfecho; indios, chinas y muchachos, pasaban de 1500 los que nos rodeaban en él, fuera de la turba considerable que se hallaba en el campo, en correrías.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique Lincon, al comunicar la noticia al Comisionado, lo estrechó fuertemente, a pesar de la incomodidad y disgusto con que venía; él mismo nos condujo a los reunidos, mezclados entre la multitud de jinetes, que, a la novedad de vernos, lo acompañaban, y nos llevaban con gran bulla y desorden, todos armados y en guardia como en procesión, al parecer al sacrificio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Arribamos al lugar en donde se hallaban los caciques: mandaron ordenar sus gentes, y formar un círculo, y en él entramos; los caciques se apearon de sus caballos, y formados en tierra, cada uno nos abrazó y dio la mano, saludándonos cariñosamente. Hicieron descender a varios jinetes que se hallaban entre la multitud, para que sirviesen de intérpretes en compañía del nuestro, la mayor parte de ellos desertores.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Uno de ellos, después de haber hablado el cacique Avouné, dijo al señor Coronel comisionado, que aquel cacique por su parte y a nombre de los reunidos, felicitaba a la Comisión, <strong>demostrando la sensación que les causaba, el ver próximo el feliz instante en que se unirían para siempre con sus hermanos los cristianos, por medio de unos tratados que asegurarían la paz, pues que conocían las ventajas de esta, y la destrucción que la guerra les había causado por tanto tiempo; que en aquella reunión habían determinado los caciques, que se celebrarían los tratados con las tribus, Pampa y Huilliches, y que la Comisión pasaría, concluidos estos, a entablarlos con los Ranqueles, pues que de este modo se evitaban los celos de aquellos, y no se renovaría el antiguo rencor que le profesaban; que los tratados se efectuarían al día siguiente, para cuyo efecto se reunirían separadamente con el Comisionado</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Dicho señor contestó por medio del intérprete, felicitando del mismo modo a sus hermanos; que solamente por haberlo ellos solicitado para hacer la paz, podía haberlo hecho, sacrificando su salud en una estación peligrosa; que la Comisión no creyó haber llegado a un punto tan avanzado, pues solamente se le dijo que hasta las sierras de Curacó sería el viaje, y allí se reunirían; que el mal estado de los carruajes y cabalgaduras no permitía internarse más; pero para que estuviesen convencidos de la disposición que asistía a la Comisión para entablar la paz, aun con aquellos que la despreciaban, marcharía a conferenciar con ellos al punto que se le destinase.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Los caciques oyeron con agrado la relación de la Comisión, no obstante que ella se opuso fuertemente pasar adelante; pero era menester obedecer a todos ellos que lo mandaban, y al pueblo que a grandes voces lo pedía. <strong>El cacique Lincon apoyaba la opinión de la Comisión, y con demasiada arrogancia reprendía al cacique Avouné</strong>, el más tenaz de todos, y al pueblo que lo pedía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En estas parlas todos hablaban, unos reñían, otros contestaban y reprendían, y nadie se entendía: los parciales del cacique abogaban por su opinión, y los otros, por la de sus jefes; de modo que hubo de armarse una gresca a balazos, sable y lanza, que nos hubiera costado muy caro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Pero lo que sucedió fue que el pueblo incomodado contra Lincon y sus parciales, arremetieron algunos atrevidos contra él y los suyos; en la confusión el bravo cacique no se turbaba, y a todos atendía con su espada en mano, y causaba respeto a los desertores, que eran los que capitaneaban estos insultos, con un objeto diferente; no directamente contra el cacique, <strong>sino para que fuésemos envueltos en sus contiendas, y disponer francamente de la yerba, tabaco, etc., porque anhelaban, a más del odio con que nos miraban</strong>. Sus intenciones fueron conocidas: el círculo que formaba la plebe a caballo era reducido, y en estas disputas lo redujeron tanto, que apenas cabíamos de pie, sofocándonos de tal modo en la multitud de 3000 y más caballos en desorden, que nuestras voces no se oían, ni por consiguiente la voz de los caciques, que trataban de aquietar sus tribus, y evitar la lid desigual que amenazaba. El lance fue apurado, en él creímos ser envueltos, y quedar entre las patas de los caballos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Contenido el desorden, nos dieron satisfacción todos los caciques reiterando su amistad y buena fe; partimos a nuestro campo, y con nosotros todos ellos a tomar mates, y conferenciar sobre lo que debía practicarse al día siguiente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Toda la línea en desorden se vino a nuestro campo con sus caciques. Su objeto era conocido; disfrutar de los obsequios que debían hacerse a sus caciques, y espiar la oportunidad que se les presentase para adquirir alguna cosa contra la voluntad de su dueño.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A los caciques se les tenía preparados los instrumentos en que debían tomar los mates, y que cargasen una dosis de yerba que saciase la buena disposición con que lo tomaban. Sentados en tierra, formando un gran círculo, se regocijaban, acomodando los presentes provisionales que se les hacía, en las mantas, ponchos y bolsas, entablando la parla mezclada con la risa y algazara, o más bien confusión y desorden; porque no hay acto por formal que sea en donde no mezclen estas dos calidades propias de su genio.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En estas ocupaciones pasaron toda la tarde hasta que anocheció, y se marcharon todos los caciques a sus campamentos, que habían formado las divisiones cerca del nuestro en las mismas riberas de la laguna. La Comisión tuvo que ceder todo el poco ganado que había conducido, para que pasasen la noche; la cesión fue a impulsos de ver arrebatarlo sin permiso a los mismos que se hospedaban.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El bravo y constante Antiguan contuvo en esta ocasión los excesos que se cometían por algunos, que no tenían las mejores intenciones, en nuestras cabalgaduras y comestibles, que los arrancaban casi forzosamente a nuestros peones. <strong>Antiguan, respetado entre todos por su opinión y valor</strong>, castigó a algunos de estos facinerosos que conducían la presa. Él se distinguió en esta ocasión, y sus servicios fueron muy recomendables, a más de los que lo habían hecho acreedor a las consideraciones que la Comisión lo dispensaba. Se distinguió igualmente en las conferencias de la reunión, secundando la opinión del viejo cacique, y sosteniéndola con su espada y arrogancia en su parla, a los que se dirigía.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El cacique Lincon, después de haber tenido una corta conferencia con el Comisionado, dejó a sus compañeros y se marchó a sus toldos con los suyos, para tratar cuando se efectuase la segunda conferencia con los Ranqueles. Este desprecio que hizo de los demás, les hizo conocer el desaire que les había hecho, y por consiguiente el poco interés que tomaba en sus tratados, y en los presentes que se le podía hacer. La Comisión no dudó un momento de la impaciencia, desinterés y buena fe que caracterizaba a este buen viejo; ella se propuso tratar con él largamente, después que se concluyese este primer compromiso, atrayéndolo con mejor agrado, y hacerle conocer cuán justificada era su conducta, y el alto aprecio que con ella se había granjeado en la Comisión, y que sería recomendable ante la autoridad de la provincia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Mientras tanto, era menester que ella siguiese el torrente de la opinión de los que componían el mayor número, y tenían la principal fuerza. La Comisión encontraba en el <strong>orgullo natural de las tribus Pampas y Huilliches</strong> una razón para que hubiesen dado aquel paso no uniforme. Los primeros componían una tribu diferente de los Ranqueles y sus constantes enemigas; y su orgullo no podía sobreponerse a la uniformidad del pacto, cuando mediaba una enemistad que solamente la desprecian en una liga general, ya para robar como hemos dicho, o ya para defender su país cuando es invadido. No por esto desconocíamos que este acto chocaría igualmente con los Ranqueles, y al mismo fin que se propuso el cacique Lincon en llevar adelante su opinión, porque veía presidir en el acto más formal que se podía presentar, el interés que obraba con más fuerza que ninguna otra cosa, y que, habiendo uniformidad, ni aquellos podían quejarse, ni la Comisión padecer ningún desaire, ni mucho menos dejarse de hacer unos tratados con mejores bases.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Ambas razones pesaban en el concepto de la Comisión, pero ella contaba que, aunque fuesen agotadas las especies que debían repartirse para ambas tribus, en el segundo pacto con la otra tribu, el cacique Lincon saldría garante del paso que las otras habían dado, y en este caso, <strong>aun cuando no se consiguiese un feliz resultado en los tratados, se conseguía aumentar e influirles más y más el odio y disposición, para un choque entre ambas</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>La tribu Huilliches (chilenos), aun no se había reunido toda, y se aguardaba un mayor número con sus caciques principales, para el día siguiente</strong>. La división que había llegado, deseaba del modo que fuese, establecer sus relaciones con la Comisión y marcharse.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Esta tribu es respetada de las demás, por su carácter guerrero; y por la respetabilidad de sus fuerzas</strong>, jamás ha entrado en coalización con ninguna para el pillaje; cuando lo hizo fue sola, sin auxilio de ninguna el año 20, en las costas del Cabo San Antonio y montes vecinos, destruyendo las poblaciones, y llevándose cuanto ganado y familias encontraron, y <strong>desde entonces han habitado pacíficamente las costas del mar, desde el paralelo de los 37º de latitud austral, hasta los 41º, es decir, desde la Sierra del Volcán, hasta el establecimiento del Río Negro en la costa Patagónica. Los puntos en donde habitan las mayores poblaciones, son las costas boreal y austral del Colorado; las costas de los ríos Sauce Grande y Chico, Saladillo, Clarameco y Malepundejo, y riberas de la Bahía Blanca, y su población se asegura ser la más considerable de las tribus, y su fuerza militar respetada</strong>. Con ellos no intervienen los Ranqueles ni Pampas, solo si para el comercio con el establecimiento del Río Negro, el que muy poco visitan, dejándoles a ellos el tráfico exclusivo por su aproximación a él.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Los caciques <strong>Nigiñelé, Quiñifaló y Pichincurá</strong>, que mandaban la división de esta tribu, no se mezclaron en ningunas de las grescas que se suscitaron en la reunión, y su indiferencia dio a conocer la <strong>buena fe y disposición con que deseaban entrar en tratados</strong>. Ellos participaron de los obsequios que se hizo a los demás, y se acamparon cerca de nuestro campo para reunirse al día siguiente.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A pesar de la confusión y desorden que reinaba en este día, <strong>la Comisión no perdía un instante en adquirir conocimientos geográficos y estadísticos del terreno y población</strong>. El oficial ingeniero buscaba la ocasión de hacerlo, evadiéndose de las reuniones, ya <strong>calculando el número de las divisiones</strong>, y observando algunas particularidades que se encontraban en ellas, o ya recorriendo el campo a 11/2 y 2 leguas hacia todas direcciones, para observar lo que se encontrase en el terreno.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En estas indagaciones, se adelantó todo lo que se pudo en conocimientos. Daremos el cálculo hecho de las divisiones reunidas en este día, <strong>el número de las armas de toda clase, y el de sus caciques</strong>; él se ha hecho, ya contando algunas fracciones, ya calculando por aproximación o adquiriendo informes, de los desertores, que con sumo cuidado tratábamos de indagar.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Esta fuerza podemos decir es la disponible, y la mayor que puede poner la tribu de los Pampas en caso de defensa. Para esta reunión no queda una de las tolderías que no acudiese a la formación; y en este caso menor sería el número que presentasen en aquel, <strong>no obstante que para defender el país y propiedades hasta las mujeres cierran las líneas, y las defienden como varones</strong>.</p>



<div style="height:33px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h4 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Registro de indios y caciques en la reunión:</strong></h4>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 1.ª división, del cacique Lincon&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 200</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 2.ª idem, del cacique Avouné&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 180</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 3.ª idem, del cacique Anepan&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 260</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 4.ª idem, del cacique Pichiloncoy 296</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 5.ª idem, del id. Ancaliguen y otros&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 300</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 6.ª idem, del id. Llangueleu y otros&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 140</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 7.ª idem, del id. Chañabilú y otros&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 450</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 8.ª idem, de los id. Cachul, Catriel &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 364</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La 9.ª idem, de los caciques Huilliches&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 400</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">____</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Chinas, y muchos de ambos sexos que se hallaban esparcidos por el campamento&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; 650</p>



<div style="height:37px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h4 class="wp-block-heading has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Los caciques que se reunieron fueron los siguientes:</strong></h4>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Ulmenes, o principales Pampas</strong>: Lincon, Neculpichuy, Avouné, Pitrí, Pichiloncoy, Califiau, Anepan, Ancaliguen, Cachul, Llangueleu, Epuan, Huilletrur, Chañabilú, Catrill, Chañapan, Trignin, Curunaquel, Amenaguel y Tacuman.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Capitanejos, o Conas</strong>: Antiguan, Catrillan, y diez más, cuyos nombres nos son desconocidos</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Huilliches</strong>: Niguiñilé, Quinifoló y Pichincurá.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En los reconocimientos que se practicaron en este día y el anterior, se encontraron algunas lagunas y poblaciones de indios en ellas. Tan vasto era el horizonte que por todas partes se nos presentaba para observar, que no era posible que abrazásemos un trabajo superior a las proporciones que teníamos. Sabíamos que la Comisión debía seguir adelante, por el rumbo OSO, <strong>hasta la sierra de la Ventana</strong>, que a la vista de esta posición demoraba al mismo rumbo, y por consiguiente debíamos descubrir todo lo que se encontrase en la ruta. Por el rumbo NO se nos presentaba una vasta pampa, por donde aún no se había descubierto nada, hasta el paralelo del camino de Salinas conocido por varios viajeros. Por el SE se nos presentaba una planicie inmensa, limitada por las costas del Atlántico: por ella uno solo había viajado, y de este viaje no tenemos noticias exactas, aun cuando hubiésemos querido practicar reconocimientos por ambos rumbos, no podíamos separarnos a una lejana distancia de la Comisión pero creímos que por esta razón, no dejarían de ser interesantes las observaciones que se hiciesen en las inmediaciones de nuestras paradas y marchas. Así recorriendo el campo del SE, descubrimos la primera laguna 11/4 leguas al S 20º SE, en donde tenía su población el <strong>cacique Llangueleu</strong>. Su magnitud era de 320 varas de circunferencia, su agua regular, su profundidad de cuatro a siete pies, su fondo arena y tosca, limpia en toda su extensión, sin barrancas por ninguna parte y accesible, buenos pastos en sus cercanías. El número de toldos situados en sus riberas eran 10, y su población se calcula de 200 personas, de las que 50 a 60 hombres capaces de llevar armas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La observación constante que habíamos hecho era que <strong>en cada toldo o gruta de salvajes habitaban 20, 22 y hasta 25 personas de todos sexos</strong>. En muchos vimos cuatro y seis matrimonios, todos mezclados con dos y tres hijos cada uno, fuera de la inmensa cantidad de mujeres y niños cautivos que se encuentran en las poblaciones, y que sirven de esclavos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Se nos aseguró que en la pampa, o llanura del SE, se hallaban algunas lagunas de magnitud y con poblaciones; nosotros no podíamos separarnos de la Comisión, ni menos internarnos demasiado, y sin baqueanos. El terreno descubierto, y sus lagunas, deliciosas; la perspectiva que presenta al SO la vasta planicie <strong>al SE de la Ventana</strong>, es hermosa; ella se extiende hasta las riberas del Río Sauce Grande por el SO; por el O la sierra, y por SE la costa del Océano. No se encuentra diferencia ninguna de nivel a la vista sobre su horizonte; en él <strong>se observa con mayor abundancia la caza de gamos, ciervos, avestruces, liebres, mulitas</strong>, etc. y algunos rodeos considerables de ganado de las poblaciones vecinas, la mayor parte marcado; la tierra es húmeda, negra y dura, y los pastos fuertes y elevados.</p>



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<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 28 de abril</strong>. Los caciques reunidos, presididos por el ulmea, o principal Avouné, fueron los mismos que el día anterior. Principiaron los tratados con los intérpretes correspondientes, y el Comisionado, quien les dirigió un convincente razonamiento a todos, acerca de las ventajas que la paz les proporcionaba, y la necesidad que ellos tenían de celebrarla por medio de un pacto solemne y duradero con la Provincia; que estaba conocido muy bien que la guerra no llevaba consigo sino la desolación y la muerte; que la razón y la justicia clamaban por que cesase este mal desolador, que les privaba de la sociedad y lazos que debían unirles con sus hermanos por medio del comercio recíproco; que este cesaba en el momento que empezaba aquella, y por consiguiente desesperaban con la privación de los artículos que han constituido sus primeras necesidades, y que la habitud se los ha hecho apreciables, y sin los que sería penosa su existencia, privados de este auxilio en los desiertos; que los tratados, o bases de estos no se quebrantarían del modo que lo habían hecho otras veces con pactos diferentes; que el Gobierno de la provincia, a invitación de todos ellos, había remitido la Comisión que trataba, conociendo que el estado actual de las circunstancias, no podía permanecer, pues que era necesario o entablar la paz, o que el Gobierno supiese la opinión de las tribus, para de este modo poner los medios de ataque y defensa de la frontera, y privar las continuas incursiones que la desolaban; que las propuestas que el Gobierno les hacía, para cimentar desde luego la unión, la Comisión las explanaría según la opinión que sobre lo principal manifestasen los caciques reunidos, y por último que deseaba oírla, para entrar al objeto principal.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En esta situación el pueblo oía la relación que el intérprete hacía del discurso del Comisionado, y a grandes voces pedían la paz, interrumpiendo continuamente el orden que había reinado hasta entonces. Hecho guardar silencio, contestó al Comisionado el cacique principal Avoliné por medio del intérprete, que los deseos de todas <strong>las tribus, Aucas y Tehuelcha</strong>, era celebrar la paz con la Provincia, para cuyo efecto habían suplicado al Gobierno la remisión del Comisionado; que sus intenciones eran bien conocidas, que anhelaban el sosiego y la tranquilidad, y el comercio legal que les producía grandes ventajas; que por esta opinión estaban todos; que los tratados se harían bajo ciertas bases, que propondrían a la Comisión, y que si las conseguían, jamás se quebrantarían; que ellas debían cimentar la unión de un mudo inmutable, que jamás ellos lo habían hecho, que los cristianos siempre habían sido los primeros en romper la guerra, presididos por hombres díscolos y ambiciosos, que no&nbsp;&nbsp; podían mirarlos con indiferencia posesores de sus terrenos y haciendas; o que de no se recorriese la historia de las guerras anteriores, y se verían cuán injustas fueron, sin que ellos jamás hubiesen hecho otra que defender sus propiedades, y el suelo que la naturaleza les dio para sustentarlos y habitarla; que esto era muy justo, y la razón lo aconsejaba, para no ver a sus familias y propiedades ser la saña y venganza de los usurpadores; que ellos habían conocido que jamás podrían vivir tranquilos, porque eran poseedores de un país que la ambición había de suscitar pretextos para arrancárselos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>El cacique descendió por último a buscar el origen de las guerras pasadas, haciendo uso de la tradición comunicada por sus mayores, como un misterio o costumbre, a que no deben faltar los que gobiernan a sus presuntos herederos, y estos a las demás generaciones de su familia. El cacique, con tono majestuoso y semblante airado, siguió su razonamiento cansado, echándose a rodar en el vasto océano de la historia bélica de su tribu con los cristianos, desde tiempos muy remotos; concluyendo por último, que si sus paisanos habían invadido y robado las poblaciones de la frontera repetidas veces, había sido en justa represalia de las usurpaciones de terrenos, y violaciones continuas de sus propiedades e intereses; y que el Comisionado y ellos entrarían desde luego a establecer las bases o principios de los tratados.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">No había concluido el orador de la reunión, cuando toda ella se alarmó al oír las palabras <strong>«usurpaciones de terrenos, y violaciones continuas de sus propiedades»</strong>. Entonces cada uno hablaba a voces a la reunión de sus caciques, haciendo presente las épocas en que habían sufrido aquella clase de tropelías: en estos recuerdos, tristes para su imaginación exaltada, se enfurecían de tal modo, que pedían a grandes voces que se reparasen aquellos males y pérdidas, castigándose.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Esta reclamación se esforzó tan acaloradamente, que no dejaron arbitrio al Comisionado para dar evasión a la solicitud, que el de reponer que el término de un año era corto; que no estaba en el límite de sus facultades prestarse llanamente, y que daría cuenta a su gobierno, para que enterado, resolviese la indicada pretensión. Acto continuo, procuraron exigirles otorgase la Comisión a nombre del Gobierno, no solo la entrada franca, sino también los precios a que debían dárseles los efectos de sus permutas, por cuanto observaban una alteración tan subida en cotejo con los años anteriores, que parecía dedicarse todos a sacrificarlos. Creyeron que sería conveniente la variación de corrales y corraleros, y también pidieron la supresión de unos, y la habilitación de otros, y fueron discurriendo tan favorablemente en su beneficio, que <strong>desde la Sierra de la Ventana querían imponer la ley a los comerciantes con ellos en la capital</strong>; reclamando además una seguridad de sus personas o intereses, que más bien aparecerían sirvientes de ellos los negociantes, tropas que pretendían de custodia, y el gobierno mismo, que contratantes libres en este caso.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 4 de la tarde, después que muchas divisiones se habían marchado con sus caciques a sus toldos, y concluido, sus pactos particulares con la Comisión, arribó una de <strong>Huilliches</strong>, a cuatro cuadras del campo: a esta distancia hizo alto, y después de esta ceremonia, formada en batalla en ala, se desordenó completamente en correrías alrededor del cacique que la mandaba, llamado <strong>Llampilcó</strong>, conocido con el nombre del <strong>Cacique Negro</strong>. El principal, o Llampilcó, después de un largo razonamiento, reducido a los tratados que su tribu deseaba entablar con la Comisión, y las relaciones de su comercio recíproco, dijo que no había podido arribar a la par de la otra división que se había hallado en los tratados y reunión general, porque la distancia en que se hallaba no se lo había permitido; que había sabido las cuestiones que se habían suscitado acerca de la forma como se debía celebrar la reunión; que hubiera sentido a la verdad, hallarse en ella, porque su opinión la hubiese sostenido con su fuerza, y no hubiese permitido se violentase el dictamen de la Comisión y del cacique Lincon, por hombres cuyo espíritu e interés era conocido; que su tribu jamás se había unido con ellos en sus coalizaciones generales, porque conocía su carácter ambicioso y falso; que el interés era el que obraba en sus tratos, y no se encontraba ninguno en donde no se conociese este espíritu, y que no solamente con los extranjeros, sino con los mismos suyos; que a la tribu Tehuelcha jamás se le imputarían estas calidades degradantes, ni menos esos robos y tropelías cometidas en la frontera; que lo que deseaban era un pacto serio, porque se asegurase la tranquilidad y posesión del comercio, y se acabasen esas épocas tristes que los habían degradado, y hecho sufrir pérdidas irreparables en sus propiedades y familias.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">La fuerza de esta división se componía de 420 hombres todos Huilliches, de hermosa talla y bien puestos a caballo; <strong>el mejor escuadrón de caballería no presentaba una perspectiva más respetable que estos bravos guerreros; de medio cuerpo arriba desnudos, con sus turbantes de cuero o sombreros de lo mismo, con plumajes; los rostros pintados de negro y colorado</strong>, y la mayor parte armados de lanza; su talla es ciertamente respetable. Los caciques que venían en ella, fueron Llampilcó (Cacique Negro), Canilié, Sebastián, Churlaquin, Napoló.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Observamos en la reunión de los caciques y el pueblo para los tratados con la Comisión, el poder que en estos actos ejerce la voz viva de este último sobre las decisiones del pacto, y su opinión es seguida y obedecida de sus caciques, o de lo contrario se hacen obedecer de un modo hostil, vengándose en el acto del que no obedece; no valiendo en estos casos el poder que ejercen en el trato doméstico de su gobierno interior. Este es mixto de democracia y aristocracia. La primera la ponen en planta en casos de igual naturaleza al anterior, es decir, en reuniones públicas, en pactos o tratados, en donde pende o se expone la seguridad del país, el interés o promoción de una guerra con otra tribu o nación, o en asuntos de su dogma, o misterios de su vida o religión doméstica; el segundo lo ejercen sus caciques en el gobierno interior de su tribu, en donde mandan despóticamente, y disponen de las personas y de las cosas como unos sultanes, y son obedecidos como un rey en la costa de Berbería. En la guerra no sucede esto, ni hay uniformidad en este respeto u obediencia. En unos casos, como en funciones públicas, cuando se presentan con carácter guerrero, obedecen a sus jefes; pero cuando hay que pelear con enemigos, cesa aquella, y la voluntad particular de cada uno lo conduce o lo precipita hacia su contrario, para lucir el primero su valor sin obedecer las voces y órdenes de sus caciques. Casos de la misma naturaleza hemos visto en que un gran grupo de estos bravos debía cargar a una línea, y hacerlo uno solo, primero que sus compañeros, y pelear contra todos, y perecer por último, siendo efímero su valor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 29 de abril de 1922</strong>. El rumbo O con que salimos, no fue constante, por las sinuosidades del camino y del terreno, en donde se encontraban muchas diferencias de nivel. Desde la salida empezamos a transitar por un campo desigual, duro, pastos cortos; multitud de pequeños médanos que al O se nos presentaban, hacían dificultosa la marcha con los carruajes; multitud de piedras en las cuchillas manifestaban la aproximación a las faldas de la sierra; y por consiguiente, la solidez del terreno y la calidad de sus tierras lo daban a conocer. Agua no se encontraba por ninguna dirección; el terreno presentaba una perspectiva agradable, aunque al O se presentasen algunas desigualdades; al NO y SO veíamos una planicie inmensa sin límites, y al frente <strong>la hermosa Sierra de la Ventana, cuya vista atraía al observador a descubrir particularidades, y observarla con atención</strong>. A su vista no podíamos menos que deponer el peligro que nuestros deseos llevarían consigo. Anhelábamos aproximarnos para reconocerla, y arrostrar cualquier riesgo que se nos hubiese presentado, mientras que el señor Coronel comisionado, por una parte, cumplía con los objetos de su Comisión; allí más que en ninguna parte los había, por el enjambre de poblaciones que se hallan situadas en toda ella, y arroyos que descienden, formando una población no interrumpida de establecimientos de ganadería de todas clases, como al punto más lejano, en donde las creen capaces de preservarlas de cualquiera invasión que se les haga, y que la temen e insisten en sus desconfianzas; y así es que todas sus poblaciones se hallan en la vista, y en la segunda cadena de la sierra habiendo desalojado la primera por temor.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 2 de mayo.</strong> La marcha la rompimos con rumbo suroeste. A las 5 de la tarde, cuando el sol llegaba a su ocaso, arribamos a la ribera de un arroyuelo, en cuyas orillas se encontraban muchas poblaciones de indígenas, que a la noticia salían de sus casas a recibirnos, y cercaban nuestro coche con saludos y vivas de alegría. En la ribera, hicimos alto, entre las poblaciones que a derecha e izquierda se prolongaban sobre el curso de ella, y lo mismo los hermosos rodeos, descansando al lado de las habitaciones de sus dueños. <strong>Tuvimos en este momento unos instantes deleitosos al ver la mansedumbre y humildad de las mujeres y juventud indígena, que la nuestra arribada nos recibían con demostraciones de cariño y de paz, e igualmente al presenciar los atractivos de la naturaleza que a nuestra vista se presentaban por todas partes</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El arroyo en donde hicimos alto se llama en el idioma <strong>Auca, Quetro-eique, o arroyo cortado</strong>. Informándonos de sus vertientes y su curso, se nos aseguró que <strong>nacía en la Sierra de la Ventana y desaguaba al NO</strong>, perdiéndose en bañados y médanos de arena que se encuentran por donde hace su curso, ocultando su cauce en ciertos parajes.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Estas cortas noticias que procuramos adquirir sin ser vistos, no bastan a dar un conocimiento, ya de su origen, ya de su desagüe, y variaciones sucesivas que forme su cauce, ni menos de las poblaciones que se hallen en su costa. Se nos aseguró igualmente, que a una y dos leguas se encontraban algunos otros arroyos, que corrían casi paralelamente al descubierto, y descendían de la misma sierra; igualmente, que <strong>el nacimiento o vertientes del río Sauce Grande y Sauce Chico no se hallaban muy distantes de nuestra posición, siendo la sierra origen de muchos arroyos; con otras particularidades no descubiertas por ningún facultativo</strong>. El único que ha transitado este país, y dado algunas noticias de él, nada ha dicho del <strong>arroyo Quetro-eique</strong>, cuyo conocimiento es debido a nuestra Comisión, ni menos de otros que corren más al O de este. En ninguna carta, de las pocas que conocemos de este país, se encuentran estos puntos remarcables, ni tampoco se halla determinada la verdadera posición de la sierra. Su curso y ramificaciones, así como las vertientes y desagües de los ríos Sauces, fueron fijados arbitrariamente por otro piloto que viajó a Patagones. Los desagües de estos ríos, en la costa del mar del S, y algunos otros de la planicie del SE antes de arribar al monte cercano, son trazados por un reconocimiento hecho recientemente de la Bahía Blanca en donde desembocan.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Estos ríos, así como sus orígenes, se hallan determinados con más exactitud en algunos reconocimientos particulares, que en ninguna carta formal del país. Las desembocaduras descubiertas en el reconocimiento de la Bahía, han sido determinadas por algunos marinos ingleses, y sus nacimientos, en algunos derroteros poco exactos de viajes terrestres; aunque no queda duda ninguna que se forman de las aguas de la sierra; pero esto no basta. Nosotros nos ocupamos, desde que arribamos a este destino, de dar principio a reconocimientos que aclarasen y quitasen el velo que tanto tiempo había encubierto.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El oficial ingeniero, desde las 12 del día hasta las 5 de la tarde en que volvió al campo, hizo las observaciones siguientes: Habiendo penetrado al interior de la sierra, hasta las faldas del mogote de la Ventana, siguiendo el curso de la ribera horizontal del arroyo Quetro-eique hasta su origen, lo efectuó al cabo de 31/2 leguas que caminó por el rumbo S 8º SO. <strong>Las vertientes se encontraron en las faldas del mogote de la Ventana</strong>, entre una pequeña abra que tiene otros, para entrar en una pequeña planicie en donde se elevaba el monte principal, confundiendo sus cúspides con la cerrazón de la mañana. Antes de subir sus faldas era necesario atravesar dos pequeñas cañadas o fuentes, que por el NO y S 12º SE se unían al entrar por la pequeña abra, y formaban ambas el cauce del arroyo, que no excedía de 11/2 varas, engrosándose progresivamente con las vertientes de otros pequeños cerros que formaban la entrada de la planicie, en donde señoreaba aisladamente el del <strong>Cerro de la Ventana</strong>. Se nos aseguró igualmente por los mismos indígenas, que en la <strong>Sierra de la Ventana</strong> se hallaban las vertientes de los ríos Sauces; estas no las encontramos, pero se nos dijo por los desertores e indios, que se hallaban en la parte austral del cerro de la Ventana, y de allí corrían hasta las costas de la Bahía Blanca, en donde desagua.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 2 de la tarde, cuando parecía que despejaba el horizonte, y se descubrían las cimas del monte principal, nos dispusimos a medir su altura trigonométricamente. Ella resultó, después de haber hecho el cálculo por logaritmos, y resuelto los triángulos, de 2500 pies sobre el nivel general del terreno. Su altura es imponente, su perspectiva majestuosa, y lúgubre todo el terreno que domina su elevación, y en donde se baila situado; él es totalmente desnivelado y lleno de piedras, y de una magnitud excesiva en las faldas y cimas de los cerros. La parte medida era accesible hasta 150 varas, pero a una mayor elevación forma despeñaderos de piedra, elevándose perpendicularmente hasta completar su altura, y formando algunos mogotes en su misma cima; pero de menor altura que el superior, el cual es perpendicular sobre su base, formada sobre la cúspide de los inferiores. Antes de arribar a la parte inaccesible, se forma una gran meseta de más de 190 pies de circunferencia, con aguadas de las lluvias, que forman un depósito en un pequeño pozo. En toda la superficie del cerro, no se encuentran pastos, sino piedra pedernal y común, y aun algunos minerales, como se asegura que lo es el armazón del cerro.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Hasta las 3 de la tarde no despejó la niebla, y a esta hora apareció el horizonte cerrado y nublado, amenazando una fuerte turbonada. Entonces nos resolvimos retirarnos, costeando si era posible la sierra, hasta el Curumualá, para descubrir el origen de dos arroyos que se nos informó de allí nacían. A 3/4 de legua que anduvimos, <strong>encontramos, entre la abra de la Ventana y el Curumualá, las de uno, llamado Ingles-mahuida, o arroyo del Inglés, por haber sido asesinado un extranjero en tiempos atrás por los Ranqueles</strong>. Su origen era una pequeña cañada, que corría por medio de la abra, recibiendo algunas aguas de unos cerros, de los boreales del círculo de la sierra desierta. Siguiendo más adelante, como a 1/3 de legua, encontramos el de otro, formado en la misma abra, y recibiendo las aguas de algunos cerros poco elevados, que rodeaban el encadenamiento del Curumualá. Este último no lo reconocimos más extensamente porque en sus riberas divisamos un <strong>enjambre de poblaciones pertenecientes al cacique Neclueque</strong>; el segundo lo hicimos hasta donde encontramos otra multitud de toldos pertenecientes al <strong>cacique Necul</strong>, hermano del anterior.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>En la sierra se encontraron grandes tropas de guanacos, liebres, gamos, avestruces, etc., y para la caza de los primeros los naturales usan bolas, en que ponen su lujo particular, preparándolas de un modo industrioso.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Mientras tanto nos lisonjeamos haber agregado este conjunto de noticias a las existentes para aumentar los datos de la geografía de este país, y perfeccionar la carta y general que nos propusimos trabajar; dando a conocer al mismo tiempo que cualquier trabajo de esta naturaleza, que se emprendiese, debe ser interesante, porque se hace en un país, del que <strong>se tienen ideas vagas manifestándolo los mapas que, hasta ahora hemos visto, en que se encuentran errores notables</strong>.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">En todas las cartas se echan menos esas posiciones interesantes, es decir, la primera cadena de <strong>los pequeños Andes</strong>, formada desde el Volcán hasta el cerro del Cairú en donde concluye; dejándose ver en su lugar una vasta pampa en vez de una serranía que la atraviesa. Lo que hemos encontrado representado en su verdadera posición son el Volcán y el Tandil, pero no la continuación del encadenamiento de sierras que atraviesa el desierto, corriendo más de 30 leguas al NO. En otras ni aun se hallan indicadas, y solo se encuentran encadenadas las dos primeras, corriendo a rumbo diferente de lo que es realmente, y sin formar entre ambas esa abra inmensa de 12 a 14 leguas. Estas, podemos decir sin vanidad, quedaron determinadas en la expedición que hicimos el año 21, aumentando con nuestros reconocimientos la parte geográfica de aquellos parajes. <strong>La segunda cadena de los Andes (la Ventana)</strong> se halla igualmente mal representada, corriendo a un rumbo diferente del que sigue; ni tampoco están determinados otros puntos de ella, como el <a>Curumualá</a>, el Guaminí y los arroyos que de ellos descienden, contentándose con anotar la posición del primero vagamente, como lo han hecho con el Tandil.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 4 de mayo</strong>. Por la mañana aguardábamos el resultado de la oferta que el cacique Neclueque había hecho de venir a nuestro campo con su pequeña tribu a tener una corta conferencia.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">A las 2 llegó un indio o chuque, avisando señor Coronel García que no extrañase si en aquel día no llegase a una hora competente para tratar, porque tal vez arribaría de noche, por lo dificultoso de reunir su gente, y de que otros caciques amigos lo hiciesen, porque demoraban algo retirados de su población, adonde les había dado orden que se reuniesen. A las 12 arribaron otros chasques, avisando que se ponía en marcha. A las 4 de la tarde presentó una línea como de 400 hombres, a cuatro cuadras de la ribera opuesta del arroyo, formados en ala, y armados mucha parte de ellos, de lanza. Con alguna confusión, y su griterío acostumbrado, atravesaron el arroyo, y se acamparon a una cuadra a la izquierda de nuestro campo, y allí se dispusieron a pasar la noche. El cacique avisó al señor Coronel que hasta el día no daría principio a sus conferencias, por ser ya tarde para efectuarlo. A su aproximación se le hizo una salva por la escolta, a petición del <strong>cacique Lincon</strong>, ceremonia de mucho aprecio para ellos. Al momento de efectuarse se repitió la gritería por más de 150 indios que se hallaban a caballo en nuestro campo, y que habían llegado antes que el cacique a los toldos cercanos, y establecido sus corrillos de juego de dado, semejante a los que habíamos presenciado en la primera reunión. No dudábamos, por el aspecto que presentaba esta, sufriríamos las mismas incomodidades, y tal vez mayores, porque habíamos observado muchos hombres blancos entre sus líneas, la mayor parte compuestas de Ranqueles, que se habían unido con algunos caciques de segunda clase a las gentes de <strong>Neclueque</strong>, y que habían venido, con la capa de tratar solamente por ver el partido que sacaban de la reunión; y además, como no los distinguíamos por el color, no sabíamos si eran de la tribu amiga de Neclueque, o de los Ranqueles enemigos. La turba de este cacique es compuesta de estos y de Pampas; pero en este caso, los mismos disidentes que se habían negado a tratar, enviaban sus gentes a observar y lucrar si podían, a todo trance, lo que la proporción les presentase.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El número de los reunidos se aumentaba considerablemente, conforme iban acudiendo de sus toldos, y al día siguiente nos esperaba un rato pesado, porque pronosticamos su resultado con la primera experiencia. Los caciques pampas, Lincon, Pichiloncoy, etc., etc., que nos acompañaban, vieron precisamente que <strong>no era la pequeña tribu del cacique Neclueque</strong> la que se había reunido, y que la que se presentaba era de disidentes, cuya reunión la efectuaban con siniestra intención. Mas nos dijeron, que estando ellos presentes, nada debía temer la Comisión; que ellos harían que la respetasen, y que esperaban igualmente que el cacique Neclueque no faltaría a sus principios y a los buenos sentimientos que había desplegado en sus mensajes a la Comisión. En los sucesos de la reunión del día siguiente se verá la conducta de este, en nada diferente de la de los disidentes y de los de la primera entrevista.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>La cadena de los Andes se veía claramente desde nuestra posición, y su perspectiva era agradable. El cerro de la Ventana demoraba al S 18º SO, prolongando sus ramificaciones hasta los 40º SO. El Curumualá demoraba al rumbo S 60º O, extendiéndose hasta los 80º; el Guaminí se prolongaba hasta los 30º al rumbo O 10º NO. La segunda sierra, o las cimas del Curumualá, forman un seno en la Ventana y Guaminí, es decir, que se hallan más al occidente que las otras dos, y así lo demuestra su perspectiva, apareciendo las elevaciones del primero y el último sobre el horizonte, y ocultándose confusamente en el centro las cimas elevadas del segundo. Toda la cadena corre de NNO a SSE, y es un error notabilísimo representarla en las cartas de E a O, lo mismo que el Tandil.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 5 de mayo</strong>. A las 91/2 hizo el cacique reunir toda su gente a caballo, desalojando nuestra posición, la que rodeaban con petulancia y desorden, robando lo que podían. Establecida la línea a dos cuadras del campo, se formó un círculo desordenado; a esta ceremonia se les hizo una descarga con la escolta a petición del cacique Lincon, y después de ella se desordenaron, prorrumpiendo en gritería, con cargas a sable en mano, y lanzando cortes al aire para asesinar al gualicho que se había interpolado en sus líneas, huyendo de la descarga que le habían hecho. El gualicho es un ser imaginario o genio del mal, que creen que los persigue y causa todos los males que les sobrevienen: enfermedades, muertes, robos y desgracias; para evitar que se cumplan, cuando sienten síntomas de una próxima desgracia, o de un enfermo que está en peligro, se arman todos los parientes de él, con todas las armas a cuestas que tienen, montados en sus mejores caballos, llenos de cascabeles, cuentas y cascajos que metan ruido, y pintadas las caras, lo mismo que los jinetes, encoletados y con todas las insignias de guerra, prorrumpen en gritería y cargas, cortando a diestro y siniestro, hasta que concluyen dar vuelta a todo el toldo, o rancho que habita el enfermo.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">Formado, como hemos dicho, el círculo de los reunidos con todos sus caciques, llegó una división de 150 hombres Huilliches con sus ceremonias acostumbradas, y antes de entrar a la reunión, se incorporaron a los demás; estos no se habían podido juntar en la primera conferencia con los suyos, porque habitaban las riberas más occidentales del Colorado. Los caciques, nuestros compañeros, se incorporaron en la reunión y conferenciaron más de una hora sobre los objetos de que se había ocupado la Comisión al paso por sus tribus, y las reconvenciones por los sucesos de entonces, que les hacía el cacique Neclueque, no en favor de la Comisión, sino en su conveniencia, diciéndoles que los habían perjudicado con haberse repartido más de lo que les correspondía. Los caciques contestaron, defendiendo su opinión, la del cacique Lincon y la de la Comisión rebatiendo con energía los sentimientos que expresaba el cacique, no semejantes a los que antes había manifestado.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El pequeño cálculo que presentamos del número de los reunidos y de la población de los arroyos no fue hecha con exactitud. Por noticias de desertores o indígenas, sabemos que la población es inmensa. Los caciques presentes en esta oportunidad fueron: Neclueque, Culeclen, Salomón, Necul, Llangretaun, y el cacique huilliches cuyo nombre se desconoce, acompañados por unos 1370 hombres.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 6 de mayo.</strong> Por la mañana volvimos al mismo alboroto: toda la gente del día anterior la tuvimos en nuestro campo, redoblando sus esfuerzos para salir ganando. En este día descubrieron más el velo de su piratería, dándose cada uno de ellos a adquirir lo ajeno contra la voluntad de su dueño; procuraban hacerlo a todas luces; lo veíamos, pero teníamos que hacernos ciegos, porque no eran aquellos momentos para reclamaciones, ni quiebras de lanzas. Era insufrible la presencia de esta horda desenfrenada.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 9 de mayo.</strong> El viejo cacique se presentó a nuestro campo a las 10 de la mañana, con el semblante alterado, y un chasque que había llegado del cacique Neclueque; hizo llamar al intérprete, y dijo a la Comisión: que en consonancia con los principios que había manifestado, no podía menos que exaltarse al comunicar la noticia que por medio de aquel chasque le participaba el cacique Neclueque. Que <strong>los caciques Ranqueles disidentes, combinados todos, habían determinado reunir sus fuerzas y formar divisiones, para hacer una incursión a la frontera y atacar a la Comisión</strong>, y vengarse de los procedimientos del Gobierno y de los de ella misma; que al efecto habían marchado las divisiones cada una a su objeto particular; que unas se dirigían a las guardias del Salto, Rojas y Pergamino, y otras a cortar la retirada de la Comisión; y que al efecto se hallaban apostadas en varios puntos del tránsito que debía hacer; que las quemazones de la campaña, y los humos que al N se veían, manifestaban como telégrafo, que las divisiones iban pasando de la sierra para efectuar sus planes. Que la Comisión no siguiese más adelante por ningún motivo; que hiciese chasques al Gobierno con oficios, dando cuenta de lo acaecido, y pidiendo auxilio; que mientras tanto ella permaneciese en su casa; que él y los suyos la defenderían, si fuese atacada por los disidentes a costa de su existencia; que si los Ranqueles eran muchos en su número, ellos eran pocos, pero valientes; que les haría conocer que no eran menos guerreros que sus rivales, y que el cacique Lincon sabía ser consecuente en su amistad indisoluble con el Gobierno y la Comisión. Que él, como cacique principal de las tribus Pampas, haría convocar a todos sus caciques y les ordenaría que se preparasen para defendernos con sus fuerzas, demostrando sus principios y amistad que habían proclamado no hacía mucho tiempo en la reunión general; que él y su gente velarían desde aquel momento sobre su seguridad. En efecto, el bravo cacique se puso en precaución; mandó chasques a todos los caciques para que al día siguiente se reuniesen en su casa, y determinasen lo que debía observarse; es decir, quiénes debían remitirse de chasques, el número de tropa que debía pedirse de auxilio, y cómo y hasta dónde debía conducirse; y mientras tanto, los auxilios que debían prestarse por todos si eran invadidos sus territorios contra la Comisión por los disidentes. <strong>Nosotros nos pusimos en precaución en nuestro pequeño campo, atrincherándonos con nuestros carruajes.</strong></p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px">El intérprete de la Comisión arribó a las 5 de la tarde, y confirmó la noticia remitida segunda vez por el cacique Neclueque. El cacique Lincon tuvo su gente toda la noche sobre las armas en número de 300 hombres, y a cada momento mandaba órdenes a nuestro campo para que se hiciesen salvas y descargas. Estas peticiones extravagantes eran cosa de risa; pero era menester agradecerlas.</p>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:18px"><strong>Día 10 de mayo.</strong> Por la mañana, se reunieron algunos caciques de los convocados, y el principal, Avouné, para tener la conferencia. Este se presentó a la Comisión, y le manifestó el disgusto que tenía al observar la mala fe de los Ranqueles, y al ver demorada su retirada; que ellos iban a tomar una determinación para que fuesen infructuosos sus esfuerzos. A las 10 se reunieron los caciques siguientes: Lincon, Pichiloncoy, Ancaliguen, Chanabilú, Neculpichuí, Pitrí, Avouné, Huilletrur, Llanqueleu, Chanapan, Epuan, Califlau, y cinco o seis capitanejos.</p>



<p class="has-black-color has-text-color"><em><strong>… Sigue extensamente la crónica en la bitácora…</strong></em></p>



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<li class="has-medium-font-size"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/la-batalla-del-pillahuinco/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La Batalla del Pillahuinco</a></li>



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			</item>
		<item>
		<title>Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: historia de desidia y saqueo</title>
		<link>https://www.villaventana.com.ar/especiales/ruinas-del-hotel-del-abra-de-la-ventana-historia-de-desidia-y-saqueo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 17 Mar 2023 20:42:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Erase una vez, un hermoso hotel en la zona del Abra de la Ventana y al pie del Cerro Bahía Blanca, hoy en ruinas, que despierta interrogantes a muchos turistas que nos consultan sobre su pasado. Parece desgracia del destino&#8230;</p>
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<p class="has-medium-font-size">Erase una vez, un hermoso hotel en la zona del <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/abra-de-la-ventana/">Abra de la Ventana</a></strong> y al pie del <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-bahia-blanca/">Cerro Bahía Blanca</a>, hoy en ruinas, que despierta interrogantes a muchos turistas que nos consultan sobre su pasado.</p>



<p style="font-size:18px">Parece desgracia del destino que un hotel con semejante ubicación privilegiada, y un entorno natural con características andino patagónicas singularmente impensadas en la provincia de Buenos Aires, haya tenido este triste final.</p>



<p style="font-size:18px">Este hotel, al cual muchos confunden en las redes con el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/ex-club-hotel-de-la-ventana/">Ex Club Hotel de la Ventana</a> ubicado en <a href="https://www.villaventana.com.ar/">Villa Ventana</a>, se encuentra dentro del <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/parque-provincial-ernesto-tornquist/">Parque Provincial Ernesto Tornquist</a>, y si bien no corresponde al mismo período de construcción ni con las características en dimensiones con este, guardan entre si una historia que los vinculan muy de cerca, como se podrá apreciar a lo largo de esta nota.</p>



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<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-9.jpg"><img decoding="async" data-id="20346" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-9-637x450.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20346"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-10.jpg"><img decoding="async" data-id="20347" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-10-637x450.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20347"/></a></figure>
</figure>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Como muchas otras tantas historias perdidas y hasta casi olvidadas en la Comarca, desde sierrasdelaventana.com.ar salimos a la búsqueda de su pasado, en nuestro constante afán de rescatar del olvido, cada parte trascendental del desarrollo turístico de nuestras sierras.</p>



<p style="font-size:18px">Ya de entrada notamos su ausencia en los escasos registros históricos escritos, que con dificultad se encuentran en el distrito. Por ello, recurrimos a la tradición oral que con el tiempo va dejando este mundo, y con ella los recuerdos y memorias de tantas interesantes anécdotas de aquellos tiempos dorados.</p>



<p style="font-size:18px">Así es como dimos con <strong>Néstor Dumrauf</strong>, quien estuvo viviendo y trabajando allí algún tiempo, y sus tíos fueron los concesionarios del hotel. Néstor nos cuenta entre tantos detalles que en un primer período estuvo en manos de don Floreal Gómez con Coca Dumrauf, y en un segundo período por Pablo Rubio y su señora Cristina Abelina Dumrauf. Entre ambos períodos el hotel estuvo cerrado por 5 años.</p>



<p style="font-size:18px">Si bien Néstor no recuerda la fecha exacta de su inauguración, la encuadra dentro de la década del 50 durante el gobierno de Perón, siendo este quien ordenó su construcción. El Hotel se cerró definitivamente entre el año 1976 o 1977.</p>



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<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-2 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-2.jpg"><img decoding="async" data-id="20349" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-2-600x450.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20349"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-3.jpg"><img decoding="async" data-id="20350" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-3-600x450.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20350"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-1.jpg"><img decoding="async" data-id="20348" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-1-1024x768.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20348"/></a></figure>
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<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">En aquellos tiempos, el Parque Tornquist solo tenía la Estación Forestal, siendo esa la principal función del predio y responsable del entorno forestal que hoy se aprecia, a diferencia de hoy en que se busca extraer dicha forestación y preservar el pastizal pampeano serrano endémico de <a href="https://ventania.com.ar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ventania</a>.</p>



<p style="font-size:18px">La actividad turística en aquellos años era incipiente, pero tanto en vacaciones de verano o invierno el hotel recibía mucha gente que venía a disfrutar de la zona, sobre todo a recorrer el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/abra-del-hinojo/">Abra del Hinojo</a> y de los Vascos, visitar la <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/arqueologico/cueva-del-toro/">Cueva del Toro</a>, y realizar el ascenso al <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-ventana/">Cerro Ventana</a>. Néstor hacía las veces de guía de turismo a estos sitios de las sierras, y nos comenta que el ascenso al hueco lo realizaba por detrás del Cerro Ventana, ya que en esos años no existía nada en la ladera sur (frente) por donde actualmente se realiza el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/videos/trayectoria-de-ascenso-en-3d-al-cerro-ventana/">trekking a la famosa ventana</a>.</p>



<p style="font-size:18px">Entre sus anécdotas, recuerda que venían a caballo los paisanos de campos aledaños a beber algo en el bar. También de un intendente del distrito (Rodríguez), que tenia mucho interés por desarrollar el turismo, que proyectaba construir <strong>un lago artificial e instalar una aerosilla</strong>, pero que no lo dejaban hacer nada.</p>



<p style="font-size:18px">En sus instalaciones contaba con 14 habitaciones con lavamanos individual, puertas de cedro, placares enormes, lámparas colgantes y acolchados de hilo importadas de Europa, en camas de bronce tallado.</p>



<p style="font-size:18px">Los baños eran compartidos en 2 grandes bloques, uno para hombres y otro para mujeres, cada uno con 4 duchas. Estaban revestidos con azulejos verdes, y eran abastecidos de agua caliente por una caldera, que a través de una bomba tomaba el agua del arroyo cercano.</p>



<p style="font-size:18px">En la parte inferior del edificio estaban las 4 habitaciones del personal con sus correspondientes baños, el depósito de mercaderías, el motor para dar luz, y la caldera que daba calefacción por radiadores.</p>



<div style="height:33px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-3 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-4.jpg"><img decoding="async" data-id="20351" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-4-600x450.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20351"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-7.jpg"><img decoding="async" data-id="20354" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-7-600x450.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20354"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-6.jpg"><img decoding="async" data-id="20353" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2023/03/ruinas-hotel-abra-de-la-ventana-sierra-de-la-ventana-6-1024x762.jpg" alt="Ruinas del Hotel del Abra de la Ventana: su historia. Sierra de la Ventana y Villa Ventana." class="wp-image-20353"/></a></figure>
</figure>



<div style="height:27px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Contaba con un bar comedor con hogar a leña, con una vista de ensueño. Decorado con una araña del Ex Club Hotel. El bar tenia asientos de madera con aros de bronce en donde se apoyaban los pies. Vajilla de plata, jarras de vidrio labrado, mesas y sillas, billares, ceniceros, todo traído del Ex Club Hotel. <strong>Aquí es donde la historia comienza a unir los pasos y el derrotero que siguieron las miles de piezas invaluables que atesoraba el hotel en Villa Ventana, y que hoy nada se sabe de su destino final</strong>.</p>



<p style="font-size:18px">Sobre los años finales del hotel, en donde el gobierno de turno no les renovaba la licitación, y comenzaba a quedar en el abandono, se suscitaban las reiteradas visitas (inicio del saqueo) de representantes “supuestamente” oficial que con el argumento de realizar mejoras para una reapertura que nunca llegaría, se iban llevando estas piezas de valor del hotel, reemplazándolas por otras de bajísima calidad, tal como nos recuerda Néstor con un ejemplo: “se llevaban los ceniceros del Ex Club Hotel y nos dejaban unos de plástico”.</p>



<p style="font-size:18px">En la actualidad, solo quedan las ruinas que se pueden apreciar aquí en las fotos de la nota, y seguramente en la memoria de muchos turistas que lo deben haber visto en su visita al parque, resistiendo el paso del tiempo al pie del cerro, y recordando ahora con estas líneas, otro ejemplo de <strong>saqueo y decidía de la historia argentina</strong>.</p>



<p style="font-size:18px">Seguramente algunos de nuestros lectores, lo haya conocido o incluso disfrutado en sus años de esplendor, y quiera aportar recuerdos o datos adicionales, por lo cual los invito a dejar sus comentarios al pie de esta nota.  En nuestro 20° Aniversario del Portal de Turismo y Cultura, aprovecho para agradecer a cada uno de los lectores de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">nuestras notas especiales</a>, por estar ahí siguiendo y compartiendo estas publicaciones.</p>



<div style="height:53px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:27% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" width="1024" height="733" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-1024x733.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-12597 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-1024x733.jpg 1024w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-629x450.jpg 629w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2-768x549.jpg 768w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/sergio-marto-2.jpg 1100w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>



<div style="height:33px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Alojamiento</strong></h2>



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		<item>
		<title>Video dron de las Lavandas de las Sierras</title>
		<link>https://www.villaventana.com.ar/especiales/video-dron-de-las-lavandas-de-las-sierras/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 16 Dec 2022 20:37:44 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.villaventana.com.ar/?p=19715</guid>

					<description><![CDATA[<p>A sólo 15 Km de Villa Ventana sobre el Km 182 de la Ruta 76, está ubicada la empresa Lavandas de las Sierras, donde se recibe en la Estancia “El Pantanoso”, a grupos de personas para visitar sus cultivos de&#8230;</p>
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<p class="has-medium-font-size">A sólo 15 Km de <a href="https://www.villaventana.com.ar/">Villa Ventana</a> sobre el Km 182 de la Ruta 76, está ubicada la empresa Lavandas de las Sierras, donde se recibe en la Estancia “El Pantanoso”, a grupos de personas para visitar sus cultivos de Lavanda y de Hierbas Aromáticas y también para recorrer parte del campo, sus sierras, valles y arroyos.</p>



<p>Toda la info de este sitio la encuentras detallada en https://www.sierrasdelaventana.com.ar/gastronomia/lavandas-de-las-sierras/</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Campos de Lavandas de las Sierras de la Ventana" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/oFKTNHPV2xc?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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			</item>
		<item>
		<title>Guía definitiva para tu viaje a Villa Ventana</title>
		<link>https://www.villaventana.com.ar/especiales/guia-definitiva-para-tu-viaje-a-villa-ventana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 07 Oct 2022 22:29:28 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[villa ventana]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.villaventana.com.ar/?p=19501</guid>

					<description><![CDATA[<p>En esta nota vas a encontrar todas las respuestas a las preguntas que con frecuencia nos realizan los turistas, como así también recomendaciones y tips, para así organizar mejor tu viaje a Villa Ventana. Lo primero que debes saber, porque&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.villaventana.com.ar/especiales/guia-definitiva-para-tu-viaje-a-villa-ventana/">Guía definitiva para tu viaje a Villa Ventana</a> se publicó primero en <a href="https://www.villaventana.com.ar">Villa Ventana</a>.</p>
]]></description>
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<p style="font-size:22px">En esta nota vas a encontrar todas las respuestas a las preguntas que con frecuencia nos realizan los turistas, como así también recomendaciones y tips, para así organizar mejor <strong><a href="https://www.villaventana.com.ar/">tu viaje a Villa Ventana</a></strong>.</p>



<p style="font-size:18px">Lo primero que debes saber, porque sé que se presta mucho a confusión, es que la Sierra de la Ventana es tal como lo dice su nombre, un cerro donde en su cumbre se encuentra una ventana natural (geoforma) de importantes dimensiones. Si bien también existe la localidad de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/">Sierra de la Ventana</a> como epicentro turístico de la región, no es la más cercana a este cerro, siendo las localidades de <strong>Villa Ventana</strong> y <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/san-andres-de-la-sierra/">San Andrés de la Sierra</a> o <a href="https://www.villaventana.com.ar/localidades/villa-serrana-la-gruta/">Villa Serrana La Gruta</a>, las más próximas a este.</p>



<p style="font-size:18px">Hago esta aclaración porque nos consultan con frecuencia en qué localidad es más conveniente alojarse, y en esto hay que saber que <strong>Sierra de la Ventana es una Comarca</strong> conformada por varias localidades, que te brindaran distintas experiencias, todas recomendables, acordes a tus expectativas (paisajes, bosque, balnearios, historia, etc.). Incluso cuentas con estancias y casas de campo para relax total. Puedes recorrer los contenidos de nuestro sitio www.sierrasdelaventana.com.ar y encontrarás mucha información y fotos de cada uno de los pueblos, para elegir previamente que entorno te encanta mas según tus preferencias y necesidades.</p>



<p style="font-size:18px"><strong>¿Pero que época del año es mejor para visitarnos?</strong> Cada estación del año en las Sierras de la Ventana, te brinda una experiencia única. Se puede ver desde el florecer de la primavera en los pastizales serranos, hasta los fantásticos colores otoñales del bosque. Refrescarse en verano en las cristalinas aguas de innumerables arroyos, piletones y cascadas, hasta las frecuentes <a href="https://www.villaventana.com.ar/sitios/nevadas-en-las-sierras/">nevadas invernales en Villa Ventana</a>. En nuestro sitio encontrarás un amplio detalle de todas las actividades naturales y culturales para conocer.</p>



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<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/09/ruta-acceso-sierra-de-la-ventana.jpg" alt="Ruta de acceso a Villa Ventana" class="wp-image-19557"/></figure>



<div style="height:41px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px"><strong>Para llegar aquí</strong>, la principal ruta de acceso es la provincial 76 desde donde proviene el grueso de nuestros visitantes, generalmente del interior de la provincia de Buenos Aires o de Capital Federal. Esta ruta que es la más directa desde el noreste (aunque no la única), tiene la ventaja de brindar un <strong>marco escénico fabuloso</strong> de todo el conjunto serrano si la transitas por la tarde, pero con la desventaja de que generalmente no está en buenas condiciones por lo que te demandará transitarla con mayores cuidados. La alternativa es tomar la ruta 51 que empalma sobre la 76 pocos kilómetros después de la rotonda de Lamadrid, y acceder a la Comarca desde el sur por <a href="https://www.villaventana.com.ar/localidades/saldungaray/">Saldungaray</a>. Para los que provienen del noroeste, cuentan con la ruta nacional 33 en muy buen estado.</p>



<p style="font-size:18px">El aprovisionamiento de combustible lo tienes como último punto antes de llegar a la Comarca, en la localidad de Olavarría. Una vez aquí, podrás recargar en Sierra de la Ventana o Tornquist, y para el caso del GNC en la localidad de Saldungaray.</p>



<p style="font-size:18px">Quienes no cuentan con transporte propio, solo existe una <strong>empresa de ómnibus llamada Estrella Condor</strong>, que une Buenos Aires o La Plata con Bahía Blanca, y que pasa por todas las localidades de la Comarca. Si tu localidad de origen no se encuentra dentro de su recorrido, tendrás que buscar combinaciones. También puedes llegar <strong>en tren, a través del servicio con camarote de Ferrosur Roca</strong>, que parte de Constitución, y que, si bien históricamente llegaba hasta la estación de Sierra de la Ventana, actualmente solo lo hace a Tornquist, distante 50 kilómetros.</p>



<p style="font-size:18px">Pero antes de salir a la ruta, te recomiendo que no cometas tres errores muy comunes. Primero el pensar que encontrarás con facilidad el mejor alojamiento y con disponibilidad. <strong>La Comarca de Sierra de la Ventana es un destino bastante concurrido en temporadas</strong>, por lo que sino cuentas con una reserva previa, seguramente terminarás con suerte alquilando lo que quede, y generalmente no es lo mejor.</p>



<p style="font-size:18px">El segundo error está en quienes reservan previamente, pero a través de las conocidas plataformas online, que, al intermediar con los establecimientos, por lógica tienen <strong>tarifas con recargos (comisión)</strong> de hasta 15% superior al que si trataras directamente con los dueños o administradores del alojamiento. Para ello, tienes a tu disposición en nuestra sección de <a href="https://www.villaventana.com.ar/alojamientos/"><strong>Alojamientos</strong></a>, una amplia oferta donde encontrar los medios para contactar por teléfono o email, y acceder así a las mejores tarifas reales y sin sobreprecios. También dispones de un índice de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/iconografia/acepta-mascotas/">alojamientos que aceptan mascotas</a>, y de aquellos que brindan <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/iconografia/comodidades-para-discapacitados/">comodidades para personas con movilidad física reducida</a>.</p>



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<div class="wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:auto 42%"><div class="wp-block-media-text__content">
<p style="font-size:18px">El tercer error que surgió con mayor frecuencia luego de la pandemia, es <strong>contactar con alojamientos a través de publicaciones en las redes sociales</strong>, principalmente en grupos de Facebook, donde se dispararon exponencialmente los <strong>casos de estafas por falsas publicaciones</strong> que dichas plataformas no brindan manera de legitimar.</p>
</div><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/09/estafas-en-alquileres.png" alt="Evitar estafas en Villa Ventana" class="wp-image-19559 size-full"/></figure></div>



<div style="height:29px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Los costos de los alojamientos varían según la cantidad de personas que se alojen, si es temporada alta, y los servicios que brindan, como <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/iconografia/piscina-climatizada/">pileta climatizada</a>, si cuenta con buena vista o un desayuno artesanal, si es para un fin de semana largo, y siempre acorde a si buscas ideales para familias o parejas. Prácticamente todos los complejos están cerca de las sierras, ya que las principales localidades están rodeadas por ellas. En este punto, lo que debes saber es que <strong>hay opciones para todos los bolsillos</strong>.</p>



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<figure class="wp-block-image size-full"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/alojamientos/"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/09/alojamientos-cabanas-sierra-de-la-ventana.jpg" alt="alojamientos y cabañas en villa ventana" class="wp-image-19562"/></a></figure>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">En cuanto a las actividades, nuestras sierras brindan experiencias en contacto directo con la naturaleza en grandes espacios abiertos, en caminatas y ascensos a atractivos como el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-ventana/">Cerro Ventana</a>, cascadas, cuevas, etc. El <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/parque-provincial-ernesto-tornquist/">Parque Tornquist</a> concentra el trekking, y puedes organizarlas llamando al <strong>0291 4910039</strong>. Existen otros sitios en toda la Comarca, para visitar en forma particular o con el servicio de guías habilitados, puedes descubrirlos recorriendo nuestro sitio y según tu preferencia, como <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/arqueologico/">sitios culturales</a>, <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/">históricos</a>, <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/">naturales</a>, etc.</p>


<br />Widget not in any sidebars<br />



<p style="font-size:18px">Aquí debes tener en cuenta que los <strong>accesos a los senderos se ven limitados de acuerdo a las condiciones climáticas</strong> por razones de seguridad. Por ejemplo, para al ascenso al Cerro Ventana se tiene particular cuidado en no habilitarlo después de lluvias, por riesgo a los resbalones en las piedras mojadas, o en <strong>días con nubes bajas</strong> que imposibilitan la orientación ante la nula visibilidad.</p>



<p style="font-size:18px">Desde unos años, el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/videos/trayectoria-de-ascenso-en-3d-al-cerro-ventana/">ascenso al Cerro Ventana</a> se realiza solo con guía provisto por el mismo Parque. Por ellos debes tener presente comunicarte al 0291 4910039 para reservar tu lugar en las salidas grupales que se organizar. La comunicación con el Parque no es una de sus mayores fortalezas, por lo que te recomiendo te armes de paciencia e insistas, <strong>solo ellos te pueden responder</strong>.</p>



<p style="font-size:18px">También en respuesta a quienes nos consultan porque vienen sin movilidad propia, en la Comarca se brinda un <strong>servicio diario en combi</strong> para que puedas trasladarte entre localidades y hacia el Parque Provincial.</p>



<p style="font-size:18px">Fuera del tradicional ascenso a la ventana, existen otras tantas excursiones en el Parque, algunas que requieren de la compañía de un guía habilitado, y <strong>otras que puedes realizar por tu propia cuenta</strong>, siempre respetando los horarios establecidos. Todas ellas las podrás conocer en detalle, con sus valores de acceso, horarios, niveles de dificultad y recomendaciones particulares, ingresando en nuestra página del <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/parque-provincial-ernesto-tornquist/">Parque Provincial Ernesto Tornquist</a>.</p>



<p style="font-size:18px">Pero independientemente del Parque, <strong>existen múltiples sitios, actividades y servicios de excursiones</strong> para realizar en tu visita a nuestras sierras. Muchos visitantes se van pensando que aquí no hay mas que para 3 o 4 días de actividades, siendo que realmente <strong>encontrarás que hasta 15 días te puedan quedar cortos</strong> para tanto patrimonio turístico a lo largo de 180 kms de serranías. En lo personal, y habiendo recorrido innumerables rincones y buena parte de la geografía de <a href="https://ventania.com.ar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Ventania</a>, soy un convencido de que no alcanzaría una vida para conocer todo lo que increíblemente atesoran estas elevaciones, y aún es desconocido por hasta los propios del lugar.</p>



<p style="font-size:18px">Desde establecimientos como <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/mahuidaco/">Mahuida Co</a></strong> que brindan paseos en carromatos por los faldeos de sus cerros, entre ciervos, antílopes o vacunos West Highland, las <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/gastronomia/lavandas-de-las-sierras/">Lavandas de las Sierras en la Estancia El Pantanoso</a></strong> que permite visitar sus cultivos de Lavanda y de Hierbas Aromáticas y también para recorrer parte del campo, sus sierras, valles y arroyos, y hasta visitas guiadas a sitios históricos como el del <a href="https://www.villaventana.com.ar/historico/ex-club-hotel-de-la-ventana/">Ex Club Hotel en Villa Ventana</a>, o las obras arquitectónicas de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/saldungaray/">Salamone en Saldungaray</a>, y tantas otras opciones más, la cuales están todas detalladas aquí en nuestra web.</p>



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<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-4 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/08/ruinas-ex-club-hotel-villa-ventana-9.jpg"><img decoding="async" data-id="17849" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/08/ruinas-ex-club-hotel-villa-ventana-9-700x394.jpg" alt="Ruinas del Ex Club Hotel de la Ventana en Villa Ventana" class="wp-image-17849"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/08/francisco-salamone.jpg"><img decoding="async" data-id="17853" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/08/francisco-salamone-600x450.jpg" alt="Arquitecto Francisco Salamone" class="wp-image-17853"/></a></figure>
</figure>



<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Algunos <strong>tips útiles y recomendaciones</strong> que te puedo aportar son: si vas a subir las sierras, quítate antes los anillos de tus manos, son propensas a hincharse en los descensos. Mantente siempre sobre los senderos por tu seguridad. No ingreses a campos privados sin autorización. Y por favor, <strong>no pintes las rocas</strong>, las leyendas generan contaminación visual y degradan el paisaje. Las rocas no son libros de visita. Es importante no recoger ni modificar los <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/arqueologico/">sitios arqueológicos</a>, la información que se pierde es valiosa y afecta a un patrimonio que es de todos. Respeta la <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/flora-y-fauna-de-sierra-de-la-ventana/">flora y fauna</a>: las plantas y los animales no son souvenirs; si querés llevarte un recuerdo, tomá fotografías. Procura <strong>no encender fuego</strong> que no puedas controlar y al retirarte, apágalo con tierra o agua. No los hagas bajo los árboles. Recuerda evitar arrojar desperdicios o líquidos a los cursos de agua. En áreas apartadas, procura llevar un medio de comunicación.</p>



<p style="font-size:18px">Pedalear y experimentar nuevas sensaciones en la naturaleza, es otra alternativa en crecimiento en las Sierras de la Ventana, <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/mountain-bike-en-las-sierras-de-la-ventana-conectando-con-la-naturaleza-a-traves-del-cicloturismo/">recorriendo senderos agrestes a través del mountain bike</a>. Los múltiples circuitos existentes son una verdadera oportunidad de deleitarse con vistas panorámicas. Si bien hay servicios de guía de cicloturismo recomendables para realizarlos en buena compañía, existen otras alternativas autoguiadas para aquellos que tienen una bicicleta y sólo desean experimentar, desde un esfuerzo físico con adrenalina en aventuras hasta relajados paseos familiares.</p>



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<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-5 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/06/off-road-sierra-de-la-ventana-1-log.jpg"><img decoding="async" data-id="17540" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/06/off-road-sierra-de-la-ventana-1-log-700x443.jpg" alt="Off road en Sierra de la Ventana" class="wp-image-17540"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/03/mountain-bike-sierra-de-la-ventana.jpg"><img decoding="async" data-id="17186" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/03/mountain-bike-sierra-de-la-ventana-600x450.jpg" alt="Mountain Bike Sierra de la Ventana" class="wp-image-17186"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/04/mountain-bike-en-sierra-de-la-ventana-2.jpg"><img decoding="async" data-id="17320" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/04/mountain-bike-en-sierra-de-la-ventana-2-600x450.jpg" alt="Mountain Bike en Sierra de la Ventana y Villa Ventana" class="wp-image-17320"/></a></figure>
</figure>



<div style="height:32px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Para los amantes del <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/noticias-de-sierra-de-la-ventana/el-turismo-off-road-como-alternativa-invernal-en-tiempos-de-pandemia/">Offroad</a>, los circuitos más recomendables son, el circuito al <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/abra-del-hinojo/">Abra del Hinojo</a> al norte de las sierras, la vuelta a <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/peralta/">Peralta</a> por Piscicultura y <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/el-puente-blanco/">Puente Blanco</a>, la vuelta del Cóndor que desciende a Saldungaray, y la vuelta al <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-tres-picos/">Tres Picos</a> por el paso Funke, entre otros tantos que incluso se pueden realizar en estancias de la zona que hasta permiten el ascenso a las sierras. Los hay de todos los niveles de dificultad, siendo posibles la gran mayoría de realizar en vehículos normales de tracción simple, como el caso de los circuitos nombrados anteriormente.</p>



<p style="font-size:18px"><strong>Las noches son en particular especiales para salir a caminar</strong> y disfrutar de las estrellas y la tranquilidad, todas las localidades atesoran aún la seguridad de poder andar por ahí sin temor a malvivientes. Una de las recomendables es el <strong>ascenso nocturno </strong>al <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-del-amor/">Cerro Ceferino o del Amor en Sierra de la Ventana</a>, el cual es libre y sin costo alguno, donde no te demandará mas de 15 minutos de caminata por un sendero corto y de baja dificultad, y al cual accederás a una fantástica vista del pueblo, las sierras y el firmamento nocturno.</p>



<div style="height:36px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-6 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" data-id="17194" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/03/noche-villa-ventana-3.jpg" alt="Noche gastronómica en Villa Ventana" class="wp-image-17194"/></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" data-id="17192" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/03/noche-villa-ventana-1.jpg" alt="Noche gastronómica en Villa Ventana" class="wp-image-17192"/></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" data-id="18153" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/10/cerro-del-amor-sierra-de-la-ventana-51.jpg" alt="Cerro del Amor" class="wp-image-18153"/></figure>
</figure>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">En cada localidad que visites de la Comarca, encontrarás verdaderas razones por las cuales salir a caminar y descubrir lugares o paisajes. <strong>Las márgenes del río Sauce Grande</strong>, y de los distintos arroyos en las localidades serranas, te darán la oportunidad de contemplar flora y fauna (como los carpinchos) junto a cristalinos cauces, que incluso algunos aprovechan para tirar la caña y sacar alguna carpa. Especialmente recomendable <a href="https://www.villaventana.com.ar/">la localidad de Villa Ventana</a>, <strong>para aquellos amantes de la <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/avistaje-de-aves-en-las-sierras/">avifauna</a></strong>.</p>



<p style="font-size:18px">Si tienes mayor interés en conocer previamente a realizar tu viaje, <strong>historias, leyendas y virtudes de nuestras sierras</strong>, te invito a que ingresas a nuestra sección “<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/"><strong>Notas Especiales</strong></a>” donde quedarás atrapado por algunas de mis publicaciones.</p>



<p style="font-size:18px">Y seguramente, muchos de los que lean estas cualidades aquí descriptas, o mayor aún en quienes ya conozcan este paraíso de la provincia de Buenos Aires, <strong>sentirán un impulso o deseo de venirse a vivir</strong>, por lo que les dejo nuestra sección de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/inmobiliarias/">inmobiliarias en Sierra de la Ventana, Villa Ventana y la zona</a>, para que puedan informarse con mayor detalle al respecto.</p>



<p style="font-size:18px">Por último, si quieres <strong>mantenerte informado de novedades de índole turístico</strong>, o eventos tradicionales que se programen, fotos de la actualidad de nuestros paisajes, o previsiones a corto plazo sobre posibles nevadas invernales, te recomiendo nos sigas en nuestras redes sociales de <strong><a href="https://www.facebook.com/sierradelaventana.org/" target="_blank" rel="noreferrer noopener nofollow">Facebook</a></strong> (50 mil seguidores) e <strong><a href="https://www.instagram.com/sierrasdelaventana.com.ar/" target="_blank" rel="noreferrer noopener nofollow">Instagram</a></strong> (22 mil seguidores), y sobre todo en nuestro nuevo Canal de WhatsApp.</p>



<p style="font-size:18px">Si alguna interrogante no fue resuelta en esta guía informativa, o crees que deberíamos incluir alguna recomendación, sitio o dato adicional, <strong>déjanos tu consulta aquí en los comentarios (abajo)</strong>, y con gusto te la estaré respondiendo a la brevedad.</p>



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<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:34% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/02/sergio-marto-10-web.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-13800 size-full"/></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>
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]]></content:encoded>
					
		
		
			</item>
		<item>
		<title>Historia de la mayor tragedia de la Comarca: la inundación de 1944</title>
		<link>https://www.villaventana.com.ar/especiales/historia-de-la-mayor-tragedia-de-la-comarca-la-inundacion-de-1944/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 15 Aug 2022 20:34:09 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Han pasado casi 80 años ya de la que fuera la mas dramática e imponente tragedia que viviera la región, con epicentro en Sierra de la Ventana y Saldungaray durante la Semana Santa, y que les costara la vida a&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.villaventana.com.ar/especiales/historia-de-la-mayor-tragedia-de-la-comarca-la-inundacion-de-1944/">Historia de la mayor tragedia de la Comarca: la inundación de 1944</a> se publicó primero en <a href="https://www.villaventana.com.ar">Villa Ventana</a>.</p>
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<p style="font-size:24px">Han pasado casi 80 años ya de la que fuera la mas dramática e imponente tragedia que viviera la región, con epicentro en <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/">Sierra de la Ventana</a> y <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/saldungaray/">Saldungaray</a> durante la Semana Santa, y que les costara la vida a 27 personas, de muchas de las cuales nunca se recuperarían sus restos.</p>



<p style="font-size:16px">Se inició el día jueves 6 de abril de 1944, con una jornada muy calurosa que atrajo a las 19:30 horas una tormenta de lluvia intensa acompañada de granizo, y desencadenó el pico del aluvión a las 2:30 horas de la madrugada del sábado, amainando recién a las 8 de la mañana, después de haber llovido más de 300 milímetros. Una inundación que fue hasta entonces, solo comparable con la ocurrida en el año 1860.</p>



<p style="font-size:16px">Vale aclarar por los testimonios escritos recuperados por www.sierrasdelaventana.com.ar que todo lo que se pueda compartir y recordar aquí en esta nota, será un pálido reflejo de lo que realmente ocurrió. El agua alcanzó los 7 metros sobre el nivel normal del río y desarrolló por momentos tal fuerza que infundió en los sobrevivientes un profundo pavor. Ellos veían flotar numerosos restos de viviendas, árboles, muebles, y hasta animales muertos. Todos aquellos que fueron testigos de esta inundación histórica, llevaron grabados en sus espíritus el imponente y dramático espectáculo visto y sufrido.</p>



<p style="font-size:16px">Nadie que no hubiera estado en Sierra de la Ventana o Saldungaray en medio de la tremenda avalancha de agua, podría imaginarse con exactitud las proporciones de la inundación y sus terribles efectos materiales, como igualmente el sufrimiento de largas horas a la espera de auxilio.</p>



<p style="font-size:16px">En esos días, numerosas familias bahienses habían venido de escapada por la semana santa, muchas de ellas con residencias y otras alojadas en los hoteles.</p>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/08/inundacion-1944-sierra-de-la-ventana-4.jpg" alt="Inundación en Sierra de la Ventana en el año 1944" class="wp-image-19335"/><figcaption class="wp-element-caption">Fotos gentileza Familia Grancetti</figcaption></figure>



<div style="height:51px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:16px">La gran avalancha de agua bajaba de las sierras detrás de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/villa-arcadia/">Villa Arcadia</a>. Este avance ingresó con enorme violencia por la avenida Pillahuinco, dividiendo a la Villa en dos sectores.</p>



<p style="font-size:16px">Por esta avenida el agua en casi todas partes sobrepasó los dos metros, y en muchas alcanzó los 3 metros. De esta avenida, aguas abajo fue donde la corriente produjo los mayores peligros a los habitantes, porque aparte de la altura que rápidamente tomaba el agua, la fuerte correntada imposibilitaba todo movimiento de auxilio.</p>



<p style="font-size:16px">En el segundo sector de la Villa, protegido en parte por el terraplén de la vía, fue donde el agua tuvo menos altura y poca corriente.</p>



<p style="font-size:16px">En Ymcapolis había alrededor de 40 turistas alojados, que tuvieron que resguardarse en los techos y pisos altos del edificio principal.</p>



<p style="font-size:16px">Los daños materiales fueron enormes. Varias casas completamente destruidas, entre ellas todas las de la <strong>Colonia de la Asociación de Señoras Católicas</strong> ,cuyos edificios fueron arrancados de cuajo.</p>



<p style="font-size:16px">También desapareció el salón que actuaba de capilla con todo su mobiliario. <strong>La virgen de la Capilla de Lourdes</strong> fue encontrada intacta, un hecho que muchos seguramente lo interpretarán como «milagroso». En la quinta del señor Alessandrini fue encontrado entre el lodazal, el confesionario y varios atributos de la capilla desaparecida. Por ese entonces, la actual <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/religioso/parroquia-nuestra-senora-de-lourdes/">Capilla de Lourdes</a></strong> se encontraba en construcción, y como estaba mucho más alta, no sufrió daños a pesar de que fue alcanzada por el agua.</p>



<p style="font-size:16px">Como recordáramos anteriormente, el pico de la crecida se registró a las 02:30 horas del viernes 7 de abril, momento en el cual el nivel de agua en algunas casas superaba los 2 metros y medio, y permaneció estacionaria en esa cota hasta las 04:00 horas, en que comenzó a descender lentamente y bajo una persistente lluvia torrencial.</p>



<p style="font-size:16px">A las 05:45 horas del viernes 7 de abril, cuando solo quedaba un metro de agua en los patios de la mayoría de las casas, muchos de los vecinos sobrevivientes comenzaron a descender de los árboles y techos, para buscar amparo de la lluvia y del frío dentro de sus casas.</p>



<p style="font-size:16px">Al llegar el amanecer, se pudo comenzar a tomar dimensión del desastre. Las casas con la marca del nivel del agua en 2 metros (promedio) en el interior de las habitaciones, los muebles en completo desorden encajados en 30 o 40 centímetros de lodo, las plantaciones totalmente destruidas bajo enormes montones de resaca, los cercos en el suelo, algunos desechos por la correntada, árboles grandes descuajados, etc.</p>



<p style="font-size:16px">Comenzaron entonces a averiguarse la suerte de las demás familias, conociéndose así la lamentable desaparición de estimados vecinos y los trágicos momentos pasados por todos los demás.</p>



<p style="font-size:16px">Mas tarde, a medida que las victimas iban llegando a la <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/estacion-de-tren-de-sierra-de-la-ventana/">Estación de Tren de Sierra de la Ventana</a></strong> y a la parte alta del pueblo que no fue azotada por el agua, donde se encuentran los hoteles y comercios, todo el mundo encontró hospitalidad en un ambiente de la más amplia solidaridad.</p>



<p style="font-size:16px">Llegado el medio día, se presentó el problema de encontrar medios de comunicación, ya que estaban cortadas las líneas telegráficas y telefónicas, destruidos los caminos, y las vías del ferrocarril removidas en varios parajes, imposibilitando la llegada de trenes. La comunicación con Sierra de la Ventana por camino, solo podía hacerse a caballo.</p>



<div style="height:38px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/08/inundacion-1944-sierra-de-la-ventana-1-1024x617.jpg" alt="Puente Negro en Sierra de la Ventana en el año 1944" class="wp-image-19332"/></figure>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:16px">Recién el domingo 9 de abril llegó el primer tren desde Bahía Blanca, gracias a considerables esfuerzos del Ferrocarril del Sur, quien dispuso un coche motor diesel, el único medio con el cual llegaron a asistir a los sobrevivientes.</p>



<p style="font-size:16px">A lo largo de toda la semana, el <strong>Regimiento 5° de Infantería</strong> estuvo realizando trabajos de salvataje, de custodia de los elementos de valor desparramados y de sus casas, cuyos moradores debieron evacuarlas obligados por las duras circunstancias. Conjuntamente con el personal de tropa de aquella unidad militar, cooperaban la policía de Sierra de la Ventana, y eran provistos de alimentos por los propietarios de los <strong>hoteles Belvedere y Golf Hotel</strong>.</p>



<p style="font-size:16px"><strong>En la estación del ferrocarril, el agua subió a la plataforma e inundó la oficina general</strong>, no así las demás dependencias. Las vías quedaron cubiertas de barro, y los galpones de cereales donde existían grandes cantidades de granos depositados, sufrieron las mismas consecuencias, con más de 6 centímetros de lodo.</p>



<p style="font-size:16px">La altura del agua en la playa ferroviaria se calcula que alcanzó más de 60 centímetros, esto basta para comprobar la magnitud del aluvión si se tiene en cuenta que la estación esta ubicada en un terreno superior en altura.</p>



<p style="font-size:16px">Los daños causados a las vías involucraron la destrucción de un paso alcantarilla en el kilómetro 548 entre ésta y <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/estomba/">Estomba</a></strong>. A consecuencia de ello, el terraplén sufrió una destrucción de 7 metros, quedando los rieles en el aire. Entre Sierra de la Ventana y Saldungaray a la altura del kilometro 538, las aguas arrasaron mas de 350 metros en dos partes, y más adelante en ese tramo los rieles fueron sacados de su sitio y desviados entre 20 a 30 metros.</p>



<p style="font-size:16px">Mas de 150 personas estuvieron trabajando entre agua y barro para dejar disponible la vía a la mayor celeridad. Los trabajos estuvieron bajo la dirección del Ingeniero de Distrito Mr. Joice quien con personal especializado realizó una tarea digna de todo elogio, ante la magnitud de los daños registrados.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Saldungaray</strong></p>



<p style="font-size:16px">La inundación en <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/saldungaray/">Saldungaray</a> fue extraordinaria, ningún poblador recordaba algo siquiera parecido. Arrastró numerosas casas ubicadas en la ribera del Sauce Grande y cerca del cementerio, en una vivienda humilde, compuesta de dos piezas, que compartían sus moradores, una de esas dependencias fue llevada por el agua, pereciendo el matrimonio y un hijo, quedando en la otra habitación la abuela con tres nietos que lograron salvarse.</p>



<p style="font-size:16px">En otras casas ocurrieron hechos parecidos. Algunos testigos sobrevivientes expresaron inenarrables expresiones de la tragedia, la que hubiera sido aún mayor si la policía, fuerzas del regimiento 5, y vecinos no hubieran actuado tan decididamente.</p>



<p style="font-size:16px">El puente de mampostería sobre el río Sauce Grande a la altura del Cementerio fue arrasado. Por el cauce del río se veían montones de muebles, enseres y animales muertos, autos, carruajes de todo tamaño, árboles, etc.</p>



<p style="font-size:16px"><strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/religioso/portal-del-cementerio/">El Cementerio</a></strong> sufrió daños de consideración, aunque no de importancia en su obra fundamental del <strong>Arquitecto Francisco Salamone</strong>.</p>



<p style="font-size:16px">Las aguas arrastraron grandes plantaciones forestales y frutales, desaparecieron grandes extensiones de alambradas. Las líneas telefónicas y telegráficas fueron afectadas en varios kilómetros de longitud, sepultando a las mismas en el barro y el lodo.</p>



<p style="font-size:16px">En una finca de Saldungaray, situada a solo 20 metros del Río Sauce Grande, se encontraba el señor Raúl de Robles con su señora madre, sus hermanas Emma de Robles de Vincent y Haydée, su sobrina Norma y dos personas más, cuando irrumpieron las aguas. Entonces abandonaron la residencia en busca de un lugar más alto, la corriente los arrastro un trecho, pero lograron asirse de un poste, salvándose de ese modo.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Crónicas de los sobrevivientes</strong></p>



<p style="font-size:16px">Entre las víctimas, se encontraba Don Patricios Harrington, quien se encontraba veraneando en un chalet de Villa Arcadia, y que al escaparse de entre las manos de su nuera apretada a un árbol dijo “sálvense ustedes que son jóvenes” y moviendo la mano en señal de adiós, desapareció entre la enorme y agitada corriente.</p>



<p style="font-size:16px">Según lo narrado por algunos de los sobrevivientes, la inundación había arrastrado gran parte de la arboleda de Ymcapolis y Villa Arcadia, destruyendo residencias y arrastrando los muebles de las habitaciones. Recordemos que Villa Arcadia se encuentra en la parte más baja de la localidad conjunta con Sierra de la Ventana, y por lo cual estuvo más expuesta. </p>



<p style="font-size:16px">Otras de las victimas fue un señor llamado Rodolfo Régoli, quien ante la violenta irrupción del agua en la casa donde se hospedaba, debió abandonarla a nado junto a su señora, tratando de dirigirse a la casa del doctor Florentino Ayestarán, que se encontraba en un lugar mas alto de la localidad. La señora de Rodolfo logró llegar, pero él terminó arrastrado por la corriente y desapareciendo en ella. Otro doctor bahiense, don Fermín Moisá, junto a su esposa e hijo padecieron largas horas trepados a un árbol, salvándose en forma milagrosa. Entre tanto, también fue rescatado el doctor Manuel Bermúdez, cuya vida también estuvo en peligro al derrumbarse un techo de su residencia. La señora del Doctor Molina junto a sus dos hijas y la señorita Pianaci, luego de haber corrido igual peligro, lograron salvar sus vidas.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Rescates y nómina de víctimas y desaparecidos</strong></p>



<p style="font-size:16px">A las 15 horas del domingo, llegó un piquete de soldados del <strong>5° Regimiento de Infantería</strong> para cooperar en la búsqueda de los desaparecidos.</p>



<p style="font-size:16px">Mientras avanzaban las horas y se tomaba conocimiento de la magnitud de lo ocurrido, se hacia mas probable que las personas arrastradas por la corriente habían perecido ahogadas.</p>



<p style="font-size:16px">Los esfuerzos para recuperar los cadáveres, se veían truncados debido a las dificultades con que se tropezaban los rescatistas para explorar las zonas afectadas.</p>



<p style="font-size:16px">Luego de una extensa demora en restablecerse las comunicaciones, comenzaron a darse a través de los medios regionales, los nombres de las primeras víctimas recuperadas.</p>



<p style="font-size:16px">Patricio Harrington y Rodolfo Régoli (Bahía Blanca), Jorge Lister (Sierra de la Ventana), Pedro Pastor de 77 años hallado en Saldungaray, Manuel Alcides Esquibel de 6 años, Pedro Velázquez de 55 años (Saldungaray), la señorita A. Pérez Sosa (Saldungaray), y el de la señora María T. de Canosa de 41 años. Pocos días después se recuperarían los cuerpos de Filomena de Finucci y Pompeo Siri. También se tenía conocimiento inicialmente sin confirmación, de que 4 peones del señor Veres habían desaparecido. De la familia Canosa el padre y su hijo. De la familia Arrizubieta faltaban 6 personas, la señora de Tevez, el señor Renzo Bonomi, y era insegura la suerte que pudiera haber corrido el señor Amaro Salerno. Hubo también víctimas en Coronel Dorrego y Cabildo.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Comunicado oficial del Municipio sobre víctimas y desaparecidos</strong></p>



<p style="font-size:16px">Las <strong>autoridades municipales de Tornquist</strong> dieron a conocer un comunicado en el que hablaban sobre el estado de las localidades, e informaban que se comprobó que habían perecido María Canosa, Pedro Pastor, Teresa Querejazu, Facundo Velzaquez, el señor Esquivel, y Paulina Esquivel de Tevez. También que se encontraban aún desaparecidos los vecinos José Canosa, Martin Arrizubieta, Cristina Querejado de Arrizubieta, Luisa Hoaco, Luis Maíz, Carlos Arrizubieta, Renzo Bonomi, Amaro Salerno Lezama, y finalmente un menor de apellido Arrizubieta.</p>



<p style="font-size:16px">El mismo comunicado da cuenta del estado de los caminos en el distrito, en donde se detallan el camino del paso “El Rivero” que une <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/tornquist/">Tornquist</a></strong> con Saldungaray por estar destruido; el camino que une Saldungaray con Sierra de la Ventana por estar destruido el puente sobre el arroyo San Bernardo; el camino de Saldungaray a Estomba; el camino de Sierra de la Ventana a <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/coronel-pringles/">Coronel Príngles</a></strong> por estar destruido el acceso al Puente Blanco; el camino de Saldungaray a Coronel Príngles por estar destruido el puente sobre el Sauce Grande.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Mas víctimas encontradas una semana después</strong></p>



<p style="font-size:16px">Uno de los cuerpos fue encontrado en un terreno bajo de la quinta de la Viuda de Molina, en Villa Arcadia. Se trataba de una persona de entre 55 y 60 años, de cabellera canosa. Fue localizado por la policía entre las ramas destruidas de un árbol.</p>



<p style="font-size:16px">Otro de los cuerpos hallados (junto al Puente Blanco) correspondió a un joven llamado Hilario Lisazo, quien había salido a caballo rumbo a Peralta y que se cree que habría perecido ahogado en el Sauce Grande.</p>



<p style="font-size:16px">Una tercera víctima recuperada en las inmediaciones de Tornquist, se trató de Jaime Bonet (español), quien se desempeñaba como capataz en el aserradero Veres.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Causas de la devastación</strong></p>



<p style="font-size:16px">El alud de agua que arrasó la hermosa Villa Arcadia en Sierra de la Ventana, y la localidad vecina de Saldungaray, fue un fenómeno sin precedentes.</p>



<p style="font-size:16px">Las grandes lluvias en todas las cuencas serranas provocaron las crecidas de todos los afluentes de los principales arroyos que desembocan en el Río Sauce Grande y el Arroyo Negro, y que se unen en Villa Arcadia (actual <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/recreo-los-angelitos/">Balneario Los Angelitos</a></strong>). La primera crecida, con motivo de la abundante lluvia del jueves a la noche, arrastró gran cantidad de malezas y árboles que determinaron el taponaje de la confluencia de ambos.</p>



<p style="font-size:16px">Esta situación se agravó enormemente con las lluvias y crecida constante de estos cauces, y éste cúmulo de malezas y árboles formaron una especie de dique. En la terrible noche del viernes, las aguas rompieron el endicamiento y comenzaron a decrecer. Si esto se hubiera demorado unas horas más, se hubiese producido una catástrofe aún mayor.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>¿Un intendente ausente en la tragedia?</strong></p>



<p style="font-size:16px">El comisionado municipal de la localidad de Tornquist (<strong>Doctor Pedro Amado Cattáneo</strong>), tuvo que salir a dar aclaraciones respecto a una nota informativa de un diario local, en la que se expresaba que las autoridades comunales habían estado ausentes de la zona en momentos en que se realizaban los rescates.</p>



<p style="font-size:16px">En ella, el entonces intendente expresaba que <em>“es de conocimiento y como consta en los informes elevados, que personalmente desde el primer momento traté de interiorizarme de lo que ocurría”. “El día sábado a pesar de las interrupciones telefónicas pude comunicarme, determinando la magnitud del desastre”. “Inmediatamente dispuse que un agente a caballo (dado que era imposible otro medio de movilidad), se trasladara al <strong>Sierras Hotel</strong> (<strong><a href="https://www.villaventana.com.ar/historico/ex-club-hotel-de-la-ventana/">Ex Club Hotel de la Ventana</a></strong>), con el objeto de solicitar cooperación a las tropas que se encuentran allí de guarnición”</em>.</p>



<p style="font-size:16px">Continua el comunicado del Intendente de Tornquist: <em>“ordené al secretario municipal, Dr. Gilberto Carmona, que se trasladara en cualquier medio al lugar de las inundaciones”. “Fue así que el señor secretario, conjuntamente con el director del Hospital, Dr. José Rodríguez, consiguieron llegar a Saldungaray con una ambulancia”. “Debe tenerse en cuenta que han sido las primeras personas, que, a pesar de todos los inconvenientes propios del estado de los caminos y los puentes sobre los arroyos, lograron llegar al lugar de la catástrofe”. “Ahora bien, de acuerdo al informe presentado por el señor secretario, la organización de las primeras medidas estuvo a cargo del señor delegado municipal de Saldungaray, señor Juan Humberto Carmona, secundado por los señores Victorio Andrés, Arturo Cleppe y otros particulares, cuyos nombres no son precisamente los que menciona el diario local, los que, demostrando un alto espíritu de abnegación, se dedicaron a la búsqueda de cadáveres y salvataje de personas que se encontraban en peligro”</em>.</p>



<div style="height:70px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Visita de autoridades nacionales</strong></p>



<p style="font-size:16px">El día sábado 15 de abril arribó en tren vía Príngles a Sierra de la Ventana, el entonces Interventor Federal de la provincia de Buenos Aires, <strong>doctor Julio Oscar Ojea</strong>, junto a una nutrida comitiva de autoridades integrada por ministros de Gobierno, Obras Públicas, Ingenieros, el Director General de Escuelas, el Director General de Higiene, el Director Provincial de Vialidad, el Director de Hidráulica, el Jefe de Policía de la Provincia, y otras tantas autoridades más.</p>



<p style="font-size:16px">Asistieron al arribo en la Estación de Tren, el comisionado municipal de Tornquist (Doctor Pedro Amado Cattáneo), junto a los jefes de las Comunas de Coronel Dorrego, Coronel Suárez, Coronel Príngles, y otros tantos más de la región sur de la provincia.</p>



<p style="font-size:16px">El convoy arribó a las 9 de la mañana, y luego de intercambiar con quienes los recibieron en la estación, diversas impresiones sobre la catástrofe e ideas sobre los procedimientos que habrían que adoptarse para que la ayuda a los damnificados, sobre todo para familias humildes, sea rápida y eficiente, el Doctor Ojea resolvió visitar en automóvil los parajes mas afectados, para seguir después rumbo a Tornquist y finalizar en Bahía Blanca.</p>



<p style="font-size:16px">La caravana formada por más de 14 coches inició el recorrido, y el primer punto que visitó fue el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/el-puente-blanco/">Puente Blanco</a></strong>, donde pudieron apreciar la importancia de los daños materiales causados en el terraplén por la gran avalancha de agua que socavó el terreno, aislando el lugar. Los funcionarios técnicos de la provincia tomaron nota de las observaciones.</p>



<p style="font-size:16px">Luego se trasladaron a Villa Arcadia, donde tuvieron una sensación amplia y directa de la magnitud de la tragedia.</p>



<div style="height:48px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/08/inundacion-1944-sierra-de-la-ventana-3-1024x791.jpg" alt="Visita de Autoridades por la inundación en Sierra de la Ventana en el año 1944" class="wp-image-19334"/></figure>



<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:16px">Después de recorrer otros lugares de Sierra de la Ventana, la comitiva se dirigió al viejo <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/ex-club-hotel-de-la-ventana/">Hotel Sierras (Ex Club Hotel de la Ventana</a></strong>), ubicado en la actual localidad de <strong><a href="https://www.villaventana.com.ar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Villa Ventana</a></strong>, el cual había sido <strong>adquirido recientemente por la provincia para la instalación de una colonia de vacaciones de niños débiles</strong>.</p>



<p style="font-size:16px">Luego de recorrer las instalaciones del Hotel, emprendieron rumbo a Tornquist, y durante el trayecto fueron realizando nuevas observaciones en el terreno con respecto a los numerosos campos afectados. La marcha desde Sierra de la Ventana a Tornquist debió realizarse con no pocas precauciones, debido al estado de los caminos que algunos tramos presentaban profundos fosos provocados por la fuerza del agua.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Se repite la historia</strong></p>



<p style="font-size:16px">Los días 7 y 8 de octubre del 2003 se repitió la historia, esta vez sin víctimas que lamentar. En esta última, <strong>llovieron durante 36 horas 380 milímetros</strong> cayendo en solo dos horas 260 milímetros en Sierra de la Ventana.</p>



<p style="font-size:16px">El río Sauce Grande y todos sus afluentes desbordaron en algunos casos más de cien metros; más allá de sus cauces normales y conocidos, lo que provocó grandes pérdidas de animales, alambrados, colmenas, y otros en el sector rural,  mientras que en la localidad Serrana se evacuaron a más de 250 personas, registrándose inundaciones en los Barrios de Valle Hermoso, La Cumbre y los Callejones Galileo Galilei y Ernesto Tornquist.</p>



<p style="font-size:16px">Las pérdidas materiales fueron cuantiosas dentro del ejido urbano, y grandes protecciones construidas con gaviones como el caso del paredón en el <strong>Campamento del Sindicato de Empleados municipales de Bahía Blanca</strong> quedó destruido. También destrozó la pasarela sobre el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/balneario-el-dique/">balneario “El Dique”</a></strong>, deterioró la estructura del dique y demolió barrancas en ambas márgenes de su recorrido, desde su nacimiento al pie del <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-ventana/">Cerro Ventana</a></strong> hasta la desembocadura en el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/dique-paso-de-las-piedras/"><strong>dique Paso de las Piedras</strong></a>.</p>



<p style="font-size:16px">El <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/el-puente-blanco/">Puente Blanco</a></strong> no quedó al margen de la furia del río. La orilla del Distrito de Tornquist poseía un muro de protección del estribo contra la corriente del agua de 15 metros de largo a ambos lados del mismo, construido en concreto, maya cima y piedra bocha de un espesor aproximado de 20 cm. el que fue totalmente destruido, quedando algunos pedazos al pie del puente y otros a más de cien metros río abajo.</p>



<div style="height:100px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p class="has-black-color has-text-color" style="font-size:24px"><strong>Para finalizar</strong></p>



<p style="font-size:16px">Pasando un poco en limpio los datos recabados de los que se cuenta con certeza, resulta interesante destacar como parámetro climatológico de referencia que hubo en los últimos 150 años, tres grandes fenómenos. El primero se registró en el año 1860, el segundo en 1944 (84 años después), y el último en el año 2003 (59 años después).</p>



<p style="font-size:16px">A la hora de comenzar a recuperar los detalles de esta historia, hubo algo que me resultó sorprendente. Luego de recorrer y averiguar en distintos lugares de la Comarca, no había prácticamente ningún registro de lo sucedido que vaya mas allá de un simple recuerdo vago y superfluo, siendo que fue un trágico acontecimiento de enorme impacto en el pasado de ambas comunidades (Sierra de la Ventana y Saldungaray). Aquí queda entonces en detalle, para conocimiento de las presentes y futuras generaciones, convencido que <strong>cuando se olvida nuestro pasado se pierde nuestra identidad, y sin identidad difícilmente podamos tener un futuro mejor</strong>.</p>



<p style="font-size:16px">Si eres uno de los descendientes de las personas que les tocó sobrevivir aquellos sucesos o lamentar la pérdida de un familiar, y tienes un aporte, corrección o recuerdo vivido que pueda enriquecer este rescate de nuestra historia, <strong>te invito a que nos la compartas desde el formulario para comentarios</strong> (debajo de esta nota), y así contribuir con nuestra labor de recuperar el acervo histórico y cultural de nuestras sierras.</p>



<div style="height:52px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:34% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="547" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-12581 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg 720w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n-592x450.jpg 592w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>



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<p>La entrada <a href="https://www.villaventana.com.ar/especiales/historia-de-la-mayor-tragedia-de-la-comarca-la-inundacion-de-1944/">Historia de la mayor tragedia de la Comarca: la inundación de 1944</a> se publicó primero en <a href="https://www.villaventana.com.ar">Villa Ventana</a>.</p>
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			</item>
		<item>
		<title>El busto de Eva Perón oculto en las Sierras</title>
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					<comments>https://www.villaventana.com.ar/especiales/el-busto-de-eva-peron-oculto-en-las-sierras/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 30 May 2022 17:51:48 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://www.villaventana.com.ar/?p=18945</guid>

					<description><![CDATA[<p>Hace pocos días atrás, dábamos a conocer la historia bélica que se vivió en nuestras sierras durante los días del golpe de estado de 1955, y que tuvo como protagonista principal a la localidad de Villa Ventana. A raíz de&#8230;</p>
<p>La entrada <a href="https://www.villaventana.com.ar/especiales/el-busto-de-eva-peron-oculto-en-las-sierras/">El busto de Eva Perón oculto en las Sierras</a> se publicó primero en <a href="https://www.villaventana.com.ar">Villa Ventana</a>.</p>
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<p class="has-medium-font-size">Hace pocos días atrás, dábamos a conocer la historia bélica que se vivió en nuestras sierras durante los días del golpe de estado de 1955, y que tuvo como protagonista principal a la localidad de <strong><a href="https://www.villaventana.com.ar">Villa Ventana</a></strong>.</p>



<p>A raíz de esa nota, algunos lectores de la región me han estado haciendo llegar datos y anécdotas de gran valor histórico, que van completando como piezas faltantes de un rompecabezas, los hechos que efectivamente tuvieron lugar en las <strong>Sierras de la Ventana</strong>.</p>



<p>Si no tuviste oportunidad de leer esa nota, te dejo aquí el enlace: </p>



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<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-wp-embed is-provider-villa-ventana wp-block-embed-villa-ventana"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="kjeg9oIBmr"><a href="https://www.villaventana.com.ar/especiales/la-batalla-en-villa-ventana-por-la-revolucion-del-55/">La batalla en Villa Ventana por la revolución del 55.</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted"  title="«La batalla en Villa Ventana por la revolución del 55.» — Villa Ventana" src="https://www.villaventana.com.ar/especiales/la-batalla-en-villa-ventana-por-la-revolucion-del-55/embed/#?secret=0i9pLV370I#?secret=kjeg9oIBmr" data-secret="kjeg9oIBmr" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p>Así fue que <strong>Juan Carlos</strong>, nos aportaba su recuerdo de cuando tenía 7 años y vivía en <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/saldungaray/">Saldungaray</a>, y que en esos complejos días de setiembre, <strong>la escuela N°2 había sido acondicionada como Hospital de Emergencia</strong>. Juan Carlos nos relata que tiene muy presente haber visto 3 o 4 personas pintando una cruz roja en el techo de la escuela, para que fuera identificada desde el aire como Hospital y así evitar que fuera bombardeada. También que varias señoras se habían ofrecido como enfermeras voluntarias, ya que allí fueron atendidos algunos de los heridos durante el enfrentamiento producido el 18 de setiembre de 1955 en Villa Ventana, entre las fuerzas leales a Perón y la aviación naval de Puerto Belgrano (sublevados).</p>



<p>Por su parte, <strong>Ricardo Olivera</strong> nos cuenta que tenía 6 años y que los soldados tomaron Sierra de la Ventana bajando por la <strong>Villa San Bernardo (actualmente barrio)</strong>. Recuerda que vivía en esa época en la esquina de avenida Tres picos y Cruz del Sur, y haber visto pasar los aviones. También que en la noche se refugiaban en una estancia cercana, por qué decían que <strong>la aviación naval iba a bombardear Sierra de la Ventana</strong>.</p>



<p><strong>Clelia Salerno</strong> recuerda que todos los vecinos de ese momento: De la Torre, Trespalacios y Shulter de Villa Ventana, se refugiaron 3 días en la casa de su abuelo Ramón Salerno (al fondo de la villa). Eran un total de 25 personas, entre grandes y chicos. Dice: <em>“se carneaba ovejas de la familia para darle de comer a todos. Los aviones cada 40 minutos pasaban en vuelo rasante y combatían en la entrada a Villa Ventana”</em>.</p>



<p><br></p>
<a href="https://www.villaventana.com.ar/alojamientos/"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/pauta-alojamientos-1.gif" alt="Alojamientos y Cabañas en Villa Ventana" width="850" height="160" border="0"></a>
<p><br></p>



<p>Pero dentro de toda la historia vivida en esos 3 días y que contáramos en nuestra nota especial de Sierrasdelaventana.com.ar hubo una parte que le llamo la atención a muchos de nuestros lectores, vinculada a los sucesos que se produjeron en torno al<strong> busto de Eva Perón en la localidad de Sierra de la Ventana</strong>.</p>



<p>Para quienes no la leyeron, narrábamos que ese 17 de septiembre en Sierra de la Ventana, un grupo de antiperonista ató con alambre de púas el busto de Eva Perón en la plaza frente al Puente Negro, para luego arrastrarlo con un tractor por las calles de la localidad, y destrozarle el rostro a la figura (parte de la nariz, un ojo y su pómulo derecho) con una llave metálica.</p>



<p>Por la tarde el busto de Eva Perón terminó en el fondo de la fuente de la plaza, y cuando se calmaron las cosas por la noche, tres vecinos peronistas: Mario Grenz, Enrique Morón y Manuel Bidegaray, recuperaron el busto y a caballo fueron a esconderlo en una cueva sobre las sierras del Pillahuincó.</p>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/busto-eva-peron-sierra-de-la-ventana-2-log-1024x767.jpg" alt="El busto de Eva Perón oculto en las Sierras" class="wp-image-19106"/><figcaption>El busto de Eva Perón oculto en una cueva en el año 1981.</figcaption></figure>



<div style="height:36px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Aquí es donde les presentamos un reciente aporte de <strong>Osvaldo Fernández</strong>, un médico Veterinario que vivió en nuestra localidad y actualmente lo hace en la zona de Frapal con un pequeño emprendimiento “<strong>Olivos de Frapal</strong>”. Osvaldo nos aporta imágenes inéditas sacadas por el mismo en el año 1981, del busto de Eva Perón oculto en una cueva en las Sierras, y nos comenta que fue llevado hasta una cueva en el <strong>Cordón Esmeralda</strong> (detrás de El Pinar / Ruta 76), por el <strong>señor Bidegaray</strong>, y no en el cordón Pillahuinco como teníamos registrado inicialmente.</p>



<p>Osvaldo también nos cuenta que el Señor <strong>René Grancetti </strong>relataba el intento de derrumbar el puente ferroviario que cruza de <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/villa-arcadia/">Villa La Arcadia</a> a Sierra de la Ventana (<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/historico/el-puente-negro/">El Puente Negro</a>), por aviones de la Armada. Dice: René guardaba un trozo de riel que había perforado el techo de su casa al fondo de la <strong>confitería Cashuati</strong>.</p>



<p>Pasados 40 años de su primera instauración, el 25 de julio de 1993, se inaugura un nuevo pedestal en la plaza donde originalmente estuvo, con el retorno de este busto restaurado por la artista plástica Marina Araoz de Villa Ventana, y también se le devuelve el nombre original a la plaza, volviendo a llamarse Eva Perón, tras haber sido llamada Paseo Escondido luego del golpe del 1955.</p>



<p>Para finalizar, quiero agradecer estos aportes a nuestros lectores y vecinos, ya que representan una enorme contribución al acervo histórico y tradición oral de la región, e invitar a quienes estén leyendo estas líneas y tengan algún recuerdo relacionado con estos y otros hechos, a compartírnoslos dejando su comentario (abajo).</p>



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<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:34% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="547" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-12581 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg 720w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n-592x450.jpg 592w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>
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		<title>La batalla en Villa Ventana por la revolución del 55.</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 12 May 2022 19:48:16 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[villa ventana]]></category>
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<p class="has-medium-font-size">Gracias a la reciente desclasificación de documentos de las fuerzas armadas, donde constan los registros de los Diarios de Guerra confeccionados por los propios oficiales protagonistas que tomaron parte en el conflicto del año 1955, es que Sierrasdelaventana.com.ar pudo acceder datos precisos e inéditos de los acontecimientos bélicos que ocurrieron en <strong><a href="https://www.villaventana.com.ar/">Villa Ventana</a></strong> y contrastarlos con otros registros que por tradición oral circulaban en nuestra comunidad.</p>



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<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-7 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-22.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="565" data-id="18934" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-22.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18934" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-22.jpg 800w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-22-637x450.jpg 637w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-22-768x542.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-21.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="571" data-id="18933" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-21.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18933" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-21.jpg 800w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-21-630x450.jpg 630w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-21-768x548.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></a></figure>
</figure>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">A modo de breve introducción sobre los hechos que ocurrían en el país en aquel entonces, para poner en contexto a quienes no conocen mucho de la historia nacional, y sin ánimo de entrar en controversias políticas, el 16 de septiembre de 1955, unidades de las tres fuerzas armadas se sublevaron contra la autoridad constitucional con el objetivo de derrocar al entonces presidente Juan Domingo Perón e imponer un gobierno de facto.</p>



<p style="font-size:18px">Fue entonces que ocurrieron los hechos que narraremos a continuación, que se registraron en nuestro distrito con un <strong>duro enfrentamiento en la localidad de Villa Ventana</strong>.</p>



<p style="font-size:18px">La autodenominada Revolución Libertadora buscaba deponer al gobierno constitucional y la Base Naval de Puerto Belgrano era una de las que formaba parte del movimiento derrocador. Por ello, uno de los objetivos fundamentales para las fuerzas leales al general, era la toma de esa base, y para ello desplegarían fuerzas desde distintos puntos del país con el objeto de frenar la sublevación. Este despliegue militar generaría en el sudoeste de la provincia, una serie de enfrentamientos con epicentro en las <strong>Sierras de la Ventana y a lo largo de un radio de 100 kms a la redonda</strong>.</p>



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<div class="wp-block-image is-style-rounded">
<figure class="aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="599" height="607" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-5.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18929" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-5.jpg 599w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-5-444x450.jpg 444w" sizes="auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px" /></figure>
</div>


<div style="height:24px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Así entonces, a las 17 horas del 16 de setiembre de 1955, inician la marcha tropas del Regimiento 1 de Caballería con asiento en Azul y del Regimiento 2 de Caballería de Tandil, y al día siguiente (17/09) avanzan sobre la Comarca desde <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/coronel-pringles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Coronel Príngles</a></strong>, para reunirse en <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/localidades/tornquist/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Tornquist</a></strong> con otras fuerzas provenientes del interior del país, y enfrentar a las fuerzas navales en Bahía Blanca.</p>



<p style="font-size:18px">Mientras tanto, amanecía con frio y una tensa calma ese 17 de septiembre en <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Sierra de la Ventana</a></strong>, calma que sería alterada por un grupo antiperonista que ató con alambre de púas <strong>el busto de Eva Perón</strong> en la plaza frente al <strong>Puente Negro</strong>, para luego arrastrarlo con un tractor por las calles de la localidad, y destrozarle el rostro a la figura (parte de la nariz, un ojo y su pómulo derecho) con una llave metálica.</p>



<p style="font-size:18px">Por la tarde el busto de Eva Perón terminó en el fondo de la fuente de la plaza, y cuando se calmaron las cosas por la noche, tres vecinos peronistas: <strong>Mario Grenz, Enrique Morón y Manuel Bidegaray</strong>, recuperaron el busto y a caballo fueron a esconderlo en una cueva sobre las sierras del Pillahuincó.</p>



<div style="height:48px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile is-image-fill" style="grid-template-columns:auto 44%"><div class="wp-block-media-text__content">
<p style="font-size:18px">Según los datos revelados en los documentos desclasificados, esa misma tarde (17 horas) del 17 de setiembre, el Regimiento de Caballería 1 de Tandil arribó a <strong>Sierra de la Ventana</strong> con la orden de realizar una “batida” (operativos de reclutamiento), y luego a las 23 hs llegó a una <strong>Hostería en Villa Ventana</strong> (estimamos que La Península) donde son racionados con elementos requisados, y el conscripto <strong>Anastasio Hidalgo</strong> se fractura un brazo al descender del vehículo que lo transportaba.</p>
</div><figure class="wp-block-media-text__media" style="background-image:url(https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-6log-1024x631.jpg);background-position:50% 50%"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="631" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-6log-1024x631.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18930 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-6log-1024x631.jpg 1024w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-6log-700x431.jpg 700w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-6log-768x473.jpg 768w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-6log.jpg 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure></div>



<div style="height:51px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Sobre la mañana del día siguiente 18 de setiembre, a las 07:40 horas son atacados por <strong>13 aviones de las Fuerzas de la Aviación Naval</strong> (7 Grumman y 6 N.A.), ataque que es repelido por las baterías de artillería antiaérea.</p>



<p style="font-size:18px">Tras reiterados ataques y bombardeos (3 en total) que se extendieron hasta las 12 del medio día, dejando heridos (Héctor Britos, Héctor Gessi y Oscar Harispuru) que luego 2 de ellos serían registrados como fatales como consecuencia del bombardeo, informan a sus superiores que el regimiento no avanzaría a Tornquist, hasta no tener el apoyo aéreo necesario.</p>



<div style="height:32px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-8 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-4log.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="599" height="450" data-id="18928" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-4log-599x450.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18928" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-4log-599x450.jpg 599w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-4log-768x577.jpg 768w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-4log.jpg 830w" sizes="auto, (max-width: 599px) 100vw, 599px" /></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-3log.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="657" height="450" data-id="18927" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-3log-657x450.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18927" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-3log-657x450.jpg 657w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-3log-768x526.jpg 768w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-3log.jpg 931w" sizes="auto, (max-width: 657px) 100vw, 657px" /></a></figure>
</figure>



<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">A las 18 horas de ese mismo día, reciben la orden de avanzar durante la noche a Tornquist donde les espera el Regimiento de Caballería 13 con asiento en Toay, con hombres y tanques Sherman reforzados con un carrier, y el Regimiento 3 de Artillería de Pico, quienes también habían tenido fuertes enfrentamientos con la aviación naval en la zona de Saavedra. Arriban a las 22 horas, y son informados de que la aviación rebelde tiene planes de bombardear la localidad al día siguiente.</p>



<div style="height:40px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-9 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-1.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="646" height="450" data-id="18926" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-1-646x450.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18926" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-1-646x450.jpg 646w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-1-1024x713.jpg 1024w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-1-768x535.jpg 768w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-1.jpg 1458w" sizes="auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px" /></a></figure>
<figcaption class="blocks-gallery-caption wp-element-caption">Panfleto arrojado sobre la localidad de Tornquist</figcaption></figure>



<div style="height:32px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Hasta aquí los hechos registrados en los partes oficiales del Regimiento de Caballería 1. A continuación lo que recuerda <strong>Ana María Salerno</strong> de aquella fecha, a través de su relato:</p>



<div style="height:31px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile"><div class="wp-block-media-text__content">
<p style="font-size:18px">Ana María cuenta que luego de una lluvia, aparecieron un grupo de soldados junto con tanques, armamento y otros medios de transporte. Los mismo provenían por la Ruta Provincial Nº76, desde Coronel Príngles en dirección hacia la localidad de Tornquist. Su objetivo seguramente era llegar a la Base Naval en Bahía Blanca.</p>
</div><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="971" height="530" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-10log.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18931 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-10log.jpg 971w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-10log-700x382.jpg 700w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-10log-768x419.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 971px) 100vw, 971px" /></figure></div>



<div style="height:32px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Al querer pasar por el camino que unía Villa Ventana con Tornquist, que iba por uno de los bordes superiores de los que actualmente es el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/abra-de-la-ventana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Abra de la Ventana</a></strong>, no pudieron transitarlo con los vehículos debido a la pendiente y al barro producto de una lluvia reciente. Entonces debieron buscar un tractor que ayudara a pasar los vehículos por lo que actualmente es el abra.</p>



<p style="font-size:18px">En eso, parte de los demás vehículos y soldados esperaban y se escondían dentro de unas pocas viviendas y debajo de los árboles (como en la <strong>hostería de Schulte</strong> y próximo a ésta), debido a que podían ser vistos por los aviones de la marina que transitaban el lugar. A la poca población que residía en el lugar, le habían aconsejado por su seguridad, que se retiraran hacia la parte opuesta de donde se encontraban (hacía la parte sur de la Villa), por lo que durante el día se retiraban y durante la noche volvían a dormir a sus casas.</p>



<p><br></p>
<a href="https://www.villaventana.com.ar/alojamientos/"><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/pauta-alojamientos-1.gif" alt="Alojamientos y Cabañas en Villa Ventana" width="850" height="160" border="0"></a>
<p><br></p>



<p style="font-size:18px">En uno de esos días, cuando un avión de la armada sobrevolaba la Villa (el cual seguramente estaría realizando actividades de vigilancia por la zona), se abrió fuego desde tierra, por lo que no tardó en responder, arrojando una bomba hacia la Villa que cayó sobre un vehículo, cargado de bombas u otras municiones, causando la muerte de un soldado.</p>



<p style="font-size:18px">Cuando se informó a los soldados que estaban en el lugar sobre la rendición de la facción peronista del ejército, se retiraron del lugar dejando todo abandonado. Comentan los lugareños, que en el camino que iba hacia Tornquist, se podían ver tanques y automóviles a la vera del camino.</p>



<p style="font-size:18px">Dentro de las 156 víctimas registradas que arrojó como saldo de los enfrentamientos, <strong>3 muertes fueron registradas como ocurridas en la zona de Sierra de la Ventana</strong>, a consecuencia del bombardeo de la Aviación Aeronaval (sediciosos) sobre la columna del Ejército (legalista) que marchaba a Puerto Belgrano. Fueron los conscriptos que anteriormente mencionáramos en los partes de <strong>la batalla ocurrida en Villa Ventana</strong>: Héctor Brito del Regimiento de Caballería 1 de Tandil, el conscripto Ángel Morello de la Agrupación blindada “A”, y el aspirante Héctor Gessi del regimiento de Caballería 1 de Tandil.</p>



<div style="height:36px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1500" height="902" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-11log.jpg" alt="La Batalla en Villa Ventana por la revolución del 55." class="wp-image-18932" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-11log.jpg 1500w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-11log-700x421.jpg 700w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-11log-1024x616.jpg 1024w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/batalla-villa-ventana-11log-768x462.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1500px) 100vw, 1500px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tanque Sherman con la Iglesia Santa Rosa de Lima (Tornquist) de fondo.</figcaption></figure>



<div style="height:37px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p style="font-size:18px">Pasado el mediodía del lunes 19, las columnas del Ejército se retiraron de Tornquist ante el desconcierto que reinaba en el país. En la mañana del 21, el presidente decidió que no hubiera más derramamiento de sangre, entonces emitió un comunicado donde daba a conocer su renuncia y que ponía el gobierno en manos del Ejército, terminando así su gobierno constitucional y exiliándose en el exterior ante las amenazas de secuestro.</p>



<p style="font-size:18px">Para finalizar, si eres una de las personas que le toco vivir aquellos sucesos o heredar recuerdos de familiares que estuvieron en aquel entonces, y tienes un aporte, corrección o recuerdo vivido que pueda enriquecer o esclarecer desde otro punto de vista nuestra historia, te invito a que nos la compartas desde el formulario para comentarios (debajo de esta nota), y así contribuir con nuestra labor de recuperar el acervo histórico y cultural de nuestras sierras.</p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:34% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="547" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-12581 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg 720w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n-592x450.jpg 592w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>
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			</item>
		<item>
		<title>Las flores más lindas de Villa Ventana: virtudes y amenazas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 11 Jan 2022 15:30:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[villa ventana]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Villa Ventana tienen una faceta desconocida por muchos, difícil de apreciar sino se tiene conocimiento al respecto, y de un invaluable valor medioambiental que trasciende las fronteras naturales del relieve. Con la llegada de la primavera, comienzan a dar testimonio&#8230;</p>
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<p class="has-medium-font-size"><strong><a href="https://www.villaventana.com.ar/">Villa Ventana</a></strong> tienen una faceta desconocida por muchos, difícil de apreciar sino se tiene conocimiento al respecto, y de un invaluable valor medioambiental que trasciende las fronteras naturales del relieve.</p>



<p class="has-medium-font-size">Con la llegada de la primavera, comienzan a dar testimonio de su presencia, con una explosión de colores y formas en su floración, un espectáculo de belleza y aromas, solo para los ojos entrenados en apreciar que en ese manto de pajonales, en realidad viven cientos de especies de plantas nativas.</p>



<p>Este sistema serrano de Ventania, que tiene una extensión de 180 kilómetros, rodeado de la pampa húmeda, se presenta como una verdadera isla de biodiversidad, en donde a lo largo de miles de años, evolucionaron en aislamiento, múltiples especies, tanto animales como vegetales, en ausencia total de árboles.</p>



<p>Es así entonces que, condicionadas por roquedales, abruptas quebradas donde el sol en parte nunca llega a iluminar, altitudes que superan los mil metros, y otras tantas circunstancias particulares, encontramos un hábitat de especies de plantas de singular belleza y enorme valor medicinal, cultural y natural.</p>



<p>En este pastizal serrano de altura, <strong>existen 464 especies de plantas nativas</strong>, de las cuales 42 son endémicas, y en entre ellas solo 17 se encuentran en nuestras sierras <em>(fuente: Dra. Andrea Long)</em>.</p>



<p>Al ser originarias de nuestro pastizal, resisten el régimen de sequias y heladas, atraen aves, mariposas y otros insectos nativos, y ayudan a la conservación de los ambientes nativos.</p>



<div style="height:28px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-2 is-cropped wp-block-gallery-10 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-1-700x173.jpg"><img decoding="async" data-id="18277" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-1-700x173.jpg" alt="as flores más lindas de Villa Ventana" class="wp-image-18277"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-2-700x173.jpg"><img decoding="async" data-id="18279" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-2-700x173.jpg" alt="as flores más lindas de Villa Ventana" class="wp-image-18279"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-3-700x173.jpg"><img decoding="async" data-id="18280" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-3-700x173.jpg" alt="as flores más lindas de Villa Ventana" class="wp-image-18280"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-4-700x173.jpg"><img decoding="async" data-id="18282" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-4-700x173.jpg" alt="as flores más lindas de Villa Ventana" class="wp-image-18282"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-5-700x173.jpg"><img decoding="async" data-id="18283" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-5-700x173.jpg" alt="as flores más lindas de Villa Ventana" class="wp-image-18283"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-6-1024x217.jpg"><img decoding="async" data-id="18285" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/flora-sierra-de-la-ventana-6-1024x217.jpg" alt="as flores más lindas de Villa Ventana" class="wp-image-18285"/></a></figure>
<figcaption class="blocks-gallery-caption wp-element-caption">Gráficas de flores por Rocío Bahía y Leandro Marbán (cliquear para ampliar)</figcaption></figure>



<div style="height:34px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Otro aspecto relevante en el cuidado de las especies nativas, y en favor de las comunidades humanas, es el papel que desempeñan en la <strong>conservación en calidad y cantidad del agua</strong>. La gran densidad de material vegetal no deja ver el suelo. Esto evita que la lluvia se lleve pequeñas porciones de tierra con cada gota que golpea. Así, el agua penetra en un suelo permeable, lleno de raíces y restos de materia orgánica. En la superficie, las hojas caídas facilitan esta penetración al evitar que corra el agua y drene rápidamente, aún en lugares con marcada pendiente. El viento, a veces muy fuerte, tampoco puede arrastrar este suelo poco arenoso y fuertemente entramado. La tierra, sustrato para la vida, está protegida y a su vez, nos asegura un constante pero gradual reservorio de agua, como esponja natural, en tiempos de sequía.</p>



<p>Mirar nuestras especies nativas, es también mirar un poco hacia el pasado de nuestra propia especie. Hay registros de que nuestras sierras estuvieron habitadas por humanos hasta por lo menos 6 mil años atrás. Estos <strong>pueblos originarios cubrían con el pastizal, gran parte de sus necesidades, como el alimento, la medicina y el refugio</strong>.</p>



<p>Las plantas de recolección jugaban un papel predominante en su economía, obtenían algunas comestibles o que utilizaban en la alimentación, como condimentos y para la elaboración de bebidas. Numerosas especies eran usadas para lavar, para clarificar el agua y para teñir.</p>



<p>Actualmente tenemos especies nativas aromáticas y/o medicinales como la marcela hembra, la pasionaria, la menta blanca (Lepichinia floribunda), la carqueja (ingrediente del fernet), entre otras.</p>



<div style="height:30px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide has-media-on-the-right is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:auto 46%"><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-normal-font-size">Pero más allá de todo lo antes mencionado, esta cualidad única de nuestras sierras, se ve opacada por el despliegue visual en el paisaje, de un campo de retamas en flor (especie exótica invasiva) como el que existe en el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/abra-de-la-ventana/">Abra de la Ventana</a></strong>, o esa pasión que nos generan los bosques de pinos, pero que tampoco son autóctonos de nuestras serranías.</p>
</div><figure class="wp-block-media-text__media"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/videos/el-abra-de-la-ventana-desde-el-aire/"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="506" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/abradrone.jpg" alt="abra de la ventana desde el aire" class="wp-image-11394 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/abradrone.jpg 900w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/abradrone-700x394.jpg 700w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/abradrone-768x432.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /></a></figure></div>



<div style="height:35px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<p>Hubo un tiempo, en que el concepto de «parque», hacía referencia a un lugar lindo y con sombra, ornamentado con plantas no-nativas, donde poder pasear, disfrutar del paisaje y hasta hacerse un asadito. Así entonces, es como hace muchos años se comenzó a forestar parte de las sierras, sin medir las consecuencias que podría acarrear su introducción entre las especies nativas.</p>



<p>Esta acción se volvió entonces una verdadera amenaza, y en la actualidad representan una de las vías de invasión más importantes para esa <strong>comunidad de plantas y animales únicos en el mundo</strong>.</p>


<div id="custom_html-27" class="widget_text widget widget_custom_html amr_widget"><div class="textwidget custom-html-widget"><p><br></p>
<a href="https://www.villaventana.com.ar/alojamientos/" ><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2022/05/pauta-alojamientos-1.gif" alt="Alojamientos y Cabañas en Villa Ventana" width="850" height="160" border="0" /></a>
<p><br></p></div></div>



<p>Es por ello que decidimos hacer esta nota en los especiales de Sierrasdelaventana.com.ar para poner en relevancia y conocimiento del público general y la comunidad residente, por un lado la belleza y valor de estas pequeñas plantitas con sus flores, y por el otro concienciar sobre la amenaza que sufren con el paso de los años.</p>



<p>Nos contactamos, con la<strong> bióloga María Paula Monzón</strong>, donde nos cuenta que en los paseos que daba en el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/jardin-botanico-pillahuinco/">Jardín Botánico Pillahuinco</a></strong>, el cambio de los ojos de la gente era lo más satisfactorio en ella, cuando les explicaba qué la retama era una especie exótica invasora y automáticamente abrían los ojos y decían <em>«entonces todas esas plantas y animales ya no pueden estar ahí»</em>. Se iba feliz a su casa, con la idea de que ya no van a ver un amarillo intenso y perfumado, sino cientos de especies amenazadas.</p>



<p>En su preocupación y análisis de la situación, María nos hace referencia a que el pastizal pampeano es uno de los ambientes más degradados del país, a causa de la agricultura, ganadería y asentamientos urbanos. </p>



<blockquote class="wp-block-quote is-style-default is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>«Es decir, en este lugar no evolucionaron árboles. Sus plantas nativas (propias del lugar) no conocen la siembra, y la presencia de la misma les resulta perjudicial. Entonces, al introducir especies arbóreas, se está modificando la dinámica del lugar, afectando plantas y animales. Si se ven afectadas las plantas, toda la biodiversidad que interactúa con las mismas se verá perjudicada también»</em>.<br><br><em>«Suelo leer con frecuencia frases en las redes como &#8211; El árbol es vida &#8211; , &#8211; hay que plantar árboles -, &#8211; tiren semillas en las banquinas -. Hay que ser conscientes de que cada acción tiene consecuencias. No es cuestión de plantar árboles en cantidad, en cualquier lugar. Hay criterios a tener en cuenta: de qué especie se trata, dónde será plantada, o qué impacto tendrá».</em><br><br><em>«Hay que investigar y asesorarse, generar un criterio y en base a él tomar decisiones. Aliento totalmente las acciones que cuiden el ambiente, pero hay veces que tras una buena intención se generan daños inmensos. El pastizal pampeano no necesita un bosque, necesita que se lo valore, que se vea la belleza del yuyo. Ese mismo yuyo que viene evolucionando tras miles de años, que soportó épocas secas, y húmedas, que tiene su derecho de piso».</em></p>
<cite>bióloga María Paula Monzón</cite></blockquote>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Donde ver flores nativas</strong></h2>



<p>Para quienes les interesó conocer en persona estas plantitas con sus flores, el <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/parque-provincial-ernesto-tornquist/">Parque Provincial Ernesto Tornquist</a></strong> brinda, además del <strong>Jardín Botánico Pillahuinco</strong>, una excursión que parte desde la base del <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/cerro-bahia-blanca/">Cerro Bahía Blanca</a></strong>, y recorre un camino de ripio de 8 kilómetros, hasta la <strong><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/reserva-natural/">Reserva Natural de Pastizal Serrano</a></strong>, en donde además de visitar algunas cuevas y arte rupestre, podrán encontrarse con algunas de estas especies.</p>



<p class="has-text-align-center has-text-color" style="color:#08b475;font-size:22px"><strong>GALERIA DE FOTOS DE FLORES NATIVAS (ABAJO)</strong></p>



<p>Más allá de esta visita guiada del <strong>Parque Tornquist</strong>, existen otras tantas excursiones que recorren senderos en estancias privadas, en donde también es posible encontrarse con ellas. Puedes conocer todos esos lugares turísticos recorriendo sierrasdelaventana.com.ar en su sección “<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/">sitios naturales</a>” y “<a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/arqueologico/">sitios arqueológicos</a>”.</p>



<p>Para finalizar, les recomendamos como siempre que organicen su viaje previamente desde nuestra web, no solo para que puedan armar un itinerario de lugares a visitar de su interés en el tiempo que dispongan, sino además para reservar con anticipación el&nbsp;<a href="https://www.villaventana.com.ar/alojamientos/">alojamiento</a>&nbsp;de su preferencia, al mejor precio que solo los dueños o administradores pueden ofrecer, evitando abonar las comisiones adicionales de los populares sitios de reservas online.</p>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<div class="wp-block-media-text alignwide is-stacked-on-mobile" style="grid-template-columns:34% auto"><figure class="wp-block-media-text__media"><img loading="lazy" decoding="async" width="720" height="547" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg" alt="Sergio Marto" class="wp-image-12581 size-full" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n.jpg 720w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/09/34121_129043460469678_100000920746755_152593_1123758_n-592x450.jpg 592w" sizes="auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px" /></figure><div class="wp-block-media-text__content">
<p class="has-small-font-size"><strong>Sergio Marto</strong><br>Director del Portal de Turismo y Cultura<br>info@sierrasdelaventana.com.ar<br>www.sierrasdelaventana.com.ar</p>
</div></div>



<div style="height:44px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Otras notas relacionadas con la flora y la fauna serrana</strong> </h2>



<ul class="wp-block-list">
<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/flora-y-fauna-de-sierra-de-la-ventana/">Flora y Fauna de Sierra de la Ventana</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/noticias-de-sierra-de-la-ventana/nuevo-relevamiento-biologico-en-la-futura-reserva-natural-sierras-grandes/">Nuevo relevamiento biológico en la futura Reserva Natural Sierras Grandes</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/virtudes-de-nuestro-biomonitor-en-las-sierras-la-barba-de-piedra/">Virtudes de nuestro biomonitor en las sierras: la Barba de Piedra</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/hallazgo-de-una-especie-creida-extinta-en-sierra-de-la-ventana/">Hallazgo de una especie creída extinta en Sierra de la Ventana</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/el-llanten-de-sierra-de-la-ventana/">El Llantén de la Sierra de la Ventana</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/avistaje-de-aves-en-las-sierras/">Avistaje de Aves en las Sierras de la Ventana</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/la-iguana-de-cobre/">La Iguana de Cobre en Sierra de la Ventana</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/alucinogenos-en-las-sierras-de-la-ventana/">Alucinógenos en las Sierras de la Ventana</a></li>



<li><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/el-sapito-de-las-sierras-es-uno-de-los-animales-unicos-de-sierra-de-la-ventana/">El Sapito de las Sierras es uno de los animales únicos de Sierra de la Ventana</a></li>
</ul>



<div style="height:39px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Galería de Flores Nativas de Villa Ventana</strong></h2>



<p>Para finalizar te compartimos a continuación, una completa galería fotográfica de las flores nativas:</p>



<div style="height:36px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-4 is-cropped wp-block-gallery-11 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Wigginsia-tephracantha-50-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18328" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Wigginsia-tephracantha-50-600x450.jpg" alt="Wigginsia tephracantha en Villa Ventana" class="wp-image-18328"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Wigginsia tephracantha</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Turnera-pinatifida-70-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18327" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Turnera-pinatifida-70-600x450.jpg" alt="Turnera pinatifida en Villa Ventana" class="wp-image-18327"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Turnera pinatifida</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Trifurcia-lahue-69-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18326" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Trifurcia-lahue-69-600x450.jpg" alt="Trifurcia lahue en Villa Ventana" class="wp-image-18326"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Trifurcia lahue</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Tillandsia-sp-68-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18325" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Tillandsia-sp-68-600x450.jpg" alt="Tillandsia sp en Villa Ventana" class="wp-image-18325"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Tillandsia sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Tillandsia-capillaris-67-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18324" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Tillandsia-capillaris-67-600x450.jpg" alt="Tillandsia capillaris en Villa Ventana" class="wp-image-18324"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Tillandsia capillaris</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Thelesperma-megapotamica-28-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18323" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Thelesperma-megapotamica-28-600x450.jpg" alt="Thelesperma megapotamica en Villa Ventana" class="wp-image-18323"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Thelesperma megapotamica</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Tagetes-minuta-66-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18322" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Tagetes-minuta-66-600x450.jpg" alt="Tagetes minuta en Villa Ventana" class="wp-image-18322"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Tagetes minuta</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Stevia-satureiaefolia-27-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18321" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Stevia-satureiaefolia-27-600x450.jpg" alt="Stevia satureiaefolia en Villa Ventana" class="wp-image-18321"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Stevia satureiaefolia</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sommerfeldtia-spinulosa-64-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18320" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sommerfeldtia-spinulosa-64-600x450.jpg" alt="Sommerfeldtia spinulosa en Villa Ventana" class="wp-image-18320"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Sommerfeldtia spinulosa</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Plantago-sp-58-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18310" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Plantago-sp-58-600x450.jpg" alt="Plantago en Villa Ventana" class="wp-image-18310"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Plantago sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-arechavaletae-51-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18311" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-arechavaletae-51-600x450.jpg" alt="Senecio arechavaletae en Villa Ventana" class="wp-image-18311"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Senecio arechavaletae</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-bonariensis-59-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18313" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-bonariensis-59-600x450.jpg" alt="Senecio bonariensis en Villa Ventana" class="wp-image-18313"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Senecio bonariensis</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-leucopeplus-2-61-675x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18314" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-leucopeplus-2-61-675x450.jpg" alt="Senecio leucopeplus de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18314"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Senecio leucopeplus</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-leucopeplus-60-675x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18315" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-leucopeplus-60-675x450.jpg" alt="Senecio leucopeplus en Villa Ventana" class="wp-image-18315"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Senecio leucopeplus</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-ventanensis-26-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18316" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Senecio-ventanensis-26-600x450.jpg" alt="Senecio ventanensis de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18316"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Senecio ventanensis de Sierra de la Ventana</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sisirrynchium-sp-3-63-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18317" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sisirrynchium-sp-3-63-600x450.jpg" alt="Sisirrynchium sp en Villa Ventana" class="wp-image-18317"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Sisirrynchium sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sisirrynchium-sp-62-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18318" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sisirrynchium-sp-62-600x450.jpg" alt="Sisirrynchium sp en Villa Ventana" class="wp-image-18318"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Sisirrynchium sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sommerfeldtia-spinulosa-3-65-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18319" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Sommerfeldtia-spinulosa-3-65-600x450.jpg" alt="Sommerfeldtia spinulosa en Villa Ventana" class="wp-image-18319"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Sommerfeldtia spinulosa</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Plantago-bismarckii-25-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18309" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Plantago-bismarckii-25-600x450.jpg" alt="Plantago bismarckii de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18309"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Plantago bismarckii </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Petunia-axilaris-57-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18308" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Petunia-axilaris-57-600x450.jpg" alt="Petunia axilaris en Villa Ventana" class="wp-image-18308"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Petunia axilaris</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Pavonia-cymbalaria-24-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18307" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Pavonia-cymbalaria-24-600x450.jpg" alt="Pavonia cymbalaria en Villa Ventana" class="wp-image-18307"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Pavonia cymbalaria</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Parodia-submammulosa-56-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18306" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Parodia-submammulosa-56-600x450.jpg" alt="Parodia submammulosa en Villa Ventana" class="wp-image-18306"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Parodia submammulosa</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oxalis-subcorymbosa-55-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18305" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oxalis-subcorymbosa-55-600x450.jpg" alt="Oxalis subcorymbosa en Villa Ventana" class="wp-image-18305"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Oxalis subcorymbosa</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oxalis-sp-53-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18304" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oxalis-sp-53-600x450.jpg" alt="Oxalis sp en Villa Ventana" class="wp-image-18304"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Oxalis sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oxalis-gracillima-54-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18303" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oxalis-gracillima-54-600x450.jpg" alt="Oxalis gracillima en Villa Ventana" class="wp-image-18303"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Oxalis gracillima</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Opuntia-ventanensis-37-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18302" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Opuntia-ventanensis-37-600x450.jpg" alt="Opuntia ventanensis de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18302"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Opuntia ventanensis</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oenothera-mollisima-52-338x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18301" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Oenothera-mollisima-52-338x450.jpg" alt="Oenothera mollisima en Villa Ventana" class="wp-image-18301"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Oenothera mollisima</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Helenium-radiannum-29-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18292" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Helenium-radiannum-29-600x450.jpg" alt="Helenium radiannum en Villa Ventana" class="wp-image-18292"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Helenium radiannum</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Hypericum-connatum-18-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18293" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Hypericum-connatum-18-600x450.jpg" alt="Hypericum connatum en Villa Ventana" class="wp-image-18293"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Hypericum connatum</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Hysterionica-pinifolia-49-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18294" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Hysterionica-pinifolia-49-600x450.jpg" alt="Hysterionica pinifolia en Villa Ventana" class="wp-image-18294"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Hysterionica pinifolia</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Lepechinia-floribunda-19-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18295" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Lepechinia-floribunda-19-600x450.jpg" alt="Lepechinia floribunda en Villa Ventana" class="wp-image-18295"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Lepechinia floribunda</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Lupinus-aureonitens-20-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18296" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Lupinus-aureonitens-20-600x450.jpg" alt="Lupinus aureonitens en Villa Ventana" class="wp-image-18296"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Lupinus aureonitens</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Mandevilla-petraea-30-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18297" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Mandevilla-petraea-30-600x450.jpg" alt="Mandevilla petraea en Villa Ventana" class="wp-image-18297"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Mandevilla petraea</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Melica-sp-21-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18298" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Melica-sp-21-600x450.jpg" alt="Melica sp en Villa Ventana" class="wp-image-18298"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Melica sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Mimosa-rocae-2-23-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18299" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Mimosa-rocae-2-23-600x450.jpg" alt="Mimosa rocae en Villa Ventana" class="wp-image-18299"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Mimosa rocae</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Mimosa-rocae-22-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18300" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Mimosa-rocae-22-600x450.jpg" alt="Mimosa rocae en Villa Ventana" class="wp-image-18300"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Mimosa rocae</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Habranthus-sp.-17-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18291" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Habranthus-sp.-17-600x450.jpg" alt="Habranthus sp en Villa Ventana" class="wp-image-18291"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Habranthus sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Gymnocalycium-platense-16-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18290" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Gymnocalycium-platense-16-600x450.jpg" alt="Gymnocalycium platense en Villa Ventana" class="wp-image-18290"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Gymnocalycium platense</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Grindelia-ventanensis-31-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18289" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Grindelia-ventanensis-31-600x450.jpg" alt="Grindelia ventanensis de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18289"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Grindelia ventanensis</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Grindelia-argentina-15-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18288" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Grindelia-argentina-15-600x450.jpg" alt="Grindelia argentina de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18288"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Grindelia argentina</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Glandularia-pulchella-14-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18287" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Glandularia-pulchella-14-600x450.jpg" alt="Glandularia pulchella de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18287"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Glandularia pulchella</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Glandularia-platensis-13-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18286" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Glandularia-platensis-13-600x450.jpg" alt="Glandularia platensis de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18286"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Glandularia platensis </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Glandularia-peruviana-12-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18284" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Glandularia-peruviana-12-600x450.jpg" alt="Glandularia peruviana de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18284"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Glandularia peruviana</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Geoblasta-pennicillata-11-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18281" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Geoblasta-pennicillata-11-600x450.jpg" alt="Geoblasta pennicillata de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18281"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Geoblasta pennicillata</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Gamochaeta-sp.-33-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18278" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Gamochaeta-sp.-33-600x450.jpg" alt="Gamochaeta sp de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18278"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Gamochaeta sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Euphorbia-caespitosa-48-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18276" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Euphorbia-caespitosa-48-600x450.jpg" alt="Euphorbia caespitosa de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18276"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Euphorbia caespitosa</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Eupatorium-subhastatum-47-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18275" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Eupatorium-subhastatum-47-600x450.jpg" alt="Eupatorium subhastatum de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18275"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Eupatorium subhastatum</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Eupatorium-buniifolium-46-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18274" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Eupatorium-buniifolium-46-600x450.jpg" alt="Eupatorium buniifolium de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18274"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Eupatorium buniifolium</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Calceolaria-pauciflora-43-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18265" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Calceolaria-pauciflora-43-600x450.jpg" alt="Calceolaria pauciflora de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18265"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Calceolaria pauciflora </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cereus-aethiops-6-338x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18266" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cereus-aethiops-6-338x450.jpg" alt="Cereus aethiops de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18266"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Cereus aethiops</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Commelina-erecta-7-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18267" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Commelina-erecta-7-600x450.jpg" alt="Commelina erecta de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18267"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Commelina erecta</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cortaderia-selloana-8-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18268" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cortaderia-selloana-8-600x450.jpg" alt="Cortaderia selloana de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18268"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Cortaderia selloana</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cuphea-glutinosa-44-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18269" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cuphea-glutinosa-44-600x450.jpg" alt="Cuphea glutinosa de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18269"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Cuphea glutinosa</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cypella-herbetii-45-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18271" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cypella-herbetii-45-600x450.jpg" alt="Cypella herbetii de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18271"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Cypella herbetii</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cypella-herbetii-ssp.-wolffhuegeli-32-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18270" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Cypella-herbetii-ssp.-wolffhuegeli-32-600x450.jpg" alt="Cypella herbetii ssp wolffhuegeli" class="wp-image-18270"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Cypella herbetii ssp wolffhuegeli</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Discaria-americana-9-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18272" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Discaria-americana-9-600x450.jpg" alt="Discaria americana de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18272"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Discaria americana </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Eryngium-sp-10-338x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18273" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Eryngium-sp-10-338x450.jpg" alt="Eryngium sp de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18273"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Eryngium sp</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Caesalpinia-gilliesii-5-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18264" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Caesalpinia-gilliesii-5-600x450.jpg" alt="Caesalpinia gilliesii de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18264"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Caesalpinia gilliesii</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Briza-sp-42-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18263" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Briza-sp-42-600x450.jpg" alt="Briza sp de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18263"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Briza</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Brachystele-dilatata-40-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18262" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Brachystele-dilatata-40-600x450.jpg" alt="Brachystele dilatata de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18262"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Brachystele dilatata</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Brachystele-dilatata-2-41-338x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18261" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Brachystele-dilatata-2-41-338x450.jpg" alt="Brachystele dilatata de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18261"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Brachystele dilatata</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Blumenbachia-insignis-2-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18260" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Blumenbachia-insignis-2-600x450.jpg" alt="Blumenbachia insignis de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18260"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Blumenbachia insignis</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Azolla-filiculoides-39-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18259" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Azolla-filiculoides-39-600x450.jpg" alt="Azolla filiculoides de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18259"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Azolla filiculoides</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Arjona-tuberosa-38-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18258" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Arjona-tuberosa-38-600x450.jpg" alt="Arjona tuberosa de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18258"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Arjona tuberosa </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Agalinis-genistifolia-36-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18257" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Agalinis-genistifolia-36-600x450.jpg" alt="Agalinis genistifolia de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18257"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Agalinis genistifolia</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Adesmia-pampeana-4-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18256" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Adesmia-pampeana-4-600x450.jpg" alt="Adesmia pampeana de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18256"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Adesmia pampeana</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Adesmia-incana-3-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18255" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Adesmia-incana-3-600x450.jpg" alt="Adesmia Incana de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18255"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Adesmia Incana </figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Acmella-decumbens-1-649x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18254" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Acmella-decumbens-1-649x450.jpg" alt="Acmella Decumbens de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18254"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Acmella Decumbens</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Achyrocline-satureioides-35-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18253" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Achyrocline-satureioides-35-600x450.jpg" alt="Achyrocline Satureioides de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18253"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Achyrocline Satureioides</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image size-medium"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Abutilon-terminale-34-600x450.jpg"><img decoding="async" data-id="18252" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/11/Abutilon-terminale-34-600x450.jpg" alt="Abutilon Terminale de Sierra de la Ventana" class="wp-image-18252"/></a><figcaption class="wp-element-caption">Abutilon Terminale</figcaption></figure>
</figure>



<div style="height:43px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>
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		<title>Flora y Fauna de Villa Ventana</title>
		<link>https://www.villaventana.com.ar/especiales/flora-y-fauna-de-villa-ventana/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Sergio Marto]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 12 Dec 2021 20:20:47 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Especiales]]></category>
		<category><![CDATA[villa ventana]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La flora y la fauna de Villa Ventana está determinada en forma excepcional por sus características particulares de clima, altitud y promedio de lluvias, que contrastan con el resto de la región pampeana austral. A lo largo de sus 180&#8230;</p>
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<p class="has-medium-font-size">La <strong>flora y la fauna de <a href="https://www.villaventana.com.ar/">Villa Ventana</a></strong> está determinada en forma excepcional por sus características particulares de clima, altitud y promedio de lluvias, que contrastan con el resto de la región pampeana austral.</p>



<p>A lo largo de sus 180 kilómetros de extensión, 70 kilómetros de amplitud, y con elevaciones que alcanzan los 1240 metros, estas sierras se convirtieron en una verdadera isla de biodiversidad, albergando entre muchas especies, a algunos endemismos como el <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/el-llanten-de-sierra-de-la-ventana/">Llantén o Pino Plateado</a> (Plantago Bismarcki), la Festuca Ventanícola, la <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/hallazgo-de-una-especie-creida-extinta-en-sierra-de-la-ventana/">Mostacillastrum Ventanense</a>, el Senecio Ventanensis, la Margarita de las Sierras (Grindelia Ventanensis), la Iguana de Cobre (Pristidactylus casuhatiensis), o el Sapito de las Sierras (Melanophryniscus stelzneri ssp).</p>



<p>En los roquedales, y gracias a la pureza reinante del aire, se observan numerosos <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/virtudes-de-nuestro-biomonitor-en-las-sierras-la-barba-de-piedra/">líquenes</a> (simbiosis de hongos y algas) y varias plantas resistentes a las sequías, además de algunos campos de helechos en las zonas de penumbra de profundas quebradas. También se encuentra una especie particular de orquídeas (Brachystele dilatata) formando algunos manchones por agrupamiento.</p>



<p>En contraste con las especies endémicas, existe un desplazamiento del pastizal pampeano serrano, por árboles exóticos (como el pino) introducidos a inicios del siglo XIX, y por especies plaga como la vistosa y aromática <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/videos/el-abra-de-la-ventana-desde-el-aire/">retama que invadió el sector del Abra de la Ventana</a>, que fueron dando lugar a un reemplazo tanto de flora como de fauna autóctona. En el caso de especies animales alterando el ecosistema originario, se encuentran los <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/caballos-cimarrones/">caballos salvajes o cimarrones</a> introducidos en la reserva del <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/naturales/parque-provincial-ernesto-tornquist/">Parque Provincial Ernesto Tornquist</a>, causando con su pisoteo un daño al suelo, y alimentándose del pastizal.</p>



<p>También se encuentran introducidos en algunas estancias, algunas variedades de ciervos, en la mayoría de los casos en cotos de caza. También cabras en establecimientos rurales, carpinchos y lagartos overos en las márgenes del Río Sauce Grande. Otros que vale hacer mención son los grupos de ñandús, zorros, zorrinos, mulitas, vizcachas y peludos.</p>



<p>Una particularidad de las <strong>especies endémicas de Ventania</strong>, es que se las encuentran en una franja de altitud que supera los 700 metros sobre las sierras. Allí, es donde se encuentra entre los roquedales húmedos, al <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/el-sapito-de-las-sierras-es-uno-de-los-animales-unicos-de-sierra-de-la-ventana/">Sapito de las Sierras</a> con su singular canto y característica coloración negra con manchas amarillas, las cuales le permite camuflarse entre las rocas. Lo mismo ocurre con la <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/la-iguana-de-cobre/">Iguana de Cobre</a>, nombre impuesto por su fuerte color verde semejante al óxido de cobre que presenta el macho, mientras que la hembra es amarronada.</p>



<p>El mayor cazador de las sierras es sin dudas el puma, además de un animal realmente hermoso y muy difícil de observar, de hábitos nocturnos, que se refugia en cuevas y oquedades, y que suele asechar a las escasas manadas restantes de guanacos, posibles aún de ver en los senderos de las <strong>Sierras Grandes</strong>. Desde las alturas reina el <strong>Águila Mora o Escudada</strong>, la de mayor envergadura entre la múltiple <a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/especiales/avistaje-de-aves-en-las-sierras/">variedad de aves que anidan en esta región</a>. Y en los rincones rocosos gobierna la <strong>Yarará Grande</strong> (Bothrops alternatus), la única que representa un riesgo letal para las personas, dentro de otras 15 especies de serpientes u ofidios existentes en nuestras sierras.</p>



<p>Para finalizar, permíteme recomendarte como siempre que organices tu viaje reservando con anticipación el lugar de tu preferencia, desde nuestro índice de&nbsp;<a href="https://www.villaventana.com.ar/alojamientos/"><strong>cabañas en Villa Ventana</strong></a>, para que te comuniques directamente con los dueños y te evites así abonar costos adicionales por reservas online. De este modo además, estarás ayudando a que podamos seguir desarrollando esta tarea de relevamiento y difusión del patrimonio natural y cultural de nuestra región.</p>



<div style="height:61px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Fotos de la Flora y la Fauna</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/guanacos.jpg" alt="Guanacos en Sierra de la Ventana" class="wp-image-17476"/></figure>



<figure class="wp-block-gallery aligncenter has-nested-images columns-default wp-block-gallery-12 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/09/llanten-plantago-bismarcki-sierra-de-la-ventana-8.jpg"><img decoding="async" data-id="16146" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/09/llanten-plantago-bismarcki-sierra-de-la-ventana-8.jpg" alt="Llantén Plantago Bismarcki de Sierra de la Ventana" class="wp-image-16146"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/09/llanten-plantago-bismarcki-sierra-de-la-ventana-2.jpg"><img decoding="async" data-id="16140" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/09/llanten-plantago-bismarcki-sierra-de-la-ventana-2.jpg" alt="Llantén Plantago Bismarcki de Sierra de la Ventana" class="wp-image-16140"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/05/iguana-de-cobre-sierra-de-la-ventana-1.jpg"><img decoding="async" data-id="14064" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/05/iguana-de-cobre-sierra-de-la-ventana-1.jpg" alt="La Iguana de Cobre en Sierra de la Ventana" class="wp-image-14064"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/sapito.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="900" height="675" data-id="11345" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/sapito.jpg" alt="El Sapito de las Sierras" class="wp-image-11345" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/sapito.jpg 900w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/sapito-600x450.jpg 600w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/08/sapito-768x576.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px" /></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/03/barba-de-piedra-en-sierra-de-la-ventana-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17120" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/03/barba-de-piedra-en-sierra-de-la-ventana-1024x768.jpg" alt="Barba de Piedra Usnea Densirostra en Sierra de la Ventana" class="wp-image-17120"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/05/caballossalvajes2019-3.jpg"><img loading="lazy" decoding="async" width="1000" height="750" data-id="10917" src="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/05/caballossalvajes2019-3.jpg" alt="Caballos Salvajes o Cimarrones del Parque Tornquist" class="wp-image-10917" srcset="https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/05/caballossalvajes2019-3.jpg 1000w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/05/caballossalvajes2019-3-600x450.jpg 600w, https://www.villaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/05/caballossalvajes2019-3-768x576.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px" /></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/05/aves-de-las-sierras-de-la-ventana-aguila-mora.jpg"><img decoding="async" data-id="14112" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2020/05/aves-de-las-sierras-de-la-ventana-aguila-mora.jpg" alt="Águila Mora en Sierra de la Ventana" class="wp-image-14112"/></a></figure>
</figure>



<figure class="wp-block-gallery aligncenter has-nested-images columns-default wp-block-gallery-13 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-11-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17449" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-11-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Carpincho" class="wp-image-17449"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-10-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17448" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-10-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Jabalí" class="wp-image-17448"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-9-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17447" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-9-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Jabalí" class="wp-image-17447"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-8-1024x577.jpg"><img decoding="async" data-id="17446" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-8-1024x577.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Zorro" class="wp-image-17446"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-6-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17444" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-6-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Yarará" class="wp-image-17444"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-3-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17441" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-3-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Falsa Coral o culebra" class="wp-image-17441"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-2-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17440" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-2-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Zorro" class="wp-image-17440"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-4-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17442" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-4-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Lagarto Overo" class="wp-image-17442"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-7-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17445" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-7-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Ranita" class="wp-image-17445"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-5-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17443" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/flora-fauna-sierra-de-la-ventana-5-1024x768.jpg" alt="Flora y Fauna de Sierra de la Ventana - Ranita" class="wp-image-17443"/></a></figure>
</figure>



<figure class="wp-block-gallery aligncenter has-nested-images columns-default wp-block-gallery-14 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/11/campos-de-helechos-sierra-de-la-ventana.jpg"><img decoding="async" data-id="13089" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/11/campos-de-helechos-sierra-de-la-ventana.jpg" alt="En las entrañas de las Sierras de la Ventana" class="wp-image-13089"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/11/campos-de-helechos-sierra-de-la-ventana-2.jpg"><img decoding="async" data-id="13090" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2019/11/campos-de-helechos-sierra-de-la-ventana-2.jpg" alt="En las entrañas de las Sierras de la Ventana" class="wp-image-13090"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/biologia-reserva-sierras-grandes-8-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17477" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/biologia-reserva-sierras-grandes-8-1024x768.jpg" alt="Araña en Villa Ventana" class="wp-image-17477"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/biologia-reserva-sierras-grandes-9-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17478" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/biologia-reserva-sierras-grandes-9-1024x768.jpg" alt="Flores de Villa Ventana" class="wp-image-17478"/></a></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/biologia-reserva-sierras-grandes-11-1024x768.jpg"><img decoding="async" data-id="17479" src="https://www.sierrasdelaventana.com.ar/wp-content/uploads/2021/05/biologia-reserva-sierras-grandes-11-1024x768.jpg" alt="Flores de Villa Ventana" class="wp-image-17479"/></a></figure>
</figure>



<div style="height:56px" aria-hidden="true" class="wp-block-spacer"></div>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Video de las Retamas en el Abra de la Ventana</strong></h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<p>La entrada <a href="https://www.villaventana.com.ar/especiales/flora-y-fauna-de-villa-ventana/">Flora y Fauna de Villa Ventana</a> se publicó primero en <a href="https://www.villaventana.com.ar">Villa Ventana</a>.</p>
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